“Arenal Sound me ha cambiado la imagen que tenía de los festivales” BY Paula Grissi.

El Arenal Sound sin duda es uno de los festivales más esperados del año, pero no todo es purpurina y brillantitos en la cara. Más que nada porque sudor y purpurina no son compatibles.
Imaginaos hacer las maletas para lo que lleváis esperando todo el año y al llegar solo querer iros. Vale si, puede que yo también sea una dramática. Pero esto es lo que me pasó a mi (y a todos mis compañeros).

 

El primer día fue caótico, por suerte (y mucho morro) apenas esperamos cola, nos pusieron rápido la pulsera y entramos al camping aka invernadero infernal. Montar la tienda fue complicado, lógico cuando el terreno es más rocoso que otra cosa y apenas hay espacio entre tus vecinos de zona y tú. Todos pensábamos que el terreno del camping estaría repartido para X número de tiendas, y te correspondiese una parcela concreta, pero no, la organización del camping fue como poco ridícula. Acabamos de montar la tienda a las 7 am y nos fuimos a dormir. El calor a las 9:30 am me despertó como si estuviese en la sauna de mi gimnasio, literalmente. Y así comenzaba una de las aventura que jamás repetiré.

Antes de nada, he de reconocer que mis amigos y yo tuvimos mala suerte, éramos bastantes y nos acoplamos al terreno en el que cabíamos todos. Estaba muy centrado, en la zona de la lona. La lona que acumulaba más calor que lo que evitaba.. por eso lo pasamos realmente mal con el tema del calor. También podríamos haber comprado una mini piscina de las de niños de 3 años, como hacían muchos sounders. Nosotros que no teníamos tanta experiencia en festivales optamos por ir a las duchas cada 2×3 a mojarnos con su agua congelada, cosa que se agradecía a las 4 pm pero no cuando tenías que ducharte a las 9 pm..jeje.

 

El primer día fue impactante, solo veíamos tios/as buenísimos/as y bronceadísimos. Parecía que todos hubiesen nacido ya allí. Por suerte al lado de mi camping, Arenal, estaba la playa, que nos devolvía la vida hasta la vuelta al camping. Aunque no hubo conciertos las dos primeras noches, se respiraba buen rollo y ambiente entre la gente, cuando llegaron los conciertos cambié de opinión.

1
2
3
4

 

Al tercer día, El Kanka abrió la jornada de conciertos, después Rozalén con un discurso feminista y una intérprete para que todos los públicos pudiesen disfrutar de su música nos enamoró a todos. Y sin duda de mis favoritos, por la noche el dúo belga, Like Mike & Dimitri Vegas hicieron que por un momento hubiese merecido la pena ir hasta Burriana.

 

Al día siguiente a por provisiones al Mercadona, os recomiendo mucho llevar coche, viene genial para cosas como esta porque si vais andando al Mercadona más cercano al Festival veréis que no queda de nada.. además de colas eternas, la gente sentada por el suelo esperando y arrasando con todo (eso sí, desayunareis gratis) mis amigos y yo optamos por ir al Mercadona del pueblo de al lado, además teníamos 2×1, compras tranquilas y baños limpios. Y si, es necesario ir a comprar fuera porque 2€ por agua o hielos cuando estás en una festival y lo único que necesitas es eso, es un abuso. La comida del camping no está mal, me sorprendió ver que había un puesto de comida vegana, también había paella, macarrones, cous-cous, pizza.. la verdad que había de todo y para todos los gustos, pero una semana comiendo allí… agota.

 

 

El resto de días fueron similares, sobrevivir al calor, sudar todo el día y pasar más tiempo bajo la ducha que bebiendo u otra de las cosas que pensaba que haría. Para una persona a la que le va mucho el postureo es muy duro no poder posturear ni un poquito ¿sabéis? Aún sigo sin entender a la gente con pantalones largos estilo hippie, kimonos lenceros rollo coachella o cualquier otra prenda que no fuese un bikini, enserio, no sé para qué me llevé ropa si solo estaba en bikini. En fin, continúo tema conciertos. Me reservo los que me decepcionaron para mí y añado que uno de mis favoritos fue sin duda Dorian, literalmente apoteósico. La Casa Azul en las mismas. Jess Glynne una diosa que todo el mundo debería escuchar en directo. Y por último, la última noche, mis favoritos sin duda Bad Bunny y Steve Aoki.

Bad Bunny hizo un show muy dinámico, acortando las canciones consiguió cantar muchísimas, eso sí, su “despedida” fue un poco extraña ya que desapareció 10 min antes y no dijo ni adiós. Pero a lo demás, chapó. Una de mis amigas no tuvo la misma suerte que el resto y no pudo disfrutar del concierto, necesitó atención médica por el agobio y estrés de la gente (enserio, no veo la necesidad de empujar, pisar y aplastar) y puesto que el punto médico estaba justo detrás del escenario, o sea imposible llegar porque habría que atravesar a miles de personas como ya os digo, empujando.. etc.. decidió irse al camping a descansar.

Enserio, ni siquiera había personal del Arenal para poder indicarnos dónde estaba el médico.. en fin. Puesto rumbo al camping nos encontramos en el recinto a un chico con un chaleco que decía “auxiliar médico” pero ese chico no era médico ni era nada, ni tomaba la tensión ni te atendía. “Organizaba a la gente que estaba mal”. Nos dijo que había dado la señal para que viniese un médico puesto que el estaba con otro chico inconsciente tirado en el suelo.. nos contó que a veces la gente, de lo que tardaba en llegar el médico se recuperaban y se iban.

 

 

Por supuesto el chaval tirado en el suelo inconsciente no se recuperó. Yo no sé qué le pasaría pero después de 45 minutos esperando a un médico el cual no llegó, nos fuimos y seguía igual de mal.. no respondía y necesitaba ayuda urgente. No entiendo cómo puede ser posible que en un festival así la atención médica sea tan pésima. En fin. Sin duda fue una de las cosas que más me decepcionó de este festival. 

 

 

 

 


Por último mi concierto favorito fue Steve Aoki, sinceramente me sorprendió lo bien que se adaptó al público. Pinchó temazos de todo tipo, mezclaba flamenco, reggeton.. una auténtica pasada con la que acabar la semana. (Sí, hubo más conciertos pero no los viví, bueno, no los viví en el recinto porque desde mi camping se escuchaba todo). La vuelta a casa fue tal y como todo el mundo la cuenta. Besas tu cama, tu nevera, tu ducha.. por supuesto tú WC y cuando te miras al espejo te sientes como si acabases de volver de supervivientes. No sé si volveré alguna vez, al camping desde luego que no.. si me invitasen al Motel y me llevasen bandejas de desayunos y comidas como a los influencers cada día a lo mejor. Pero en conclusión, a mí el Arenal Sound me ha decepcionado mucho y me ha cambiado la imagen que tenía de los festivales.