Diremos que nos conocimos en un bar. El amor en la era del like

  • España es el tercer país del mundo que más utiliza internet para buscar una relación, solo por detrás de Estados Unidos y Brasil. Las apps para ligar están a la orden del día y cada vez más parejas de todas las edades se conocen por esta vía.
  • Diremos que nos conocimos en un bar, la primera novela gráfica de Laura Santolaya, más conocida como P8ladas, aborda con humor todo lo que se deriva de ligar por internet: tipos de perfiles, situaciones en las citas, casos de ghosting, etc., buscando la empatía y la complicidad con los lectores. También pone el acento en otros de nuestros hábitos digitales (como la dependencia excesiva de Google Maps o YouTube).
  • La protagonista de esta historia está rodeada de likes, hashtags y follows en un mundo donde las apariencias engañan. Poco después de irse a vivir sola, aparece una vieja amiga que la anima a instalarse una app para ligar. Su móvil es ahora un bar para solteros abierto 24/7.
  • Laura Santolaya ha desarrollado su carrera en el mundo de la comunicación, el marketing y la publicidad. En el año 2008 nació P8ladas (Pocholadas), su álter ego, que ha conseguido conquistar al público con sus divertidas viñetas en las redes sociales.

    Un libro desternillante sobre el ligoteo por internet.

ENCONTRAR EL AMOR A GOLPE DE CLICK

Diremos que nos conocimos en un bar. by Laura Santolaya

Las apps de citas llegaron para quedarse. Tinder, Happn, Meetic, eDarling, Adopta un tío… La variada oferta de aplicaciones destinadas a diferentes públicos ha cambiado la forma en la que nos relacionamos y el cómo buscamos pareja. Cada día más gente, de ambos sexos y de todas las edades, busca el amor a través de internet.

El auge de los smartphones ha hecho que usemos nuestro móvil para todo, y por supuesto ligar no iba a ser menos. Las apps específicas para ello y también otras redes sociales como Instagram han ganado terreno a la forma tradicional de conocer gente. ¿Hemos perdido la paciencia? ¿Buscamos la inmediatez? ¿O tal vez nuestro estilo de vida nos lleva a encontrar cada vez menos lugares en los que conocer gente?

Sea cual sea el motivo, lo cierto es que la mitad
de las parejas que se forman hoy en día se
conocen por internet (e incluso duran más según un estudio del MIT), más de 12 millones de españoles han buscado pareja alguna vez con la ayuda de una app y España es el tercer país del mundo que más utiliza internet para buscar una relación, solo por detrás de Estados Unidos y Brasil.

Diremos que nos conocimos en un bar es un libro desternillante en el que Laura Santolaya (P8ladas) aborda con sus viñetas esta nueva forma de relacionarse, en la que no faltan anécdotas divertidas con las que se identificará cualquier persona que haya usado una app para ligar en algún momento de su vida. También pone el acento en nuestros hábitos digitales, el postureo en las redes sociales, la dependencia hacia nuestros smartphones y algunas apps como Google Maps… En definitiva, un libro con el que soltar más de una carcajada y también reflexionar sobre el uso que le damos a nuestros móviles.

Diremos que nos conocimos en un bar. by Laura Santolaya

“La soledad se mide en cuántas veces te descargas Tinder”

La protagonista de esta historia está rodeada de likes, hashtags y follows en un mundo donde las apariencias engañan. Poco después de irse a vivir sola, aparece una vieja amiga que la anima a instalarse una app para ligar. Su móvil es ahora un bar para solteros abierto 24/7.

Allí encontrará más perfiles que olas en el mar, se hará una experta en stalkeo, lidiará
con ligues de toda clase y se enfrentará a profesionales del ghosting. Un giro inesperado la hará regresar al mundo analógico. ¿Será capaz de sobrevivir sin su smartphone?

Diremos que nos conocimos en un bar. by Laura Santolaya

 

¿Es la soledad el gran problema de nuestra sociedad? Dice la protagonista en una de sus viñetas que “la soledad se mide en las veces que te descargas Tinder”, y esta irónica frase puede que esconda parte de verdad. A lo largo del relato, se va enfrentando a diferentes situaciones que cualquier persona soltera habrá tenido que soportar: la presión familiar y social por no tener pareja, la falta de planes debido a que sus amigos emparejados solo hacen planes entre ellos, la dificultad para pagar un piso en solitario… Finalmente, acaba sucumbiendo a eso que ya todo el mundo usa, aunque sea por curiosidad: las apps para ligar.

Una vez entra en esa especie de bar online del ligoteo, se va enfrentando con diferentes perfiles, que lejos de ser diferentes en ocasiones tienen demasiado en común. Bromea sobre las típicas frases con las que se define la gente en su perfil buscando más oportunidades de hacer match: “estudió en la Universidad de la Vida, Facultad de la calle”, “repartidor de alegría, inventor de momentos”, y con el postureo generalizado que puebla el mundo digital.

Tras unos cuantos chats llega el momento de quedar, y aquí también hay algunas situaciones que se repiten: personas que solo hablan de sí mismas o te someten a un interrogatorio soporífero, aquel del que ya lo sabes todo porque has buscado hasta la foto de su comunión en Facebook, quien viene a la primera cita casi con el anillo de boda, los que hablan de su ex… y, por supuesto, los que desaparecen (también llamado hacer ‘ghosting’).

Diremos que nos conocimos en un bar. by Laura Santolaya