“Para mí la danza es algo que sucede en un espacio y tiempo concreto” Candela Capitán

El Cádiz natal de Candela Capitán se quedó pequeño ante sus ganas de sentir. Echó a volar a los dieciséis años y desde entonces ha logrado dotar a la danza contemporánea de un halo de grandeza mágico y personal. Sus performance son un espectáculo para los sentidos y para el alma.

 

¿Cuándo tuviste tu primer contacto con la danza?

Llevo bailando desde que tengo cinco años, pero los siete primeros me dediqué a la danza clásica. Siempre me gustó el contemporáneo pero vivía en Cádiz con mi familia y no existía esta especialidad. A los dieciséis pude irme para comenzar a estudiar esta disciplina en diferentes escuelas de Sevilla, Granada y Londres. Actualmente estoy en el ‘Institut del teatre’ de Barcelona.

¿Cómo vives la danza?

Para mí la danza es algo que sucede en un espacio y tiempo concreto, pero me gusta sentir cómo se relaciona con un espectro más amplio. Siento que para todos debería ser una práctica personal e intransferible donde encontramos el secreto más allá de las fachadas propuestas formales con que nos mostramos. Cuerpos que almacenan experiencias vitales transfiriéndolas a lo corpóreo.

 

 

Has demostrado con tus perfomance que la danza y la moda hacen buena pareja de baile pero, ¿cómo nació esta relación?

Todas las artes deben estar relacionadas, la moda hace buena pareja con la danza, la música y la pintura y todas estas entre ellas. Siempre me he dedicado a la danza pero me gusta mucho la moda, todo mi alrededor se dedica a esta. Mi primera colaboración con una marca más conocida fue con Paloma Wool, aunque desde pequeña me dedico a hacer videos vistiéndome y bailando con mi mejor amigo Kito, ahora fotógrafo de moda. Siempre ha sido un juego para nosotros aunque este juego ahora sea también nuestro trabajo.

En Kluid Magazine hablamos de moda, música, gastronomía, literatura y cine. ¿Podrías recomendar a nuestros lectores uno de cada ámbito? De gastronomía no tengo duda: mi madre es una súper chef. Canción: ‘La dan de daphnis’ de Pavane, o ‘Bakara’, de Polo and pan.

Película: ‘The tribe’ de Miroslav Slaboshpitsky, rodada en lenguaje de signos para sordomudos donde la comunicación kinésica tiene mucha importancia. Y libro: ‘Sudando el discurso’ de Aimar Pérez Galí.