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La teen party pija del verano fue en Mallorca, y yo estuve allí.

El mes de junio pasaba volando, y un día cualquiera a falta de planes interesantes decidí acudir con un colega a un evento bastante bizarro.

Una fiesta con multitud de dj´s + concierto del grupo de moda “Taburete”. Como manager musical y organizador de un festival tenía cierta curiosidad por ver a la banda en directo. No me gusta prejuzgar y quería ver antes de opinar. En principio el plan no era la ostia, pero tampoco pintaba fatal. Un complejo molón situado en la tranquila zona (nótese la ironía) de Magalluf, fiestote asegurado.

 

La primera sorpresa fue al llegar. Resulta que había como 2000 adolescentes que celebraran el fin de selectividad… Que yo me siento muy joven, pero había una brecha bastante notable (tenía 28 años recién cumplidos y alguna que otra cana asomando), durante un rato me sentí el hermano mayor-viejoven pasado de moda que flipaba con algunas actitudes y comentarios de estos…

 

 

 

Como todos los asistentes sabéis, nunca se paga con dinero en barra, si no que el efectivo se cambia por tokens en taquilla. Pues bien, en la cola para comprarlos, justo delante de mi llevaba a un par de chicas mega conjuntadas y divinísimas de la muerte preparadas para darlo todo, (algo ya habían dado, pues algunos chupetones en su cuello daban muestra de ello). Al llegar su turno, pidieron 30 euros en tokens, y luego dejaron 5 euros de propina, ¿PROPINA en los tokens? Primera y creo que última vez que voy a presenciar dicha hazaña (FAN).

 

Tras la oleada de teenagers empezaron a aparecer blogueras de moda y jóvenes más creciditos con aspecto de votante perfecto del partido popular que lucían orgullosos sus acreditaciones VIP por todo el recinto de manera exagerada, fue un momento cómico  muy guay, ¿estaría preparado como un sketch?

 

 

 

Los baños también suelen dar mucho juego en este tipo de movidas, y en esta ocasión no iba a ser menos. 30% meando. 30%usando los enchufes para cargar su iphone, 39,000009% retocando su perfecto y pasado de centímetros tupé. YO era un 0,0000001% que lo usé para truñar, ya que me había comido una hamburguesa un poco chunga y tenía el estómago así, así. Las conversaciones escuchadas desde el retrete me llevaron a cuando tenía 17 años y mis mayor preocupación era si Lara se enteraría de que me había enrollado con su amiga en la sesión light de Pachá.

 

Tras aligerar un poco mi estómago, salgo y empieza el show.

 

Arrancan los DJ´s, más preocupados por grabarse y hacerse mil fotos con la avalancha de público que abarrotaba el recinto que por la mesa de mezclas. Micro incorporado a la cara cual Backstreet Boy hablaban durante las canciones como si de una discomóvil de pueblo se tratase, “todo el mundo con las manos arriba”, “venga que esta os la sabéis”, “¿cómo dice?”.

 

Va cayendo la noche y llega el turno del plato fuerte, TABURETE.

 

Un speaker más pasado que yo la última noche vieja en el ocho y medio aparece ultra excitado al grito de “Ha llegado el momento que todos esperáis, tenemos al mejor grupo del momento (JA JA JA), ¿¿¿preparados para flipar???? Cantad conmigo “TA BU RE TE, TA BU RE TE BLABLABLA, total, que salen los chicos con energía y buena actitud al escenario y el público enloquece.

 

El primer cuarto de concierto para mi gusto y el de más gente de mi alrededor, el sonido era algo deficiente… Luego se arregló, o yo me acostumbré. La cuestión es que faltaba potencia en el sonido, pero la banda como tal tocaban perfectamente empastados y el líder, Willy Bárcenas cumplía bien con su papel de showman.

 

El repertorio sufría varios altibajos. Alternando canciones de campamento algo somníferas con buenos temas que conseguían enganchar como (Luna, Las últimas flores, Mexico DF..)

 

Ya entrada la noche suena el HIT “SIRENAS” y hasta yo me la canto a tope con tanta efusividad que mi Barceló cola termina precipitándose contra el suelo.

 

3 temas más y fin, casi 2 horas de bolo que se marcaron.

 

Al grito de YO SOY ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL se despedían de su público enloquecido.

 

Musicalmente, la banda toca muy bien las NO muy complicadas de tocar canciones que completan su repertorio, Willy es un buen frontman y tienen canciones que pueden quedarse en la memoria del pop actual. La cosa es que lo han petado tanto con tan sólo dos discos que un show de casi 2 horas se hace algo largo al haber muchas canciones intrascendentes-aburridas de por medio, insisto, para mi gusto. Tienen unas cuantas que poseen ese algo especial para perdurar.

 

Tras el concierto, la fiesta seguía con dj´s más reputados como “Les Castizos” pero sinceramente, había tenido bastante y decidí cambiar de aires y pirarme a una fiesta punk rock y cerveza a granell.

 

En definitiva, si no tienes nada que hacer y un colega te propone un plan, NUNCA DIGAS NO. Siempre es mejor ir a una fiesta, por chorra que sea, que quedarse en casa sin tener nada que contar al día siguiente. Sigo flipando con lo de dar propina en los Tokens…

 

Marcos Irasuegui para Kluid Magazine.