CAMARADA

Oh camarada!

 

Sueño cada día con aquel día, junto al río.

Parte de mi se fue contigo,

parte de mi está vacío sin tu presencia.

¿Y si el día nos endulza las venas y alumbran los caminos que llevan al esperado reencuentro de nuestras vidas?

Es distinto ver el mar si no es con los ojos cerrados, si el silencio no nos acompaña

en la orilla de nuestra locura.

Oh camarada!

De pronto las fotos es esconden en un cajón

los problemas florecen regados por mi llanto

y el aroma anhela los pasos compartidos

en los domingos

de sábados embriagados.

Llevamos años arrastrando nuestra desventura y enterramos el muro del olvido para saciar nuestras almas

en sueños eternos.

Oh camarada!

Nunca dejes que mis fantasmas ahoguen mi alma

ni que mis aullidos se queden sin su Luna.

No, no lo hagas.

Sé el silencio de mi compañía, sé el misterio de mi rutina.

Sé el rifle de mis guerras y nunca la sangre de mis heridas.

Oh camarada!

Contigo,

                 tan difícil,

                                     tan fácil.

Conmigo.