IGOR. Tyler ha creado un monstruo.

Hace un tiempo que por cositas de la vida no he podido darle caña a esta sección,  pero este disco del que os voy a hablar en mi humilde opinión merece un regreso.
IGOR, es el último proyecto de uno de los tipos más carismáticos de la música actual. Este disco es como si Igor, en vez de recopilar trozos para darle vida a un nuevo ser, cogiera esos trozos y se los colocara el mismo de manera que mejorara su “yo” a niveles máximos.
En este caso, Tyler the creator ha sabido escoger cada influencia, cada sonido venido del jazz, el soul o incluso el rap y crear un discazo digno de estar en listas de éxitos junto a Kanye West o personajes similares de tal calibre.

Al escucharlo tengo la sensación de estar escuchando una historia de amor contada por partes, pero que no deja de estar agarrada a un hilo conductor claro. Todas las piezas de este monstruo encajan a la perfección aprovechando las posibilidades que dan las nuevas tecnologías a la hora de modular o modificar la voz.
Rapea poco (viniendo de donde viene parece extraño) pero canturrea, crea melodías brutales, se acompaña de la gente perfecta y todo esto hace predecir que este disco es un golpe en la mesa o más bien un giro hacia el Tyler más “musical”.
Con “Flower boy” ya note ese puntito más melódico, y aunque soy un enganchado del rap y todo lo que le rodea, creo que este disco es un pepino al margen de que haya más o menos rap a primera vista,
Si va a seguir creando monstruos así ojala no salga del laboratorio nunca.
Palancas, rayos … Tyler is aliiiiive!!!