Joseph Ribkoff, la emblemática firma de moda canadiense celebra su 60 aniversario.

 60 años creando para la mujer

Desde el año 1957, Joseph Ribkoff ha diseñado con éxito colecciones para mujeres dinámicas de todo el mundo La empresa y las colecciones están en una costanteevolución constante para satisfacer las necesidades variadas de las mujeres de hoy en día. En su 60 aniversario pueden presumir de ser uno los principales diseñadores en la industria de la moda de Canadá, con actividad en más de 60 mercados internacionales.

La feminidad es el concepto que define las colecciones de Joseph Ribkoff. Las curvas de una mujer y su figura única inspiran sus diseños, dando total sentido al lema de la marca, “Nadie me conoce como Joseph Ribkoff”.

Joseph Ribkoff inició su trayectoria en 1957, a los 21 años, y su marca epónima se ha convertido en una de las marcas de moda femenina más importantes del mercado canadiense. Hoy en día, Joseph Ribkoff sigue innovando y creando tendencias en moda femenina de calidad.

Colecciones pensadas para mujeres dinámicas y cosmopolitas, para las que el diseño y la comodidad son cualidades esenciales. La marca posee unas definidas que marcan sus propuestas: los emblemáticos estilos en blanco y negro, los sugerentes y atrevidos estampados de diseño propio y los “imprescindibles”, prendas esenciales cuya definición básica es la facil combinación. Los conjuntos y vestidos acompañan a cada mujer de la mañana a la noche, gracias a su versatilidad. Sus tejidos ofrecen prendas fáciles de llevar de viaje, lo que da comodidad al guardarropa de cualquier mujer.

 “Joseph Ribkoff está presente en más de 60 mercados internacionales”

 Los emblemáticos diseños de Joseph Ribkoff encarnan la moda de lujo en la industria moderna.

A continuación incluimos una breve entrevista con Joseph Ribkoff.

¿Cómo llegaste hace ya 60 años al mundo de la moda?

Fue una coincidencia. Abandoné la escuela a los 15 años porque me aburría mucho y la verdad no sabía lo que estaba haciendo estando allí. Tenía amigos que ya trabajaban y vi como se divertían y ese día abandoné la escuela. Mis padres, inmigrantes, en ese momento vieron necesario que tenía que trabajar. Mi madre era analfabeta y mi papá abandonó la escuela en sexto de primaria.

Mi hermano me dio mi primer trabajo cortando telas. Después del primer día, dejé el trabajo porque no me había gustado. Tras un tiempo y pasarde unos trabajos a un amigo mío me ayudó a conseguir un trabajo en una fábrica de vestidos. Empecé como barrendero y mensajero, pero acabe trabajando en los servicios logística y envío, tareas que me encantaron. En ese tiempo eramos pobres. Sabía que necesitaba contribuir a la economía familiar y hacer algo que me hiciera sentir satisfecho conmigo mismo. Todo ello fue un empuje muy importante que me motivó a seguir trabajando y avanzando.

¿Cuál recuerdas como primera señal del éxito? De hecho, mi primer día vendiendo vestidos fue mi primera experiencia de fracaso total. La primera vez que presenté mis diseños, la respuesta no fue nada positiva. La crítica fue que no presentaba nada diferente o único y que no me necesitaban. Esto me forzó a trabajar más duro. Regresé el siguiente día pero esta vez con menos piezas, y las boutiques sólo se interesaron en los vestidos. Ese día cerré 18 clientes y solo una persona me rechazó. Pero lo que aprendí fue que esto no es cuestión de magia, sino de mucho trabajo y dedicación. 60 años trabajando en este negocio habla mucho sobre que tipo de persona eres. ¿Cuál ha sido el aspecto más gratificante de tu experiencia? Diría que la gente de la que te rodeas, la gente con la que realmente trabajas, las conexiones autenticas y las relaciones sinceras. No soy jefe de nadie. Nunca lo fui. Confío en la gente.

¿Hoy en día diseñas para el mismo tipo de mujer que el de cuando comenzaste? En cierto sentido, sí. Los tiempos cambian, pero las mujeres para las cuales diseñamos son las mismas. Nosotros diseñamos para una mentalidad, para una mujer que se siente joven.

¿Hay alguna razón por la cual nunca te hayas lanzado a diseñar para el hombre? Involucrarme en el mundo de la moda femenina fue un accidente. Cuando entré en la fábrica, era muy joven, pensaba que era un hombre quien estaba al frente de todo aquello, pero no, la esposa del jefe era la que realmente dirigía. Ella se interesó por mi y por lo que podía hacer. Me pedía mi opinión aunque sabía que yo no sabía casi nada sobre lo que estábamos haciendo, y así fue como mi interés en diseñar para mujeres comenzó. Si tuviera otra oportunidad de seguir diseñando, seguro que comenzaría a trabajar en el mundo de la moda masculina.

¿Quién te sirve como inspiración y por qué? La gente que me inspira es la gente creativa y la gente que se anima por las cosas nuevas y emocionantes. La gente que siente pasión sobre lo que hacen. Siento que la palabra “pasión” se usa demasiado, pero es importante reconocer su significado. La gente que se siente viva me anima y me inspira. Cuando estas conviviendo con gente que siente entusiasmo natural y pasión con lo que hace esta energía creativa se transmite. Hace años conocí en Saint-Sauvier a una esquia-dora profesional. Un día mientras esquiabamos le pregunté si le aburria esquiar allí después de haber estado en los Alpes. Ella me respondió: “Creo que te pierdes algo. Cuando bajo esta montaña es algo nuevo y fresco. Siempre juego con la montañade un modo difrerente. Nunca simplemente bajo”. Me transmitió que si eres capaz de ver la vida de esta manera, no sentirás esa sensación de aburrimiento. Ella abrió mi mente. Es justo este tipo de gente la que me inspira. Actualmente tu firma se encuentra en 55 mercados internacionales.

¿Qué has aprendido sobre la gente y la moda? He aprendido que todos somos diferentes pero aún iguales. Un empresario es un empresario y contable es un contable no importa donde estén situados en el mundo. Lo que se resulta especialmente interesante son las diferencias en las culturas y los orígenes diversos de la gente. Pienso en las idiomas, las comidas, los costumbres. Somos muy afortunados de vivir en esta mezcla de culturas expuestos a todo tipo de estímulos en cada momento del día. Te apasiona lo que haces y sigues trabajando en tu oficina.

¿Cuales son los retos a los que enfrentas actualmente? Me encanta lo que hago, aunque ya no trabajo tan duro como antes trabajaba. Uno de mis mayores retos es simplemente levantarme todas las mañanas. Estoy tratando de hacer lo mas mínimo posible porque si quieres que una compañía crezca, no puedes seguir siendo la pieza central. Tienes que dejar que otros crezcan para que la firma crezca también. Tenemos un equipo muy fuerte. La idea es enseñarles como mantener la compañía mientras que todavía esté presente y saludable en vez desaparecer cuando aún no están listos para esta responsabilidad. Creo mucho en la autoresponsabilidad. Esto no solo se trata de mí. Es una firma muy buena que no debería cerrarse solo porque el Sr. Ribkoff ha fallecido. Por eso he comenzado esta transición antes de que fuera demasiado tarde.

¿Cómo le gustaría ver evolucionar su marca?¿Cómo ve el futuro? Si es posible, me gustaría verla crecer y evolucionar, por muchas razones. Evidentemente porque mi nombre está asociado, pero no creo que sea el más grande. Creo que cuando vuelcas tu vida en el trabajo, es como hacer arte; Debes separarse de él para verlo en vida. Eso es parte del proceso. En realidad a día de hoy lo vivo como dar un regalo a alguien. Para mi han sido 60 años de trabajo llegar hasta donde estoy. Intentasseleccionar personas que están comprometidas con la marca y que tengan el potencial de hacer lo correcto con el negocio. Con ese potencial viene la libertad de expresión, y tal vez eso significa intentar algo diferente

“No matter

where you are in the world,

everyone is unique and everyone is different”

TEXTO: LA TRASTIENDA