Luz y color: premisas del street style del Mad Cool 2018

Palmeras, brillo y mucho color en el escenario de fantasía típico del Mad Cool. Escenario que se volvía mágico con el contraste de la puesta del sol y los eléctricos outfits de los asistentes (y no lo digo sólo por la electricidad estática generada por el césped y la luz).

 

Y en este paisaje que nos evocaba aires de Coachella, no podían faltar los looks de inspiración boho. Aunque en este caso, y puesto que en la variedad está el gusto, se entremezclaban con el más trendy athleisure, y la sencillez y comodidad. Todo outfit bien recibido bajo la gran noria que coronaba el cartelazo que nos ofrecía este año el festival.

 

A pesar de los molestos fallos en la organización, los asistentes lucían sus vestimentas festivaleras con mucha alegría, declarando que los complementos y las zapatillas (cuanto más grandes, mejor) marcaban las reglas.

 

 

  • Eclectic mood on, estas chicas nos devuelven a los 60 de Bob Marley y arrojan color y alegría, muy en armonía con el ambiente y el decorado del festival… Y es que aquí hemos venido a pasarlo bien, pues que se note.​​

 

  • ¿Quien dijo que las camisetas de equipo sean solo para los partidos? En tiempos de mundial todo vale y también pueden ser un gol ganador (nunca mejor dicho) combinado con unos calcetines altos de Adidas y unas bermudas vaqueras.

     

 

  • Los 60 dejaron una huella imborrable en la moda y, en un festival donde se transmite buen rollo y buena música, se convierten en un statement. Unas mallas estampadas con campana, unas gafas retro, una camiseta de banda musical, y “peace and love”! Coachella, tienes competencia.

     

 

  • Ante la duda, “todo al negro”! Lo que no es sinónimo de ir básica. Esta chica lo sabe y recurre a las superposiciones y transparencias con un vestido que respira del boho. En cuanto a los bolsos, ahora ganan protagonismo cruzados y delante, lo que viene genial para tenerlo vigilado y  no parar de bailar con total comodidad.

     

 

  • Rejilla, tie-dye, pelo de colores, purpurina, lentejuelas, zapatillas, top acordonado… Estas amigas cumplen a la perfección el protocolo festivalero y saben  cómo dar vida a sus looks. Y la riñonera, si brilla, mejor.

     

 

  • El flower-power es un statement del look bohemio, y qué mejor complemento que una vistosa corona de rosas a lo disfraz de Katrina. Aunque el oufit de esta divertida chica de Halloween tiene poco… El crochet es otro imprescindible para un festival veraniego. Y si haces matchfloral con tu acompañante, ya consigues el dúo perfecto para no pasar desapercibido.

 

 

  • ¿Os he dicho ya que las gafas que se llevan son cat-eye y de colores? Ideales para completar esta tónica sesentera de la que bebe el Mad Cool. Esta vez los las mallas acampanadas con un toque de color y combinadas con un top de volantes para combatir el calor sin dejar de estar a la última.

     

  • El clásico del verano: falda midi con estampado y zapatillas, especialmente si son Converse. Y el bolso delante para que no se espante.

 

 

  • Ahora que todo es combinable, también se acepta mezclar lo moderno y lo clásico. Y esta chica lo hace con mucho estilo, combinando una falda midi estampada con un inmortal polo de Lacoste, y zapatillas Vans para el toque final sporty.

 

 

  • Las riñoneras ya las vemos combinadas con todo, incluido vestidos largos de flores. Porque como ya he dicho, ¡ahora todo vale! Y un vestido largo te puede servir tanto para un evento elegante, como para bailar tus grupos favoritos, si lo combinas con unas zapatillas.

 

 

  • El estampado ganador de esta temporada es el leopardo. Pero si nos cansamos de verlo en el popular vestido cruzado de Bershka, existen otras mil maneras de lucirlo y combinarlo. Esta chica incluso se atreve a combinarlo con las rayas de su top. Shorts de cintura alta y tops cortos que dejan parte de la tripa al aire son acierto en la calurosa capital.

 

 

  • Riñoneras por doquier. Y si emanan del más puro athleisure noventero, doble punto positivo. Las puedes poner en un look más deportivo o también con uno más sofisticado, de cualquier manera no pasan desapercibidas. Fila y Adidas se han hecho con el terreno de la moda urbana-deportiva, de eso no cabe duda.

 

 

  • 9Os are back en su más pura esencia. Colores vivos entremezclados y mallas por encima de las rodillas, e incluso cinta en la cabeza. No estamos viendo una foto del baíl de los recuerdos, no, esto es Mad Cool 2018. Y la marca para hacer tributo a tan señalada década : Nike, por supuesto. En cuanto a los collares… 3 ya no son multitud.

 

 

  • Ellos también se apuntan a la riñonera, y es que cada vez llevan más cosas y no caben en los bolsillos… Las camisas de manga corta estampadas o hawaiianas se convierten en la elección ideal para la ocasión.

 

 

  • Un toque japonés también puede aportar un punto de originalidad, especialmente si aporta color. Esta chica borda el look con unos pendientes acorde con el estilo, un top básico y zapatillas para no olvidar que está en un festival.

 

 

  • No podían faltar los flecos en un ambiente bohemio como este. Faldas de flores o flecos en concordancia con tops o  camisetas blancas con mensajes resultaban un look infalible. Se admiten zapatillas o botines, ¡siempre que no paren el ritmo!

 

 

  • El crochet en su versión más fresquita. Con unos shorts vaqueros y zapatillas tenemos un looksencillo y socorrido en 5 minutos. Pero cuanto menos, acertado. Por no mencionar la bolsa de tela que te salva cualquier outfit festivalero…

 

 

  • Los calcetines también pueden ser los protagonistas, especialmente si forman parte de un total look. Y qué mejor que con marcas deportivas que se apuntan al estilo urbano… Aunque las chicas les hayamos robado el protagonismo en este ámbito, ¡no olvidemos que ellos las llevaron primero!

 

 

Servidora también quiso apuntarse a la tendencia festivalera. Aposté por una fusión oriental clásica con estética deportiva y, para ello, me enfundé mis adoradas Nike noventeras de personalidad propia y un kimono auténtico de China. La riñonera de Eastpack fue mi fiel compañera durante el festival proporcionándome comodidad entre bailes y fotos a los asistentes.