“Me cuesta mucho imaginarme dentro de unos años”Sonia Pulido

-¿Nos cuentas un poco de ti?

Pues… me llamo Sonia Pulido, vivo en un pueblo costero y tengo la playa a 3 minutos caminando. Este detalle es importante porque el tener ese horizonte despejado como perspectiva hace que una posible huída sea posible, y siempre está bien tener esa opción.
Hace ya 20 años que me dedico a la ilustración de manera profesional y disfruto y odio mi trabajo a partes iguales. Me gusta cuando recibo un encargo; la odio cuando el concepto se resiste, que es casi siempre; la adoro cuando la idea ha surgido, estoy en la ejecución final y me pierdo en el hacer; y la odio cuando miro el calendario y es un tetris imposible o también ante la perspectiva de que los encargos se puedan espaciar más de lo que quisiera o incluso, que no llegue ningún encargo más. La angustia del freelance.

-¿En qué momento de tu vida decides iniciarte en el arte? 

Hay dos momentos clave. Con ocho o nueve años vi un telefilm en el que uno de los personajes era ilustrador, y aparecía en su estudio, un lugar ideal, con montones de materiales diversos por todas partes. Ver ese personaje en su espacio de trabajo materializó una posibilidad, algo que hasta ese momento era muy abstracto. Y el segundo momento es cuando la profesora de dibujo del instituto donde estudié me animó y me ayudó a prepararme para las pruebas de acceso a la Universidad de BBAA de Barcelona.

-¿Qué tienen tus ilustraciones que hacen diferenciarte del resto? 

Pues no lo sé… Supongo que tienen mi manera de pensar y mi voz. Las pienso y las realizo yo, y esa suma de decisiones que comprende el hacer creativo es lo que me puede diferenciar de otro-a, que tomaría otra serie de decisiones. Los años me han dado el permitirme encarar cada proyecto pensando en las características y lo que demanda el proyecto en sí, y no en amoldar ese proyecto a una manera de hacer preestablecida, con lo que puedo moverme en un registro gráfico más amplio que me parece muy estimulante, aunque a veces, cuando se solapan proyectos con gráficas diversas puede ser un poco desquiciante…

-¿Qué es para ti el arte?

El Arte, así en mayúsculas, es algo externo, que me hace disfrutar de alguna manera, entusiasmándome o aterrorizándome, (y todo el amplio registro entre los dos), que espero me haga cuestionar y/o cuestionarme y que gracias a ese preguntar e intentar dar respuesta, me pueda convertir en mejor persona.

-¿Cómo ves a la gente de vuestra generación?

Uf, que complejo… No sé que contestarte… No lo sé. No me siento de ninguna generación…

-¿Qué consejo le darías a un artista que acaba de empezar?

Que persevere y que busque siempre la excelencia. Que intente no dejarse llevar por el frenesí de las redes sociales y que insista, insista e insista, ésta es una carrera de fondo. Y que cuando tenga dudas de lo que sea, pregunte a colegas, los conozca o no, porque con más o menos experiencia, todos tenemos las mismas dudas, y los procesos son los mismos. Que no se quede con los elogios demasiado tiempo y sí valore las críticas que le van a hacer crecer. La autocomplacencia es un enemigo temible. Y sobretodo, que no trabaje por nada, es un mal precedente.

-¿Otra profesión qué te hubiese gustado tener?

Me gustaría y todavía fantaseo con ello, tener una floristería conceptual. O una librería, floristería y cafetería, todo junto.

¿Dónde te ves en unos años?

Me cuesta mucho imaginarme dentro de unos años. Me cuesta pensar qué estaré haciendo de aquí a tres, seis meses, no te digo ya unos años… Pero si me esfuerzo mucho, me gustaría poder decidir holgazanear más, dedicar más tiempo a la jardinería (me fascinan las plantas y celebro el crecimiento y floración de las plantas de casa con mucho entusiasmo) y asistir a cursos de ámbitos que me interesan, aprender por el gusto de aprender, sin que haya un propósito final… Casi suena a retiro.

– ¿ Si tuvieses qué recomendar a 3 artistas, quiénes serían?

Si tengo que recomendar a tres artistas colegas de profesión, sin dudar las tres elegidas serían Ana Galvañ, Luci Gutierrez y Yeyei Gómez, porque siempre me sorprenden sus trabajos y todo lo que hay detrás. Si tengo que recomendar a tres artistas en general, Diane Arbus, con ese universo tan honesto, turbador e interesante; Cindy Sherman, artista de la que pude ver una muestra en mis tiempos de estudiante de BBAA y que me hizo volar la cabeza y Hilma at Kint, a la que descubrí este enero pasado y cuya obra y vida me parecen apasionantes.