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Las capitales de la moda: un futuro incierto

Nueva York, Londres Milán y París. El circuito universal de la moda atraviesa estos cuatro puntos estratégicos anualmente desde hace décadas, sucediéndose las grandes citas del sector emplazadas en los llamados ‘epicentros de la moda’. Periodistas y expertos de la industria (a los que en los últimos tiempos se han sumado ‘bloggers’, ‘influencers’ y ‘youtubers’) se desplazan estrepitosamente de un enclave a otro, tratando de dar cobertura a todos y cada uno de los desfiles y presentaciones que tienen lugar cada temporada. La velocidad y el frenetismo imperan en un recorrido que dicta las pautas de la moda dos veces al año.

Si bien las colecciones de primavera-verano y otoño-invierno acaparan el grueso de la atención mediática, no hay que olvidar que las colecciones presentadas por las grandes firmas tienden a sobrepasar las seis u ocho propuestas anuales. Y es que, a los desfiles clásicos, hay que añadir las colecciones resort o crucero y el prefall, entre otras muchas. Mientras las primeras vez la luz durante el mes de mayo y llegan a las tiendas a finales de año, las propuestas ‘pre-otoñales’ se presentan en diciembre y se ponen a disposición del cliente final justo antes de que entre el verano. No hay que olvidar tampoco la cita obligada con la alta costura en los meses de enero y junio, exenta de temporadas, así como las colecciones cápsula y los ‘drops’, lanzamientos muy limitados y acotados en el tiempo de una prenda o una colección reducida. En definitiva, podemos concluir que el calendario de la moda se ha intensificado en gran medida en los últimos tiempos.

Balmain

Sin embargo, esta excepcional situación nos obliga a replantearnos las pautas y el modelo establecido por la industria. Mientras la digitalización, el slow fashion y la progresiva democratización de la moda parecen confirmarme como tendencias en auge, las grandes capitales de la moda (entendiendo como tal las ciudades con gran poder de influencia en todo lo relacionado con el sector) se enfrentan a una situación marcada por la incertidumbre y el riesgo. ¿Se confirmarán estos puntos estratégicos como las ubicaciones predilectas de la industria? ¿Surgirán nuevos epicentros en continentes como Asia o América Latina? ¿Se impondrán los escenarios nunca antes vistos y los destinos exóticos? Son muchas las preguntas que nos asaltan cuando tratamos de predecir cuáles serán las urbes más influyentes en términos de moda.

Por esta razón, hemos decidido contactar con 5 profesionales del sector dedicados a la comunicación para preguntarles por sus predicciones y sus apuestas a futuro en lo que al porvenir de las grandes capitales de la moda se refiere.

Dior

Creo que el Big Four seguirá manteniendo sus influencia. París, Londres, Milán y Nueva York seguirán siendo epicentros de la moda internacional” comenta Marina Scofield, redactora en Harper’s Bazaar y co-fundadora de Coolturize, cuando la preguntamos por cómo evolucionarán las grandes citas del sector. “Aunque sí que creo que lo que puede mutar son los desfiles en sí. Quizás los diseñadores apuesten por sacar menos colecciones al año, reducir el aforo o quizás empiecen a surgir con más fuerza los desfiles online.” añade. Y es que, no hay que olvidar que cuestiones tan incipientes como la digitalización o el auge de los desfiles en streaming podrían influir de forma directa en los eventos vinculados  a la industria. Ángela Membrado, redactora de moda en la revista digital HIGHXTAR, comparte esta hipótesis. “Creo que el foco siempre estará en París, Milán, Nueva York y Londres. Estas ciudades son la cuna de la moda y nunca pasarán desapercibidas”. No obstante, la editora se atreve a aventurar otros posibles focos imprescindibles más allá de los epicentros consagrados, resaltando el talento y la influencia proveniente de Asia y el Norte de Europa. “Se están abriendo nuevas puertas e influencias desde Shanghái o Tokio que cada vez cobran más importancia. Personalmente, creo que los países escandinavos, en especial Noruega, tienen mucho que ofrecer. Tienen un estilo particular que no se pueden perder de vista.”

En los últimos años, Asia no ha dejado de ganar protagonismo en la escena de la moda internacional. Desde que diseñadores japoneses como Rei Kawakubo (Comme des Garçons) o Issey Miyake elevasen la moda oriental a la categoría de arte, llegando a exhibirla en Europa y América, el crecimiento de los países de la costa este asiática ha sido imparable. Creo que una de las capitales en materia de moda que va a tener más protagonismo es Seúl”, responde la redactora freelance Alegría Olmeda, colaboradora en medios como VICE, Vein o Neo2, cuando la preguntamos por el futuro prometedor del continente asiático. “Seúl, en estas últimas temporadas, está pisando muy fuerte en streetstyle, con un estilo accesible y muy potente estéticamente que nos hace abrirnos a otras posibilidades” continúa, antes de revelar  su gran apuesta para la moda del mañana “Yo apostaría por Asia, sin duda alguna”.

Comme des Garçons

El centro y el este de Europa parecen confirmarse como otro de los puntos de referencia en el mapa actualizado del sector. Creo que muchos países del este de Europa están apostando por la industria de la moda como una nueva fuente de ingresos”, resalta Miriam Martínez, periodista y colaboradora en medios como Neo2 o VICE. Marina comparte la misma impresión, aventurándose a definir uno de los puntos álgidos emplazado en el corazón europeo. Creo que vamos a presenciar un crecimiento (como lo hemos ido notando hasta ahora) de la importancia de la semana de la moda de Copenhague. Ya lleva varios años en auge y creo que debido a la poca influencia del coronavirus en el país no se verá muy afectada. No debemos quitarle el ojo” comenta.

Latinoamérica es una de las áreas más recurrentes entre los diseñadores en términos de inspiración. Muchos de ellos viajan o indagan en sus archivos para nutrirse de influencias y referencias, trasladándolas posteriormente a sus colecciones. Sin embargo, los eventos a escala internacional protagonizados por América del Sur aún son pocos en términos de número e influencia. Latinoamérica creo que tiene un estilo bastante nicho que no se entiende a lo largo de todo el mundo. Al menos así lo percibo yo” comenta Alegría. Existe una gran diversidad de hipótesis en lo que a causas de falta de impacto de se refiere. “Creo que en Latinoamérica no explotan como deberían su riqueza cultural y por ello no gozan del protagonismo que se merecen. Están muy centrados en la moda que llega de fuera y olvidan lo que tienen en casa” dice Ángela.

Johanna Ortíz

Juan Carlos Sastre, co-fundador y director de comunicación de Coolturize, piensa que atenderemos al auge de la moda latinoamericana y asiática en unos cuantos años. Es un tema complicado, ya que son zonas que siempre han estado más apartadas de las excentricidades de la moda. Pero me arriesgaría a decir que a corto plazo esto no lo veremos aún. No obstante, en unos cuatro cinco años serán importantes referentes.”.

Lo que parece inevitable es que, ya sea a corto o a largo plazo, los grandes focos de atención de la moda internacional sufrirán modificaciones y alteraciones.  “Creo que las ciudades consagradas seguirán teniendo la importancia que tienen, por el prestigio internacional. Pero muchos diseñadores se están dando cuenta que hay nuevos países que están potenciando la moda emergente, y se marcharán a otros lugares, aunque para ese cambio creo que queda mucho” prevé Miriam, para la que las publicaciones y los medios de comunicación constituirán una herramienta fundamental en la materialización de esta hipótesis “Las revistas de moda tienen un papel muy importante para que todo cambie.” Juan Carlos apuesta por la permanencia del ‘Big Four’, aunque no descarta la incorporación de nuevos enclaves en el mapa fundamental de la moda internacional. Sinceramente, creo que las ciudades de la moda seguirán siendo la mismas de siempre. Toda la pandemia del COVID-19 ha afectado y afectará al mundo de la moda, como a muchos otros sectores, pero no hay por qué alarmarse y buscar nuevas capitales”.

Chanel

Aún a día de hoy, gran parte de las capitales instauradas miran con recelo a las urbes que prometen convertirse en centros de referencia en la moda global. Creo que será Asia la que empiece a coger impulso. Hong Kong y Tokio son grandes referencias en materia de Fashion Weeks aunque creo que hay demasiados prejuicios respecto a la moda no occidental” comenta Marina. Una tendencia que, antes o después, deberá ser asumida y aceptada por todos y cada uno de los agentes de la industria. La moda no creo que se pueda encasillar o reducir a un único lugar. Es una forma de arte y por tanto hay miles de perspectivas. La moda avanza con la sociedad, la tecnología y la economía no es estática, por tanto siempre habrá diferentes epicentros.” sentencia Ángela, recalcando el valor intangible de la diversidad y la pluralidad. Miriam comparte esta predicción: No creo que la moda se concentre en un solo enclave. Habrá muchos y diferentes. La sociedad es diferente y pide una moda nueva. Es una manera de decir que hay una nueva oferta y demanda y que el mercado está cambiando”

Otra de las tendencias que prometen imponerse en los próximos tiempos es el auge de las semanas de la moda nacionales, conducidas e impulsadas por cada país. Tal y como pronostican analistas y expertos internacionales, el mundo se verá sumido en una crisis global que afectará a la economía y la industria, debiendo cada nación promover el consumo y la producción nacional. Me parece súper importante que cada país impulse por separado sus diseños y sus marcas, que las veamos crecer junto a su cultura. ¿De qué nos serviría enseñar, por ejemplo, la moda flamenca en París sin entender antes todo su conjunto (música, fiesta, idioma, etc.)?” recalca Juan Carlos. Quizás, muchos países apuesten también por impulsar sus semanas de la moda en un intento por darles más empuje con el resentimiento que, evidentemente, está sufriendo el sector.” dice Marina. Por su parte, Alegría reconoce no estar convencida de la materialización de esta tendencia. “No sé si cada país impulsará su semana de la moda. Lo que sí sé es que sería precioso ver como cada foco de moda se desarrolla en paralelo y cómo nos nutriríamos de estímulos diferentes” comenta.

Vogue Italia abril 2020

Ángela, quien cree firmemente que cada nación tratará de promover el talento local más que nunca, aprovecha para abordar el panorama actual de la moda de nuestro país. Por supuesto, cada país intenta impulsar su propia moda y lanzarla al mundo. En España tenemos la semana de la moda de Madrid y la 080 de Barcelona, pero aún no hemos logrado captar la atención suficiente como para que se nos valore capital de moda. Opino que si después de tantas ediciones no hemos logrado alcanzar ese objetivo habría que rediseñar nuestra imagen o proponer una atractiva” responde. Juan Carlos considera que no tendremos que esperar a que se produzca una reivindicación del talento y el potencial patrio. “Ya hemos visto cómo Vogue, en Portugal y en Italia, ha utilizado el arte de la fotografía y del diseño para hacer portadas impactantes. Todas estas iniciativas en el fondo tiene un objetivo, y es realzar lo que es suyo, defendiéndolo a capa y espada”

Aún tendremos que esperar unos cuantos meses para ver cómo la pandemia global afecta al sector de la moda. Pero de lo que no hay duda es de que, tal y como comenta Juan Carlos recuperando una cita de Pedro Zerolo, construimos sociedad fomentando la diversidad y la pluralidad.”.

Mercedes-Benz Fashion Week Madrid