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Los besos son una de las expresiones eróticas con más capacidad transformadora que existen

Bésame mucho

La boca. La abertura corporal desde la que la vida empieza a traer más vida. Labios, dientes, lengua y saliva. Olores, sabores, texturas, y toda la magia de ser en otro durante un instante, el instante de los besos.

Los besos son una de las expresiones eróticas con más capacidad transformadora que existen

Entre los recuerdos más vivos que nos llevaremos al otro barrio, está ese primer momento en que nuestra ingenua boca se posó en la boca de otrx. Hasta ese momento la boca nos había enseñado a mamar, a hablar, a escupir, a qué sabe un bocadillo de chorizo, o qué un tortazo de boca duele mucho. Pero nadie nos había contado que habría un momento hechizante que nos arrastraría por muchos mundos diferentes que nos podían mostrar las otras bocas.

Los besos, los primeros, los últimos, los furtivos, los de sabor a cerveza, los robados, los que nunca más podremos olvidar. Qué sería de nuestra vida sin los besos.

Foto de Mia Harvey

Los besos son una de las expresiones eróticas con más capacidad transformadora que existen. No solo nos hablan de un viaje sensorial, sino también de modos, formas y deseos. Son el contacto humano más esperanzador o decepcionante que podemos encontrar. Porque entre todas las maneras de comunicarnos, es a través de la boca muda donde podemos encontrar sin fisuras, un universo propio de emociones, sentimientos y anhelos.

Los besos son en sí mismos un ritual único en el que podemos llegar a ejercitar hasta 34 músculos, y despertar una fiesta química compuesta de oxitocina, dopamina y adrenalina. Vamos, un irse de festival ¡y sin gastarse un euro!

A pesar que el gesto romántico del beso pueda parecer que se trata de una cualidad universal entre todas las culturas, no es cierto. Según un estudio publicado en la American Anthropological Association, de las 168 culturas estudiadas tan solo un 46% de ellas considera el beso como una práctica agradable y/o romántica. Y no solo eso, la práctica del beso ha ido y sigue evolucionando a través de la historia y de las culturas concretas. El beso es como todos los aspectos de nuestra sexualidad, fruto de un contexto histórico, social, cultural, religioso…y, sobre todo, de la unicidad del individuo que lo practica.

Los besos son una práctica en sí misma, no son un preliminar de nada. Los besos son goce en sí y por sí mismo. Tampoco son una obligación en la pareja, ni para darlo, ni para recibirlo. El beso es un regalo, no un deber y si olvidamos esto, ya nos podemos olvidar de todo. Palabrita de sexóloga 😉

Como dijo Miguel Hernández;

“Astro que tiene tu boca

enmudecido y cerrado

hasta que un roce celeste

hace que vibren sus párpados”

Felices y gustosos besos a todxs <3

 

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