¿Mercadona street style… perdona?

Todo buen coolhunter que se precie como tal, debería de hacer tres cosas en su vida profesional que son casi imprescindibles: Deambular por Camden High St. (esto ya está un poco demodé, pero mola), ver el documental “Bill Cunningham New York” y pasearse como observador por una gran superficie. Para los/las que no sepáis que significa ese “palabro” yo gustosamente os lo voy a definir a mi manera claro, con el fin de que entendamos mejor el sentido de este artículo.

“Coolhunter”: Ente humano de afilado olfato que detecta, predice y analiza las novedades que vendrán en los campos de la moda y por ende del consumo. Su objetivo no es otro que recolectar información y analizar las diferentes tribus sociales que de una forma u otra marcan o marcarán tendencia. Sus herramientas de trabajo se resumen en 3 (benditos ellos): Viajar mucho, patearse las calles y como no, rastrear con aguda intuición todo aquello que se mueve por las redes sociales.

Yo personalmente, incluiría una cuarta: Hacer un rastreo exhaustivo de los variados estilismos que vagan por las grandes superficies a ciertas horas del día. He puesto Mercadona, como referente de otras muchas dedicadas a la alimentación y a otros menesteres y que por supuesto no pienso nombrar, entre otras cosas porque mi máxima siempre es “pagas, pues te promociono”, salvo excepciones claro. Pues es desde esta perspectiva, que quiero analizar con vosotros la increíble fuente de inspiración que me otorgan estas grandes superficies y lo vamos a hacer desde dos aspectos diferentes. Como vamos vestidos a la compra y algo que me encantaaaaa, como se prueba la ropa la gente en estas macro superficies donde encuentras desde un litro de leche a unos slips de oferta (o llévese 3 y pague 2).

Comenzaremos analizando algunos de los estilismos más impactantes que nos podemos encontrar a ciertas horas del día y según nos pille el cuerpo y las ganas. Por norma general, la excusa perfecta siempre es “es que se me olvidó la sal y tuve que bajar corriendo a comprarla” u otra que me encanta “con esto voy bien, total si no me voy a encontrar a nadie” y zascassssss… vas y te lo encuentras.

Como veréis tenemos para todos los gustos y temporadas, pero hay algo evidente que primamos antes que la estética, la comodidad o el “ande yo caliente y ríase la gente” (momento pijamas). Y ahora es cuando yo pregunto: pero… ¿cuántos de aquí alguna vez no hemos bajado a comprar la barra de pan a primera hora con el pantalón del pijama y un chaquetón intentando disimular de alguna u otra forma nuestro look?. O a tirar la basura, o tantas otras ocasiones en las que realmente nos convertimos carne de cañón para los coolhunter de barrio. Pues eso, yo mismo sin ir más lejos.

Otro de los momentos que personalmente más me pueden gustar es pasearme por los pasillos de las grandes superficies donde se encuentra la ropa y los complementos (zapatería, lencería etc. etc.) y observar a quienes en un acto de heroicidad, deciden probarse alguna prenda sobre lo que ya llevan puesto a ojo de todo el mundo. Me encanta ese momento de lucidez en el que decimos “puff que cola en el probador, yo me lo meto aquí que no me ve nadie” y ahí es a donde vamos, ese momento de: me pruebo el bikini encima de la ropa que llevo puesta, es triunfal, no me digáis que no.

O mejor… si eres algo pudoroso/a, siempre te quedarán los aseos para poder contemplar en la más estricta intimidad qué tal te queda el conjunto que te piensas llevar (es 3 por 2, recuerda). Pero… hay más y lo mejor de todo es que cuando llegas a caja (con perchas incluidas claro) y no tienes otra ocurrencia que decirle al empleado que te va a atender: ¿esto qué plazo de devolución tiene? es para probármelo mejor en casa. Por Dios…señor (o señora) contestaría yo,  QUE SON 3 BRAGAS POR 2 EUROS.

En resumidas cuentas, que digo yo que ni Londres ni New York ni Paris, ni calles, ni internet, ni na de na, que el autentico street style esta en el súper.

Y hablado de súper, de style y de moda para finalizar este artículo. Ahora es cuando nos encontramos con las mentes prodigiosas que se adelantan a esta tendencia estilística… y van… y lo sacan. Sí claro, no podían ser otros que Chanel en su colección de prêt à porter FW 14-15 con Cara Delavingne al frente de espectáculo. Pero conociéndola… ¿pensáis que en alguna ocasión no ha podido bajar al perro de la guisa que antes hemos comentado?. Quizás, tal vez, a lo mejor… mientras tanto y nos la imaginamos, os dejo el vídeo del desfile para vuestro deleite y siento deciros que aquí no hay 3 POR 2, de verdad lo siento.