GOD’S OWN JUNKYARD: EL PARAÍSO DE LOS NEONES

En un lugar muy lejano y perdido, pero aún dentro de los límites londinenses, existe un sitio mejor que cualquier bar americano, una cueva de Aladdín donde en lugar de oro hay luces de neón de señales salvajes y retro, iconografía religiosa, bolas de discoteca y cientos de objetos brillantes colgando del techo: God’s Own Junkyard, o lo que significaría “el cubo de basura de dios”. Pero de basura nada, no hay espacio en ese almacén situado en el barrio de Walthamstow que no esté cubierto de luces, luces de neón.

Este taller, en el noreste de Londres, fue creado por el artista Chris Bracey, que durante 37 años trabajó, restauró y coleccionó letreros de neón que hoy en día se han convertido en una auténtica exhibición de arte. Su trabajo fue conocido a lo largo de los años por todo el mundo y produjo para la industria del cine (se usaron muchos de sus neones para la película Bladerunner), así como también para artistas y famosos. Participó en la decoración de los conocidos sex shops en la zona de Soho y, en otra ocasión, el taller fue escenario de una sesión de fotos para la portada de la revista Vogue en octubre de 2011. Bracey, creador y propietario de la colección más grande de neones fuera de los Estados Unidos, murió en 2014, pero su familia continúa con su negocio y su gran taller de neones.

 

 

 

 

 

 

 

 

God’s Own Junyard es un lugar increíble para ver y estar. La galería se puede visitar los viernes, sábados y domingos, días perfectos para disfrutar del lugar y acompañarlo de un pastel (receta inglesa), un sándwich o una bebida caliente en el bar situado en el interior del taller llamado The Rolling Scones, mientras te sumerges en ese paraíso de luces de colores.

Gods Own Junkyard & The Rolling Scones Cafe

Unit 12

Ravenswood Industrial Estate

Shernhall Street

London

E17 9HQ