BANKSY. Art is in the air

Shotebys muestra Love is in the Bin en su nuevo espacio galerístico en Londres.

Poderoso caballero es don Dinero en esto del arte contemporáneo. Vivimos una época de lo más interesante, donde parece todo estar inventado y sin embargo, no dejan de brotar nuevos medios, recetas, situaciones y pamplinas varias para que el consumidor de arte (no confundir con coleccionista, espectador o mecenas) pueda despertar diariamente en una nueva era.

Hace unas semanas que Banksy, posiblemente el artista contemporáneo más reconocido por aquellos que creen no saber nada de arte (dícese de los principales “consumidores”) “sorprendió a propias y extrañas”, convirtiendo “Girl with balloonen “Love is the Bin. La primera trituradora que produce dinero (a ver si no es nuevo) ha conseguido que en unas semanas solo oyéramos hablar de esto… Tira monedas por la ventana para que entren billetes por la puerta. Especulación sin tapujos. Arte contemporáneo.

Nos acercamos a ver la improvisada exposición donde durante dos días el “estafado” Sotheby´s te mostraba la “nueva pieza”… Una espera de una hora y media a través de los pasillos de la, por cierto, nueva galería de la casa de subastas, para ver el destrozo de Banksy durante únicamente dos minutos. Y sé que fueron 120 segundos ya que lo cronometraba un miembro del numeroso equipo de seguridad de la galería (no vaya  ser que alguien joda el cuadro a Banksy y aumente un poco más su valor).

La situación era increíblemente parecida a esas imágenes de TVE en las que millares de españoles pasaban frente a la tumba del general Franco en el palacio de Oriente, honrando el cuerpo inerte del dictador… O, como muchos reconocieron después, viendo por ellos mismos que el “amigo Paco” estaba muerto. La comparación puede parecer odiosa, pero la inmensa mayoría de los congregados en la sala no queríamos honrar la gran obra de Banksy si no ver que no nos la estaban “volviendo a colar”. La pintura en sí, nos la sudaba. Era simplemente un momento histórico para cada uno de nosotros. Pero no convirtamos el hito en algo como el día que el hombre llegó a la luna. Veámoslo, más bien, como la noche que Carmen Sevilla se lió en las campanadas. Es parte de la historia. Arte contemporáneo.

Otro de los grandes maestros en estas lides es Damien Hirst, paisano del anterior y quien directamente se cataloga como empresario del arte, imagino que porque artista es de pobres. Damien presentó en la pasada Bienal de Venecia “Treasures from the Wreck of the Unbelievable, descomunal trabajo que dio la luz como el mayor descubrimiento de la historia moderna del arte. Conocida como la exposición más cara del mundo (como el turrón) fue catalogada por muchos críticos como un antojo de nuevo rico. No quiero hacer “spoiler” así que si no conocéis la obra, podéis saber más en el documental que Netflix presenta con el mismo nombre que la exposición y que es parte muy importante de la misma.  Todo está inventado pero… ¿Te lo han vendido ya?

Hirst invirtió más de 10 años de su vida y $65 millones en semejante barbaridad, por lo que debemos tomarlo como algo más que un antojo. El señor/a/es/as Banksy multiplicó el valor de “Girl with Balloonen menos de 10 segundos, triturando el lienzo delante de lo más granado del mercado del arte (mi sobrina los llama “los que piensan”) y ofreciéndonos su versión en el video Shredding the Girl and Balloon – The Director’s half cut a través de su cuenta de Youtube. Ninguna de las dos piezas se podían haber dado sin una cantidad vergonzante de dinero detrás. Como imposible hubiera sido levantar las pirámides de Egipto sin un gran Imperio sometiendo a otros pueblos. Seamos claros, no solo el tiempo pinta como decía Goya, también lo hace el dinero y nadie se hace rico siendo honrado.

Cuando aún estaba en el colegio, yo quería ser de mayor reportero de guerra. Mi profesor me preguntó si conocía a Hemingway, explicándome que este señor se quejaba de una vida anacrónica por haber nacido en una época equivocada. Él quería vivir en la Edad Media, la era de las grandes guerras. Ernest Hemingway vivió en sus propias carnes las dos grandes Guerras Mundiales, además de la Guerra Civil española, la Revolución Cubana y el comienzo de la Guerra Fría. Vamos a tener cuidado no vaya a ser que nos estemos perdiendo una gran guerra echando de menos batallas menores.

Treasures from the Wreck of the Unbelievable

Shredding the Girl and Balloon – The Director’s half cut