BREXIT PARA TONTOS. Todo aquello que debes saber del Brexit antes de hablar con tu cuñao.

El Brexit explicado de forma sencilla por alguien que no tiene ni puta idea acerca de ello.

 

Me encantaría empezar diciendo que el BREXIT se nos ha ido de las manos, pero la propia idea de un referéndum en Reino Unido para abandonar la Unión Europea (UE) ya era mearse fuera del tiesto. Aunque no estamos aquí para analizar o exponer ideas propias, no quitemos valor al señor Cameron y su fallo de cálculo.

Todo comenzó como casi todas las cosas relevantes de la historia… Sin querer. David Cameron, primer ministro británico hace apenas tres años, gana de forma aplastante las elecciones con la promesa de ofrecer un democrático referéndum para abandonar la Unión Europea. ¿Y eso por qué? Pues porque ese órdago había salido de perlas en Escocia hacía apenas un par de años y era una forma de quitarse de un plumazo de encima el tostón de los euroescépticos de Nigel Farage que con su discurso populista estaba logrando abrirse un importante hueco en el voto inglés. En esos momentos Mr. Cameron era dueño y señor del espacio político británico y esta ofrenda a la democracia le dotaba de una victoria total. Pensaba que iba a poder gobernar desde una tumbona con bermudas y chanclas (con calcetines… Siempre con calcetines)

Kill Mothers In Law
“Billetes británicos de 20 Euros”. Acuarela y lápiz por “Kill Mothers In Law”

Pero… En el año en que Trump se convierte en un dejavú de los Simpsons tras interferencias privadas del estado antes conocido como URSS, el pueblo soberano del Reino Unido decide salir del espacio Europeo en una campaña llena de mentiras, incertidumbre y sobre todo… Interferencias del antiguo estado conocido como URSS.

*Si aún no habéis visto la serie The AmericansNo tiene nada que ver con el BREXIT, pero es cojonuda.

Un alto índice de votación de cierto sector de la población (el mismo que votó a Trump, ya es curioso, mayores con bajo nivel económico, cultural, educativo y fuera de los principales núcleos de población) que cree que vienen los extranjeros a quitar el trabajo en Pret à Manger a sus hijos y nietos,  guiados por mentiras posteriormente reconocidas fuera de cualquier rigor, logró una holgada victoria sobre el REMAIN (mantenerse en UE) el 24 de Junio del 2016. Esa misma tarde el Primer Ministro, recordemos a Mr. Cameron, dimite dejando el futuro de la nación en bandeja del saliente alcalde de Londres, Boris Johnson, que a pesar de compartir partido con Mr.Cameron, por arte de magia, se había alineado del lado de los euroescépticos unos meses antes, hasta el punto de liderar la campaña del Brexit (WTF?! o ¡¿ pero qué cojones?!)

Pero el señor Johnson conoce de buena mano la cantidad de mentiras que ha soltado durante la campaña y sabe que quien dirija la nación en el camino hacia su independencia (si, así lo ven en Inglaterra amigos) va a ser un cadáver político en pocos meses, por lo que decide dar un pasito a un lado desencadenando una crisis dentro del partido Conservador que acaba encaramando el marrón a quien se dispone a comérselo; Theresa May. Ministra de Interior del saliente gabinete de Cameron (durante la campaña del Brexit o Remain… Buen trabajo Tere),  siguiendo a rajatabla el mandamientos de Corleone “Mantén cerca a tus amigos, pero más cerca a tus enemigos” lo primero que hace como Primer Ministro es nombrar un nuevo Ministro de Exteriores. Boris Johnson.

Estamos a mediados de Julio de 2016 y la nueva  primer ministro parece ser la principal abanderada de un Brexit duro y lo que había entendido el señor Johnson como una misión suicida, estaba convirtiendo a su reemplazo en una heroína en el país (léase con doble posible significado). Esto acabó dando alas a Theresa que pese a tener una mayoría absoluta legitima (la que logró David Cameron antes de dispararse en el pie) decide, para sorpresa de todos, adelantar elecciones y así legitimar a su legítimo gobierno en su camino hacia el legitimo Brexit. Y así Theresa también se dispara el pie. Pero con un bazooka.

El Partido Laborista del entonces vapuleado Jeremy Corbyn se viene arriba con la inestimable colaboración del nuevo alcalde de Londres, el hijo de inmigrantes paquistaníes Sadiq Khan y del voto joven, que tras ver la cagada que han hecho sus mayores deciden volver a la vida política y se quedan a escasos 2 puntos de arrebatar el gobierno a los conservadores. Por supuesto May pierde su mayoría y tiene que gobernar en coalición para negociar el Brexit… ¿Y con quién se une? Con el Partido Unionista Democrático. Esto es un dramón que ni en Juego de Tronos… El PUD es el principal partido de la  Irlanda británica y su ideología defiende la realidad social y cultural de Irlanda del Norte al margen de la República de Irlanda, lo cual parece un mal compañero de viaje cuando quieres negociar con la UE una frontera algo transigente entre ambas Irlandas y no volver al conflicto armado que arrasó tu país durante casi un siglo.

¿Y ahora cómo esta la cosa?

Esto solo ha sido un “en anteriores temporadas de BREXIT”, para que no os perdáis los nuevos acontecimientos.

Theresa May se siente en inferioridad ante la UE y tras presentar varios posibles acuerdos regu-malos, que el gobierno de la Unión no acepta, se agarra a un posible Brexit blando como lo mejor que le puede pasar al Reino Unido.  Así que presenta el plan Chequers como prácticamente un ultimátum antes de abandonar la Unión sin acuerdo de divorcio.  En estas que Johnson huele sangre y se da las de Villadiego, dejando el gobierno sin Ministro de Exteriores en mitad de las negociaciones y poniendo a parir a Theresa, de quien dice que va a conducir la nación al desastre. Así, lidera dentro de su partido un posible motín a bordo contra la presi, que a su vez recibe de Bruselas un: Contigo no bicho, al plan Chequers. Un verano para olvidar en casa de los May.

Mientras tantos los “sociatas” esperan tranquilos su turno. Jeremy Corbyn, que estaba prácticamente desahuciado hace apenas seis meses, sabe que sin hacer nada le llegará su momento y no tendrá que cargar el sambenito de traidor a la patria, pero… En todos lados cuecen habas y Sadiq Khan se pone a la cabeza de un nuevo referéndum que apruebe el acuerdo de divorcio entre UE y británicos, poniendo a todo el Partido Laborista patas arriba y obligando a Corbyn a decantarse por esta vía con la boca pequeña.

Y todo parecía visto para sentencia cuando la señora May escribe una carta a los principales periódicos europeos pidiendo a sus pueblos soberanos que entiendan el democrático valor del Brexit y se levanten en armas ante sus tiranos gobernantes que quieren mantener presos al humilde pueblo británico bajo sus fronteras. Hay quien leyendo esta misiva se puede imaginar los actos vandálicos y de contenido racista con que polacos, italianos, portugueses y sobre todo bárbaros españoles están atemorizando en cada esquina a los ciudadanos locales de la perfida Albion, llevados en volandas por sus respectivos gobiernos. Gobiernos estos, que en su mayor locura han coaccionado a tres de los políticos con mayor solera de los últimos 20 años de gabinetes de Westminster (el ex primer ministro TONY BLAIR  y los vicepresidentes NICK CLEGG  y MICHAEL HESELTINE ) para que contesten a la carta de May con un… “Por favor, no dejen que el Reino Unido abandone la Unión Europea sin acuerdo, por el bien de todos… De europeos y británicos” (todo el último párrafo a excepción de la respuesta de Blair & co. ha sido un ejercicio de ironía, que luego todo se tergiversa… No Fake New Please.)

Con todo esto y con la UE advirtiendo que a día de hoy el escenario más posible es una ruptura sin acuerdo, el pasado fin de semana 500.000 personas se manifestaron en Londres  a favor de un segundo referéndum antes de cerrar ningún pacto de salida con la UE. ¿Y ahora qué? Pues ya… Ahora, lo que diga tu cuñao.

Nota: Imagenes originales del colectivo Kill Mothers In Law

@Killmothersinlaw