fbpx

¿Qué es el Éxito?

Éxito

¿Qué es el Éxito?

 

Sobre la absurda idea de una receta mágica para nuestras relaciones

El concepto de éxito es un concepto que me provoca entre gracia y tristeza. Es una gran palabra que me evoca a un yuppie de los 90 con un yate y montón de chicas alrededor suyo, mientras una lluvia de dólares aparece sutilmente en escena. Un concepto del que el capitalismo más salvaje nos ha metido a fuego en nuestra vida y en nuestras experiencias como humanos. Un concepto que con su antítesis provoca pavor, rechazo absoluto, miedo…; el concepto de fracaso.

Hay muchas facetas de nuestra vida que hemos acomodado a la idea de éxito, desde nuestra vida laboral, pasando por la educación de los hijos, hasta llegar a cualquier tipo de relación interpersonal e intrapersonal. Los estantes de autoayuda están llenos de libros que prometen ese paraíso soñado, que con unas sencillas recetas puestas en práctica nos llevaran a la supuesta gloria que entraña el éxito. Títulos como “Las 10 claves para tener un matrimonio de éxito”, “Cómo hacer de su vida sexual un éxtasis y un éxito”, “Cómo tener una primera cita con éxito asegurado” “Lea esto y follará fijo en Tinder” …etc…ríos de tinta ocupando lugares inmaculados, alimentado la idea de que usted es un fracasado, alimentado una idea muy equívoca y dañina de lo que es la vida y el bienestar.

¿De verdad creéis que hay una varita mágica universal para lograr estar más a gusto en nuestras relaciones?

¿De verdad creéis que, porque tengáis 30 años y la relación más larga que hayáis tenido fue la de aquél verano del 2005 con el vecino salido del quinto, sois unos fracasados en las relaciones?

¿Quién tiene derecho a decirnos que una relación de dos meses, de una noche no ha sido un verdadero lugar de encuentro y de aprendizaje?

Éxito y relaciones son dos cosas completamente antagónicas, pensar que hay un objetivo cuantificable en años de duración, contratos legales, convivencias, incluso hacer hijos no es sinónimo de que una relación nos haya aportado aprendizaje, bienestar y compañía.

Cada relación es un mundo, un universo único que tiene hasta un idioma propio, no se puede mesurar, comparar, o aspirar a una idea general que es ajena a la realidad de la relación. Cuando así se procede llega el tan desgraciadamente tan común, y tan poco deseado sufrimiento.

Sufrimos por las expectativas de lo que debería ser, sufrimos por la frustración de llegar a ese lugar donde quisiéramos estar y no estamos, sufrimos porque vivimos en una idea de la persona o de la relación y en su realidad misma, lo que es.

Aspirar al éxito y buscar el camino hacia ese lugar soñado a través de recetas, va a llevar en la mayoría de los casos a lo contrario que andábamos buscando. Una relación no es un pastel de queso japonés que requiere exactamente 100 gramos y no 90 de harina, y si no seguimos la receta al pie de la letra se convierte en un churro y no en un pastel de queso japonés.

¿Existe algo que podamos hacer con nuestro aprendizaje, con lo que vivimos, y con otra manera de tener relaciones que no nos haga sufrir? Pues sí, claro que lo hay, hay herramientas que podemos utilizar para ajustar ese tornillo dislocado, o dar otra vuelta de tuerca a lo que no nos gusta. Y no están en un libro, están en el sofá de tu casa, o en la terraza de un bar, o una video llamada. Está en el hablar, y no solo en el acto de escupir palabras, sino en el acto de comunicar.

Hablando se entiende la gente, y entenderse tampoco tiene porque ser que sigamos juntos. Entenderse también puede ser darse cuenta de que lo hemos pasado genial, pero que ha llegado el momento de separarse, y hacer eso como personas si es que es de verdad un éxito 😉

El camino hacia el bienestar en las relaciones no está fuera de vosotros, está en vosotros y entre vosotros. A veces para llegar a esto hace falta un cable, los sexólogos no tenemos recetas, pero podemos ayudar a entender las piedras del camino y qué podemos hacer con ellas, a vuestro gusto.

Y lo sé, no hay cosa más complicada, pero a la vez más hermosa que el encuentro entre las personas. Pero aquí está el juego de los líos, el juego de los sexos.

Feliz rentrée a todxs  <3

 

Si te ha interesado este post quizá te interese La revolución será sexual o no será, Stonewall 1969 -Especial Orgullo- o Mamá quiero ser sexóloga