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Fui a forrarme al bingo y lo que gané fueron años de vida (y no para bien)

 

Si hay algo que tenía que haberme dicho alguien antes de entrar en el Bingo, es que en verdad no es tan divertido como puede parecer. Ni si quiera cuando lo planteas con tus colegas una noche random para echarte unas risas (aunque pensando fuertemente en ganar algo de pasta con esto de “la suerte del principiante”), porque acabarás con la cartera tiritando y con la sensación de haber envejecido al menos 10 años.

Todo el mundo conoce o parece conocer a alguien que ha ido al Bingo y “¡que yo gané una vez 200€!” o “Yo me pagué las copas de esa noche” o “Yo, con recuperar lo que he invertido, me conformo…”. En el más desafortunado de los casos la cosa tampoco pintaba tan mal. Gran pausa aquí de SÍCLAROAQUIÉNQUERÉISENGAÑAR.

Aclaremos algo primero y es que el Bingo es un juego de azar. Incluso dando con estadísticas o posibles trucos, la posibilidad de hacerte rico o incluso de gritar ¡línea! son extremadamente remotas. Hay veces que gastamos o malgastamos dinero en tonterías, pero que hacemos con gusto, casi ni nos importa. Bueno, yo aún recuerdo los pocos euros que me gasté aquella noche, así que me dispongo a desmitificar esas cosas que nos llevan a entrar a un Bingo, una noche entre semana, sin tener más de cincuenta años:

“ES DIVERTIDO” DECÍAN… Tras comprar el primer cartón y ver cómo vas acercándote a casi tachar todos tus números, el corazón desprende una adrenalina un tanto peligrosa. Aquí que entendamos la ludopatía o el que comprara los siguientes cinco cartones sin pensármelo. Pero tras varias partidas viendo cómo la señora de al lado cantaba todos los ¡Bingo!, la diversión se convierte en mala hostia.

“TIENES QUE PILLARLE EL TRUCO Y ESTAR ATENTO” Aquí tengo que decir que el truco es: cuantos más cartones, más posibilidades de ganar. Pero aunque tengas 80 cartones, si no tienes la destreza que tienen esos señores para chequear en un segundo tantos números… estás jodido.

“SE COME BARATO Y LOS CUBATAS ESTÁN TIRADOS DE PRECIO” Esto es verdad. Si quieres ponerte a tono antes de salir de fiesta un sábado y no gastarte mucho dinero y encima comerte un buen plato de lentejas por 2€, el Bingo es tu sitio. Pero demostrarás cómo tú tienes que parar durante dos partidas para tomarte una birra, mientras que la señora de enfrente se está comiendo su segundo plato + postre, bebiéndose un gintonic y jugando con siete cartones, todo al mismo tiempo. Lo que concluye en… más mala hostia. Esta vez porque eres un incompetente que no sabe hacer dos cosas a la vez.

“EN VERDAD ES PARA ECHARTE UNAS RISAS…” Sí. Ja ja ja. Ríete en otro sitio, porque ahí la gente se toma el juego muy en serio. Incluso te encontrarás hablando en voz bajita, ya que el ambiente que se palpa allí es como el de estar jugando a la Ruleta Rusa.

En fin, mi consejo: practica primero en partidas al Bingo online gratis. Aunque ya te digo que no te servirá de nada. Si quieres perder dinero porque sí, apuesta algunas monedas rojas en una partida al Uno con tus amigos. Volverás a casa con menos dinero, pero por lo menos el olor a Naftalina no se te habrá impregnado en la ropa. Por favor, ventilad un poco esos sitios…