Eres la lluvia donde ahogo mis tormentos.

¿Llueve o solo son lágrimas? ¿Cómo saberlo, en realidad, si la humedad de los ojos es la misma cuando cae del cielo o de un lagrimal? Nada ocurre si llueve cuando estás llorando o lloras cuando está lloviendo. La tristeza –cuando uno está triste– es tan húmeda como un aguacero. Estando tristes ahí nos quedamos, sumergidos de la cabeza a los pies en mares de pena y torrentes de llanto. Pero, como la lluvia o las corrientes, nada fluye para siempre. Algún día dejará de caer –sobre ti o sobre el asfalto–. O llegará alguien que te empape el cuerpo más que cualquier nube. Y entonces podrás salir allí a mojarte. Una lluvia humana capaz de ahogar tus lamentos.

Texto x @constelacionesypoesia
Foto x @pablogarciafoto