Por qué deberíamos Googlear el nombre de Pepa Salas Vilar

La artista Pepa Salas Vilar a la que han caído rendidos en Alemania

Pepa Salas Vilar es una ARTISTA (sí, mayúscula) española que ha seducido al pueblo alemán. Sin artificios. Esta doctora en Bellas Artes despega internacionalmente con su trabajo como artista multidisciplinar, principalmente en la pintura, aunque suma también un sinfín de reconocimientos en certámenes de fotografía y literatura, becas y residencias artísticas. En Hannover ha fijado su residencia, añorando el sol de su tierra ubetense desde su impresionante atelier en la Eisfabrik y fichada por una de las galerías más importantes del país germano, Robert Drees.

Desde Kluid Magazine aprovechamos que ya está haciendo las maletas para su segunda incursión en Art Madrid a finales de febrero y, antes de encontrarnos con ella y su obra en la capital, os dejamos un aperitivo de lo que veréis muy pronto en CentroCentro.

¿Qué te llevó a dejar tus campos de olivos por la Baja Sajonia?

El amor. El amor siempre me ha movido a irme a otros países. Desde hace ocho años desarrollo mi trabajo en Alemania, y vivo de ello. Aunque mi sueño, que cada vez se intensifica más, es volver a Andalucía, vivir en un pueblo costero, donde las caricias del sol son una garantía. ¡Por soñar que no quede!

Tus pinturas son personajes descontextualizados, niños, animales… tienes un estilo muy definido, expresivo y reconocible, cuéntanos en qué te inspiras.

Los personajes de mis pinturas provienen mayoritariamente de escenas de películas de los años 20, período que me interesa por el espíritu de libertad de la época, la moda, la música, la arquitectura, los descubrimientos… También parto de fotos antiguas que encuentro en los mercados de pulgas (Flohmarkt) y de amigos que se prestan a que los fotografíe y los pinte.

En mi obra es común encontrar una expresión claramente figurativa, en blanco y negro, la cual sostiene un elemento abstracto en color, combinando ambos mundos, real e irreal, éste último con un acento cromático simbólico.

Utilizo metáforas que repito constantemente en mi obra, como la escala de color, el nido, las ballenas, las fotos antiguas, la carta, las manos, los rostros de niñas, el narciso, la montaña… Con mis pinturas narro episodios especiales de la vida común a modo de un diario visual atemporal, jugando con el pasado, presente y futuro.

Me interesa explorar los instantes cotidianos o remotos del ser humano en los que la expresión del momento te acabe envolviendo como el misterio, el secreto, el recuerdo, el encuentro, el anhelo pero, sobre todo, el deseo.

¿Cómo es ser mujer artista y trabajar en Alemania a diferencia de hacerlo en España? ¿Has encontrado más facilidades allí?

Desconozco la experiencia de ser artista hombre. Todos sabemos que de por sí ser artista (creador de las obras y, al mismo tiempo, ser diseñador de web, vendedor, publicista, montador de exposiciones…) y vivir de tu trabajo es muy difícil. En Alemania lo he conseguido. Ser mujer no ha supuesto una mayor dificultad; la diferencia no es de sexo, sino de constancia y fe en nuestra labor.

Estoy muy agradecida a este país que desde el principio ha apostado por mi trabajo. Tanto a la ciudad de Hannover como a la Galerie Robert Drees. La ventaja que he encontrado aquí es que existe un interés por el arte en todas las clases sociales y en las distintas generaciones, aprecian el comprarlo como inversión o como disfrute. Invierten en arte.

Además de las galerías Robert Drees o Bat, ¿dónde podemos ver/comprar tu obra?

Mi mayor escaparate -desde cualquier parte del mundo- es mi página web, o las dos galerías que has mencionado. También estaré en Art Madrid, para todos los que quieran conocer mi trabajo, desde el 26 de febrero al 3 de marzo.

Viajemos un poco contigo. ¿Por qué deberíamos hacer un salto a Hannover, qué destacas de esta ciudad, de su vida cultural?

De Hannover destaco sus amplias zonas verdes, parques ajardinados, bosques en el interior de la ciudad, lagos como el Maschsee o el río Leine donde se pueden practicar deportes al aire libre. Tras la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue bombardeada en su mayor parte, pero queda una zona del casco antiguo (Altstadt) donde perderse por bellos rincones medievales y hacernos una idea de cómo fue todo en el pasado. Cuenta con muchos museos y la entrada es gratuita los viernes. Existen los mercados de pulgas donde se encuentran verdaderas antigüedades y gangas. Son una fuente de inspiración para activar la creatividad.

Dos veces al año se celebran jornadas de puertas abiertas, “Atelierspaziergang” en mayo y “Zinnober” en septiembre, para visitar los talleres de muchísimos artistas que viven en Hannover, hablar directamente con ellos y comprar sus obras.

 

IG: @pepasalas

www.pepasalasvilar.com