“Cuanto más inspirado estoy, menos ideas tengo”, conversación sobre arte con Alejandro Manzano (@gatomarciano)

 

Colores primarios vibrantes, homoerotismo y líneas sucias que a veces no encajan son la marca personal del artista Alejandro Manzano (@gatomarciano), estudiante de Bellas Artes madrileño, que nos dejó hacerle unas preguntas y hablar con él sobre su obra.

Antes de nada, muchas gracias por charlar con nosotros. Nos gusta empezar con preguntas sencillas, y creo que lo mejor es que te presentes tú mismo. ¿Quién es Alejandro Manzano (aka @gatomarciano)?

Alejandro Manzano es un chico que tiene 21 años, que nació en Madrid y que estudia Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, aunque ahora mismo estoy viviendo en Hamburgo estudiando un año de carrera. Soy hijo único y siempre desde pequeño mi único medio para entretenerme he sido yo mismo, porque tampoco tenía muchos amigos, y la forma más fácil era desarrollar la imaginación con papel y lápiz, expresándome a través de la línea, y así seguí hasta hoy.

El nombre de gatomarciano no viene por nada en concreto, pero creo que es gracioso. Se me ocurrió una tarde pensando un nombre para Instagram: me encanta los gatos y como desde pequeño soy un poco raro, me viene que ni pintado.

Creo que es muy interesante como cada artista tiene una idea diferente del arte. ¿Qué es el arte para ti?

Es una pregunta un poco abstracta (risas). El arte para mí puede ser muchas cosas, pero principalmente es una lenguaje, un medio de expresión. Muchos tipos

de artistas que buscan expresar cosas diferentes, hablando de su entorno, de conflictos… Un artista es cualquier persona que sabe utilizar todo lo que tiene a su alrededor para saber transmitir un mensaje, aunque es una definición que cambia con el tiempo.

Ya nos has contado que en este último año te has mudado desde Madrid a Hamburgo para estudiar un año de carrera. ¿Qué te ha aportado Hamburgo que no te haya aportado Madrid a nivel artístico?

Me ha aportado muchas cosas. Es la primera vez que estoy viviendo en otro país solo, con lo que estoy teniendo un desarrollo personal muy grande. Además estoy en un piso compartido con gente que también es artista de muchos lugares del mundo, y es muy diferente a estar en una escuela de tu país. Allí todos terminamos teniendo los mismos profesores e influencias, así que ahora vivo un choque cultural muy enriquecedor, intercambiando influencias musicales, de cine, de artistas plásticos…

Y supongo que también las escena artística en Alemania es muy diferente a la Española.

Creo que Alemania es una país donde, en comparación con España y sobre todo Madrid, se dan muchas más oportunidades a los jóvenes artistas, las galerías están mucho más preparadas y están muy asociadas a las universidades de arte. Muchas veces siento también que la Universidad Complutense de Madrid es más una academia de arte que una escuela, cuando las universidades alemanas te permiten muchísima más libertad.

También es quizás una pregunta un poco abstracta, pero quería saber en qué te inspiras tú a la hora de crear.

Cuando más inspirado estoy, menos ideas tengo. Creo que vivimos en un mundo donde las imágenes te atragantan, y llega un momento en el que me bloqueo. Es cuando pasa ese bloqueo cuando realmente encuentro lo que quiero hacer. Actualmente hago mucho dibujo, y encuentro inspiración en las redes sociales, en fotografías anónimas o de conocidos. Busco mucho en bibliotecas e Internet y me inspiro de dibujos de artistas como David Hockney o Jean Cocteau

También me inspira mucho la ciudad en la que vivo, Hamburgo, y todo lo que escribo, y lo intento integrar todo.

Me gusta que hables de esto porque sí que noto que en tu obra sabes conjugar muy bien poesía o tus textos propios y la pintura, aunque sea la última lo que más publiques, y me gusta mucho esto.

Pues sí, al final lo que hago es algo autobiográfico, describo mi vida y todo lo que tengo alrededor, además de mis sentimientos. Soy una persona con muchos conflictos internos y me parece importante exteriorizarlos, a través de descripciones y de la forma más poética posible.

También me parece importante que antes señalaras cómo utilizas internet y las redes sociales como fuente de inspiración, y es que muchos de los artistas de tu generación exploran en su obra la influencia de internet. ¿Por qué crees que es así y de qué forma te influyen la cultura de las redes sociales e internet en tu obra?

Esta pregunta me es difícil porque, aunque me sirva de Instagram y de internet para darme a conocer, soy una persona un poco desconectada del mundo digital, me cuenta un poco. Yo utilizo internet como mi propia galería de imágenes.

Te pregunto porque veo que hay una diferencia entre los artistas del siglo XX que no estaban influenciados por la red y los artistas contemporáneos que tienen un mundo visual al alcance del bolsillo con un smartphone.

A mí eso me asusta porque antes solo eran algunos pocos los que pegaban el petardazo, pero las redes sociales nos permiten a todos, seamos de donde seamos, darnos a conocer. También lo veo como una batalla mundial, porque hay mucha gente buena y todos queremos comer de los que hacemos, entonces es una lucha contante. Es enriquecedor pero me asusta, me hace sentirme menos único, a veces necesito distancia de los medios.

Ahora quiero proponerte una situación. Dentro de 100 años exponen tus pinturas en un museo, ¿cómo etiquetarías la sala en la que te deberías encontrar? ¿Cómo se llama la corriente en la que te encuentras, que ya no sería arte contemporáneo, y quién aparecería contigo en esa sala?

Yo creo que en cuanto al arte contemporáneo, creo que, con tanta influencia de internet y los movimientos actuales, vamos a surgir un nuevo movimiento de personas que queramos volver a mirar al pasado, a resurgir lo perdido. Creo que mi movimiento podría ir por ahí, me gustaría llamarlo la Generación del 2000, redondeando.

Hay un artista que adoro que se llama Sebastián Delgado (@bastianilkk) y creo que gente de este estilo debería estar en mi sala, o artistas que utilicen medios inspirados en lo no digital, como él que hace collage.

¿Lo ves parecido a tu obra?

No es parecido pero las intenciones son las mismas, es una persona con mucha sensibilidad como yo y que se inspira mucho en el homoerotismo. La sala debería llamarse a Generación del 2000 Homoerótica.

Durante toda nuestra conversación has estado hablando de las personas que te rodean. Yo sigo a muchos de estos artistas y me interesa cómo os promocionáis y os influís entre vosotros. ¿Cómo te influyen ellos a ti a nivel creativo?

La persona que más me influye y que más me ayuda y apoya es mi pareja, Adri Trimble (@adri_trimble). Es quien me pone los pies en la tierra cuando me hace falta, pero también quien me los quita del suelo cuando lo necesito. Él hace fotografía y, aunque nuestros caminos iban un poco separados al principio, cada vez nos parecemos más, incluyendo, por ejemplo, grafismos en nuestra obra.

¿A qué te refieres?

Ambos usamos muchos textos y muchos dibujos, algunos de su Instagram que los he hecho yo para él. Es un enriquecimiento mutuo continuo. Somos dos mentes en una, y él me sabe centrar en lo que de verdad me gusta hacer, cuando me pierdo en mi cabeza y me voy por los cerros de Úbeda.

También quería preguntarte tu propia opinión sobre tu obra. De tus obras, ¿cuál es tu preferida y por qué? ¿Cuál es tu hijo preferido?

(Silbido) Es una pregunta difícil. A ver…

Yo te diría que mi favorito es el del casco, el del texto sobre la casa en Italia.

Guau, ese es muy bueno. Además es súper simple, si te fijas.

Eso es lo mejor. Creo que tus pinturas tienen algo.

Me interesa mucho eso, cuenta.

Creo que muchas veces parece sencillo, y a veces sucio, pero tienen algo que las hace diferentes a todo lo demás, y hacen que tu obra tenga una marca muy personal. Me gusta el uso de colores primarios y vibrantes y que varíes de la sensibilidad infantil a la madurez. Es algo único.

Muchas gracias, me encanta escuchar opiniones. Yo soy una persona que cuando dibujo, empiezo por un ojo y sigo, sin pensar mucho en encajar, por eso muchas veces son muy irregulares o inseguros, pero con un trazo que tiene algo elegante. Entre mis favoritos está el de un chico con las manos en la espalda, en un fondo azul. Cuando lo empecé no me gustó, pero añadirle el fondo azul y los colores de arriba me recordó mucho a Mark Rothko, que es de mis artistas favoritos, y le tengo especial cariño. Puede ser mi hijo favorito.

Y ya para acabar, en Kluid nos encantan las recomendaciones. ¿Un escritor, un pintor y un fotógrafo que recomiendes a nuestros lectores?

Escritor: Alessandro Baricco.
Pintura: David Dupuis (@daviddupuis7890), no es muy conocido pero a mí me encanta.
Fotógrafo: Francesca Woodman, me interesa porque hace autorretratos en los que borra su propia identidad y se transforma en un objeto más de la habitación.