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Heladeros Famokluid

Aunque los hay que comen helados durante todo el año, otros se reservan semejante placer para el verano. ¿Qué me dices de lo bien que sienta un polo después de darte un chapuzón en la piscina o de lo rico que sabe el heladito de después de comer?

Cada vez la oferta es de lo más exquisita y encontramos auténticas bombas de sabor para el paladar que han ‘comido’ terreno a los helados más clásicos. En Kluid nos hemos puestos nostálgicos y hemos querido recordar esos helados que comíamos antes y que ya, por suerte para unos y desgracia para otros, no se fabrican.

Frigo Dedo

Tenía forma de mano con el dedo índice apuntando al cielo y su sabor de frutas era la mayor atracción de este helado. A pesar del éxito, su compañero, el Frigo Pie, consiguió quitarle el puesto.

Twister Choc

 

Primo hermano del Twister tricolor, éste tenía las anillas de chocolate y nata. Lo mejor sin duda era ir descubriendo el sabor de su corazón de vainilla.

Fantasmiko

 

Tenía el palo de chicle y era de chocolate y vainilla, toda una delicia para los más pequeños. Después llegaron los diminutos Fantasmikos y el fantasma dejó de gustar.

Kriko

 

Era misión imposible que no se cayese alguna bolita del Kriko a medida que se iba derritiendo o te lo ibas comiendo.

Patapalo

De fresa, limón, coca cola… Este era el helado comodín por excelencia que a todo el mundo conquistaba.

Si quieres rememorar tus veranos felices de infancia, aún puedes disfrutar de los Calippo, del Pirulo o de los Fantasmikos. Para gustos, los sabores.