Amber Vittoria y sus ilustraciones: un arma diferente en la lucha por el feminismo

 

Hoy, y desde hace un tiempo, vivimos en la era de la lucha por el feminismo (entendemos feminismo como la proclamación de la IGUALDAD de derechos, y no como el “ahora mandamos nosotras” del polémico spot de la feria del porno).

Pero como en toda guerra, existen diferentes armas; y lo que en una época de violencia eran arcos, lanzas, hachas y espadas, ahora se sustituyen por voces, redes sociales, bolígrafos, deportes y arte. Y es que es igual de válida un arma que no derrama sangre si consigue que se nos escuche.

En la corriente mediática que nos invade, donde se venera la libertad de expresión y todo el mundo tiene acceso a un blog de internet, no debemos olvidar a nuestras guerreras las artistas, quienes forman una parte muy importante en la batalla, aun de manera silenciosa.

 

Porque el objetivo final no es solo la inclusión laboral o unos salarios equitativos, sino un cambio activo en la sociedad y la consecuente liberación de la opresión patriarcal, en todos los sentidos. Porque ya estamos hartas de cumplir las normas sociales que dictan los hombres y sus estereotipos, y de sufrir sus discriminaciones.

Y ahí es donde juega su papel nuestra protagonista, Amber Vittoria. La artista que, con un toque de color, no alza voz, sino pinceladas de feminismo en sus alegres ilustraciones. Lo hace explorando y desafiando los ideales y estereotipos de belleza femenina, como el vello o las formas redondeadas. Que levante la mano la primera que no ha pensado alguna vez “es invierno, no se me van a ver los pelos” y le ha dado pereza depilarse…

 

Esta ilustradora afincada en Nueva York, combina la técnica digital y manual para crear sus piezas únicas. Primero se sirve de Photoshop para crear moldes y formas que después, tras imprimirlas, completa detalles con pincel hasta llegar a estas originales obras.

Dicha originalidad es la que le ha hecho merecedora de colaboraciones y clientes como Vogue, New York Times, Gucci o Instagram, así como de ser la ganadora del premio “Young Guns 15” en 2017. Su trabajo más reciente consiste en unas ilustraciones para la creación de sandalias de la marca Tidal, siendo las colaboraciones de productos el nuevo objetivo en el que desea centrarse la artista. Piezas más tangibles que sus seguidores puedan tocar.

 

 

Amber, en la búsqueda de una representación de la mujer donde sí pueda verse a sí misma, no como en las actuales obras de arte sobre la mujer, aspira a crear una versión de la misma desde el punto de vista de la propia mujer. Un punto de vista en el que nos podamos sentir reflejadas, diferente al de  las modelos de portada de revista. Amber aspira a ser una artista femenina representando cuerpos reales y nos trae de vuelta los cuerpos reales del Barroco y sus cánones (¿dónde ha quedado la belleza de esas tres gracias, de flácida piel, de Rubens?)

La sociedad se encarga de proporcionarnos unos moldes a seguir: cuerpo perfecto y depilado, pelazo, cejas finas y maquillaje. Nos invitan a pasar por chapa y pintura para cumplir esos ideales de deseo; los mismos que hacen que nos aterrorice pasar por una calle solas por la noche.

 

Por ello, mujeres (y hombres), yo os animo a seguir el ejemplo. Os animo a unirnos, a tejer una red de huellas en el presente para que los que vengan en el futuro partan de una nueva historia, unos nuevos ideales. Necesitamos guerreras y heroínas como Amber Vittoria, que aporten su granito de arena de la mejor manera que sepan. Y yo quiero luchar, quiero ser una guerrera, y estas líneas que leéis son mi batalla. Y mi arma, mi teclado.

 

English Version

Today, and since a while ago, we live in the era of the fight for feminism (we understand feminism as the proclamation of EQUAL rights, and not as the “now  we command” from the controversial porn fair spot).

 

But as in any war, different weapons exist; and what in a time of violence were bows, spears, axes and swords, now they are replaced by voices, social networks, pens, sports and art. And it is just as valid a weapon that does not shed blood, if it gets us to be heard.

 

In the mediatic current that invades us, where freedom of expression is venerated and everyone has access to an internet blog, we must not forget our artist female warriors, who are a very important part of the battle, even in a silent way .

 

Because the ultimate goal is not only labor inclusion or fair wages, but an active change in society and the consequent liberation from patriarchal oppression, in all senses. Because we are already fed up with the social norms that men dictate and their stereotypes, and suffer their discriminations.

 

And that’s where our protagonist, Amber Vittoria, plays her role. The artist who, with a touch of color, does not raise a voice, but brushstrokes of feminism in her cheerful illustrations. It does so by exploring and challenging the ideals and stereotypes of female beauty, such as hair or rounded shapes. Let the hand raise the first one that has not ever thought “it’s winter, anyone’s going to see my hair” and she’s been too lazy to shave …

 

This illustrator based in New York, combines digital and manual techniques to create her unique pieces. First she uses Photoshop to create molds and shapes that after printing, she completes in detail with a brush to get to these original works.

 

This originality is what has made her worthy of collaborations and clients such as Vogue, New York Times, Gucci or Instagram, as well as being the winner of the “Young Guns 15” prize in 2017. Her most recent work consists of illustrations for the creation of sandals by the Tidal brand, being the product collaborations the new objective on which the artist wishes to focus. More tangible pieces that his followers can touch.

 

Amber, in the search for a representation of women where she can see herself, not as in current works of art about women, aspires to create a female version from the point of view of the woman herself. A point of view in which we can feel reflected, different from the magazine cover models. Amber aspires to be a female artist representing real bodies and brings us back the real bodies of the Baroque and its canons (where has the beauty of those Ruben’s Three Graces, of flaccid skin, remained?)

 

Society is responsible for providing us some molds to follow: perfect and shaved body, big ‘fro, fine eyebrows and makeup. They invite us to go through sheet and paint to fulfill those ideals of desire; the same ones that make us terrify to go through a street alone at night.

 

Therefore, women (and men), I encourage you to follow the example. I encourage you to join us, to weave a network of footprints in the present so that those who come in the future start from a new history, new ideals. We need warriors and heroines like Amber Vittoria, who can contribute their bit in the best way they know. And so I want to fight, I want to be a warrior, and these lines that you read are my battle. And my weapon, my keyboard.