4 artistas que prueban que Granada está en la cima del underground

La onda europea, las movidas madrileñas y la escena catalana quizá puedan eclipsar la realidad de que en el ambiente musical español, profundamente marcado en la actualidad por la música urbana, mucha de la influencia y hits vienen de Granada. Aquí cuatro pruebas de que Granada es una mina de oro de artistas urbanos:

 

Dani Cantó (@dani_canto_)

LA ZOWI

Una raxet, una chavala de barrio que prefiere centrarse en su imagen antes que pensar en el sistema político del que no se siente parte. Así se definía La Zowi en una entrevista.
La joven trapera nacida en Granada está también relacionada con la onda catalana, e
influenciada tanto por el trap y el hip-hop estadounidense, del que reniega cambiando bitch por su puta, como por el flamenco y el folclore andaluz. Catalogada en más de una ocasión como la reina del trap, sus ritmos y su forma de cantar, junto con sus letras, no dejan indiferente a nadie. Su EP Ama de Casa (2018) y sus muchos singles están lleno de contrastes, de letras oscuras, rebosantes de sexualidad, con mensajes conceptuales que acompañan en muchas ocasiones a melodías más frescas y claras (véase Lo Siento). Con un La en su nombre y un estilo urbano, la granadina sabe reflejar el ambiente, la estética y los temas underground que más conquistan al público, firmando sus canciones como “La Zowi, puta”.
La Zowi es, como otras traperas, una mujer empoderada, como la persona que se expresa en su sensualidad como liberación sexual, en cada línea de sus canciones. Es un símbolo feminista de, además, la independencia y el trabajo duro de una mujer que se gana la vida cantando sus propias experiencias, con música dirigida a “gansters y putas nada más”, representando un estilo de vida en la línea del resto de traperos.

Paula Casado (@paula.casado_)

DELLAFUENTE

Desde Guerrera, el hit junto con el madrileño C. Tangana, está claro que el chaval de Armilla que un día se dedicaba a “nada bueno” se ha colado en la historia de la música española de una forma quizá inesperada, pero pisando fuerte.
Con mucha influencia de su Granada flamenca y andaluza, así como de la música más moderna y el trap, Dellafuente se presenta como una mezcla entre lo antiguo y lo nuevo. Una voz y un estilo propios bastante marcados han dado para música durante varios años, con álbumes como Ansia Viva o Azulejos de Coral, en los que explora su relación con la música y el trap y sus raíces andaluzas. Sin embargo, su ascenso a la fama ha tomado lugar en los últimos años con temas como Consentía, Me Pelea o Cowboy, explorando diferentes influencias y estilos que tienen en común lo que él con el resto de traperos: una forma de cantar casi hablada, sonidos distorsionados por un ordenador y un montón de autotune.
El trapero es también un ejemplo a seguir. Un chaval que, como relata en 13/18, ha vivido una vida “marginal” y pobre, pero que gracias a esfuerzo y trabajo duro, ha conseguido salir de esta situación. Con un acento bastante marcado y una presencia de su Granada y su Andalucía en cada canción, Dellafuente es alguien que acaba de empezar, una joven promesa de temas y hits nuevos que son la cabeza de la movida trapera andaluza.

Imanol Artolain (@im_art._)

YUNG BEEF

Hablar del joven granadino es hablar de un grande del trap. Fernando Gálvez, también conocido como Yung Beef, empieza su carrera artística con otros cuatro chicos de Granada, formando Kefta Boyz, para luego continuar con PXXR GVNG, grupo que forma junto con Khaled, Kaydy Cain y Steve Lean, otros grandes del trap. Es con su carrera en solitario con la que ha logrado encabezar festivales que incluyen el Sónar, entre otros.
El granadino es trap puro. La influencia de la cultura underground y la vida de la calle como personaje “marginal” han hecho de este artista alguien que cultiva el trap y que lo crea en nuestro país, haciendo de este mundo algo cada vez más grande. Su sensibilidad en las letras lo distingue de muchos otros traperos, con una expresión sentimental oscura, presentando, además, un mundo de alcohol y drogas (la onda urbana más cruda). Su fama está, por tanto, más

que justificada, con grandes éxitos como Me Perdí en Madrid o Infierno, ambas de uno de sus últimos álbumes A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4.

Víctor Ijurko Valeta (@v.ijurko)

AYAX Y PROK

Los granadinos por excelencia, del barrio del Albayzin, no están tan incluidos en el género del trap, aunque se me mueven en la cultura que genera. Son rap puro, del de toda la vida, con samples y ritmos que recuerdan a los grandes americanos, pero con letras que nos hacen ver que no son iguales que ellos.
Los juegos de palabras rítmicos, el acento sureño y el ambiente que huele a bohemio de barrio andaluz son la marca de identidad de los gemelos granadinos, dos promesas del rap que,
juntos o por separado, prometen bastante éxito futuro. Tanto con el exitazo del album Cara y Cruz, de Ayax y de Rojo y Negro de Prok, como con los singles Reproches o Fresas con Nata,
Ayax y Prok son el dúo perfecto. Representan un ambiente de barrio que, lejos de ignorar, visibilizan: el mundo de las drogas o el alcohol, además de un mundo de injusticias y de marginación de la clase obrera. Tanto es así que están en la onda del trap que, como muchos otros raperos y traperos, los jóvenes han tenido que enfrentarse a ser imputados por calumnias hacia la policía, aunque su caso acabó siendo archivado.
En sus letras hay simbolismo, poesía y mucha influencia griega y filosófica, que maman desde pequeños con una madre filósofa y un padre anti-consumista. Son letras cantadas con fuerza y pasión a la vez que presentan muchas veces sentimentalismo y reivindicación de una clase baja por la que las clases más altas no se preocupan, temas comunes tanto en el rap como en el trap.