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Alejandra Amere

Me llamo Alejandra Amere, nací en Córdoba y soy aprendiz de todo

Me llamo Alejandra Amere, nací en Córdoba y soy aprendiz de todo. La fotografía es el principal motor de mi nave, aunque no el único.

Me llamo Alejandra Amere, nací en Córdoba y soy aprendiz de todo.

¿Nos cuentas un poco de ti?
Me llamo Alejandra, nací en Córdoba y soy aprendiz de todo.
La fotografía es el principal motor de mi nave, aunque no el único. Me expreso a través de diferentes disciplinas que me dan la posibilidad de crear historias en diferentes códigos. No me gusta seguir obligatoriamente un mismo patrón, cada persona, contexto o idea me lleva a un color, olor, a una luz y un mensaje. Ahí comienza entonces comienza otra realidad con la que jugar.
-¿Qué es para ti el arte?
Yo definiría el arte como la pureza. Esa expresión particular, subjetiva e innata que tenemos cada persona para representar una emoción o idea. Ahora más que nunca, tenemos un sinfín de estímulos, imágenes, colores, o melodías, pero creo que siempre hay una pincelada especial que marca la diferencia. Una de las cosas que me resulta más interesante es la interpretación que se hace de una obra.
-¿Qué te inspira en tu día a día?
Esto va por épocas, nunca he seguido una sola línea, me gusta ir descubriendo de aquí y de allí. Ahora mismo me obsesionan bastante los colores, la conjunción de unos con otros, la fuerza de un color predominante, como ciertos tonos nos pueden recordar a algo añejo, y otros llevarnos a un mundo onírico, por ejemplo. También me atrae el juego de la luz, una piel, una escena cotidiana, una película… Cuando algo me agita más de la cuenta y empiezo a divagar por otros mundos, ahí está entonces la semilla para algo nuevo.
-¿Cómo ves a la gente de vuestra generación?
Ansiosos. Somos una generación con prisa pero con destinos imprevisibles. Creo que lo bueno es que este momento vital ha hecho que nos volvamos más creativos y moldeables. El carpe diem quedó desfasado, pero considero que es muy importante que no dejemos nunca de lado nuestras aspiraciones.
-¿Qué consejo le darías a un artista que acaba de empezar?
Que no termine nunca. Siempre alguien a quien enseñar y de quien aprender.
-¿Otra profesión qué te hubiese gustado tener?
Mis padres guardan una carta que escribí de pequeña donde cuento que quiero trabajar en una mercería. Me fascinaban, con tantísimos botones y telas y colores, encajes, flecos.. cómo cortaban las mujeres esas telas haciéndoles solo una rajita y pegándole el tirón, y como sonaba la tela rajada. Creo que algo así donde hubiera mucho con lo que poder inventar, no muy alejado de mi realidad.
– ¿Podrías contarnos una anécdota curiosa de tu trabajo?
Mi capacidad para llevar a cuestas mil artilugios a la vez y no quedarme en el intento. Aunque lleve preparado un trabajo, siempre llevo conmigo mis imprescindibles, porque un poco de improvisación extra siempre da resultados sorpresa.
– ¿Dónde te ves en unos años?
Inmersa en nuevos proyectos que sigan avivando la llamita de mi inquietud, no me importa donde.
– ¿ Si tuvieses qué recomendar a 3 artistas, quiénes serían?
Pues me encanta la ilustración de Andrey Kasay, la fotografía de Zhang Jiacheng, y las creaciones de Maria Sosa.