fbpx

El arte es tan inútil como el amor

El arte es tan inútil como el amor

La cuenta de @elartestaninutilcomoelamor nace en el verano de 2018 mientras me encontraba viviendo en Florencia. En un principio no buscaba un sentido artístico, ni lo consideraba un proyecto como tal, simplemente un espacio donde compartir y condensar mis relaciones virtuales en una sola cosa. Poco a poco fue generándose la idea de utilizar estas relaciones virtuales para crear un diario visual capaz de narrar la manera en la que me comunico con el mundo y de como el mundo se comunica conmigo. En un primer momento pensé en un proyecto cerrado para un año en el que subiría cada día una foto enviada o recibida por whatsapp, tratando así de crear un imaginario propio que, sin pretensión de hablar, contase quien soy. Ya está finalizado el diario de 365 días del año 2019 y ahora me encuentro casi al final del de 2020.

 

Es así como esta cuenta se fue convirtiendo en memoria y recuerdo moviéndose entre lo propio y lo ajeno, transformando simples fotografías en algo mucho más grande y común a todas las personas que me rodean.

Creo que todas nuestras relaciones están completamente determinadas por las redes sociales y que nuestra comunicación cada vez se torna más visual. Esto permite que podamos conectar con el otro de una manera tan válida como lo seria en la vida real. Mi proyecto es simplemente un reflejo de mis relaciones interpersonales en esa virtualidad abstracta que dicen más de mí misma que si tuviese que intentar explicarme.

Para mí es importante el concepto de -no pretensión- quiero decir, que detrás de las imágenes se esconde una absoluta sinceridad para conmigo y para el espectador ya que cada día escojo una foto propiamente de ese día. Esto me ayuda y me conecta con mis propios recuerdos, ya que al sufrir depresión, estoy continuamente predispuesta a la desmemorización de los acontecimientos que se suceden en mi vida. El acto de escoger una foto para subirla me ayuda a reconectar con lo que hice, sentí, viví, ese día y es por eso que no puedo llamar de otro modo a este proyecto más que un diario. En la cuenta se pueden encontrar nudes, comida, cuadros, flores, cielos, fragmentos, sombras, paisajes..todo aquello que me inspira y a lo que soy sensible.  Realmente cada foto por si misma no tiene gran significado, pero vistas en conjunto transforman banalidad a primera vista en un firmamento propio capaz de retratarme emocionalmente. Lo cotidiano se transforma en un conglomerado de mi yo más profundo que busca continuamente la belleza de las pequeñas cosas elevándolas a algo superior y resignificando “lo inútil” (de ahí el nombre del proyecto).

También se ha convertido en un acto de vouyerismo para todo aquel que sigue el proyecto, ya que un diario no deja de ser una pequeña ventanita a la intimidad de una persona. Me gusta tener esta ventanita abierta para aquellos capaces de apreciar un sentido artístico más allá de la simple observación de mi vida. Tengo bastante cuidado con las personas que acepto en la cuenta y la tengo privada sobre todo por el papel que ocupan al cuerpo y a la sensualidad dentro del proyecto. No pretendo reivindicar la sexualidad a través del arte: no soy performer. Ni tampoco denunciar o desmitificar a través de mi cuerpo: no soy activista. Simplemente quiero ser yo misma, expresarme tal y como me siento de la única manera que conozco. Todo lo que hago es primero para mi misma y después para el que quiera ser testigo, espectador o cómplice. No pretendo ser comprendida ni admirada. Mi único fin y deseo es expresarme, ser, estar, existir, compartir y si puedo; contagiar.

 

Si te ha interesado este post quizá te interese La revolución será sexual o no será, Stonewall 1969 -Especial Orgullo- o Mamá quiero ser sexóloga