“Eres demasiado joven para ser director”

Su nombre es Pablo Sanchis (@iluminadosanpablo). Tiene 23 años y es director de cine y teatro. Una profesión que parece ser solo para veteranos del mundillo. O al menos esa es la impresión con la que se encontró nada más empezar. Comentarios como “Eres demasiado joven para ser director” parecen haber sido una constante en su camino que ha culminado este año con “Cliff (acantilado)”, una retrospectiva de la vida de Montgomery Clift. Un trabajo que parece no haber sido también un camino fácil.

                                   Pablo Sanchis.

¿Por qué Cliff?

La elegí porque la encontré de casualidad. Escuché que Alberto Conejero la había escrito y trataba sobre Cliff, además de tocar el tema de la homosexualidad, pero no me había parado a leerla. Hasta que un día, de casualidad, la encontré y me enamoré. Me enamoré de la obra, de los personajes, del conflicto, de lo que se estaba contando. Pero sobretodo me enamoré de los personajes.  De hecho mi objetivo era que los actores se enamoraran de los personajes tanto como yo lo estaba de ellos. Amor. Cliff ha sido por amor.

¿Qué ha supuesto este proyecto  para ti?

Cliff ha supuesto para mí muchas cosas. Antes de empezar un reto. Yo era consciente de que éste era un proyecto muy complejo y de que no iba a ser fácil. Pero para mí era un reto y eso me encanta. Después de hacerla, en cambio, ha supuesto madurez. Ha supuesto comprender cosas de mi persona que no tenían respuesta y eso me parece algo maravilloso. Porque al fin y al cabo esto es el arte. Algo que no está solo para entretener sino para tocarnos y para hacernos aprender. Algo que yo he conseguido con Cliff. Sobretodo porque Cliff tenía escenas que me tocaban directamente y personalmente. Escenas que me han llegado al corazón.

¿Es Ciff tu mayor reto hasta ahora?

Sí, yo creo que sí. Ha sido un reto a todos los niveles. Empezando porque era un texto muy complejo, ya que era un texto muy poético en el que todo valía y todo cabía y donde lo importante era decidir. Y por el número de actores que había que mover. 8 en concreto, cuando el máximo hasta el momento habían sido 6 con “La familia del Anticuario”

Cartel de “Cliff (acantilado)” estrenado el 2 de junio en la sala Carme Teatre de Valencia

¿Qué proyectos tienes en mente ahora?

Pues tengo varios proyectos ahora mismo. Tenemos una producción pendiente para diciembre y enero. Una producción que estamos moviendo la compañía (Casa de Locos). Sabemos que va a ser teatro pero no sabemos por ahora que obra será.. Algo que investigaré este mes de julio y que moveré con el productor para tenerlo listo.

Por otro lado tengo una espina clavada porque echo mucho de menos el audiovisual. Una espina que me quiero quitar con un largometraje que tengo en mente.

¿Te gusta más dirigir en cámara o teatro?

Pues a ver, yo realmente entré a estudiar dirección por el cine. Y de hecho es un formato que me sigue encantando. Pero ahora he descubierto que me he enamorado de las artes vivas. Me encantan las dos. Es más, en mi vida pretendo poder llevar encaminadas las dos a la vez.

¿Qué parte te gusta más de tu trabajo? ¿Y qué parte te gusta menos?

Sinceramente de mi trabajo me gusta todo. Todo lo que tenga que ver con crear y probar. Me encanta experimentar con los actores. Te pongo un ejemplo. Ahora pongo una música cualquiera, que no tenga nada que ver con la obra, y doy una premisas a los actores y a ver qué ocurre. Y crear así. Experimentando. Eso es lo que más me gusta. Pero es que a parte de esto me gustan tantas cosas…  Me gusta el momento en que haces el primer pase con el vestuario. Que ya ves todo más o menos montado como lo tenías en mente. Y es entonces cuando ya te empiezas a emocionar y decir !Esto ya va cogiendo forma¡. Pero por otro lado también me encanta hacer el casting y ver a los actores. Eso me encanta. Y bueno, elegir el texto. Eso ya  ni te cuento.

Y lo que menos definitivamente es la parte de distribución y producción. Algo que realmente no tiene mucho que ver con mi trabajo pero que ahora mismo tengo que hacer porque estoy empezando. Y aunque si que tengo productor, eso es algo que no puede hacer solo él y que tenemos que repartir dentro de la compañía.

¿Ves en España futuro para tus obras?

Pues a ver, esto ya no es un tema solo de trabajo, sino que es también un tema personal. Yo soy de Alicante y vivo aquí en Valencia, pero no  tengo casa. Quiero decir que no me siento de ninguna parte. Entonces nunca me he planteado el estar aquí o allí, sino que me he querido dejar llevar un poco por las situaciones. Entonces si encuentro trabajo aquí en Valencia, yo creo que me podría quedar aquí, porque aquí estoy bastante agusto. Pero si por ejemplo mañana me llaman para irme a Madrid, pues me iría sin pensarlo. No tengo problema. De hecho me gusta y creo que eso enriquece bastante el trabajo.

Imagen de una de las escenas de “Cliff (acantilado)”

Hace un momento nos has contado también que ahora vas a empezar tus estudios en el campo de la moda.  ¿Por qué moda tras terminar con dirección?

Para mi la parte estética tiene un papel muy importante y en mi trabajo destaca bastante. Por este motivo quiero formarme en ella y tomarme mis estudios en moda como un master, que pueda sumarlo más tarde a mi trabajo como director. De hecho yo no me veo como diseñador en un futuro. Pero sí que entiendo, que tanto la moda, como cualquier otro elemento que tenga que ver con la estética, cobran una gran importancia. Es más, igual que estudio moda, podría estudiar también interiores para entender mejor la escenografía o fotografía. De hecho quiero pasarme toda la vida estudiando, a la vez que trabajo,  enriqueciendo de forma mayor mi trabajo como director .

¿Cómo influye una buena estética?

Para mi tanto en el cine como en el teatro tengo una especial delicadeza por la parte estética. Es decir, formar, crear o dirigir un espectáculo es como pintar un cuadro. Estamos haciendo arte. Y no solo estamos dirigiendo actores sino todo lo demás. Algo en lo que hay que poner especial delicadeza y tener un estudio bastante cuidado. Por eso tengo una especie de proceso creativo que nace con la selección de un color. El color para mi es algo muy importante y es a partir de ahí desde donde nace todo lo demás. Todas las formas, luces, sombras y volúmenes nacen a partir de ese color, que intento aplicar y utilizar con cierta exigencia. En Cliff, quise hacer una obra en blanco y negro. Toda la escenografía, vestuario y luces reflejaban ésta idea. En cambio el color que elegí era el rojo. Por lo tanto si te fijas en algunos detalles de la escena, este blano y negro se rompe de forma sutil con el rojo de las botellas. En mi obra anterior, La familia del Anticuario, en cambio, el color con el que nació todo era el color blanco.

Casi siempre trabajo en blanco y negro y si alguna vez escojo otro color, lo elijo de forma muy cuidada e intento que aparezca de forma que destaque sobre todo lo demás.

Escena de “La familia del Anticuario.”

Escena de “Cliff (acantilado)”

Y ya para terminar, ¿podrías decirnos quiénes son tus referentes principales o qué artistas te inspiran a la hora de trabajar?

Cinematográficamente tengo a Xavier Dolan, Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar. Una influencia que reflejo sobretodo en mis cortos, donde hago una mezcla entre drama y violencia. Una mezcla entre Almodóvar y Tarantino. Y en cuanto a moda estoy enamorado de la historia que la envuelve. De hecho es lo que más ganas tengo de estudiar nada más entre. Pero si tuviera que elegir, estoy enamorado de Yves Saint Laurent y de Versace. Y de el barroquismo que desatan. Aunque hace poco descubrí las campañas de Dolce&Gabanna y me encantó.