Funambulista por el desfiladero

Unos somníferos párpados intentan disfrazarme de sabanas oníricas que envuelven el llanto de un Lobo en pieles de cordero.

Fantasmas agnósticos de mi vigilia

preguntan por respuestas que nunca quise darme y en la neblina del sueño de todas las noches,

descifro los enigmas que me presentan

los recuerdos escondidos por mis entrañas y escudados con mi cuerpo.

         Funambulista  por el desfiladero

donde mueren las hierbas de vértigo

y soledad,

me decido por arrebatar a la muerte su último aliado.

Soñando con océanos de olas negras, donde el fondo se diluye con las almas del olvido

y la sal no se aferra al guardián de lo eterno

ahogado por sentimientos efímeros

que abandonan los corazones embriagados de libertad,

amenazados de óxidos grilletes de humanidad.