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Robber Rodríguez

Robber Rodríguez: “Esta colección está bailada, llorada y reída”

Robber Rodríguez (Madrid, 1991) es el nuevo nombre de la moda española. O al menos, así lo ha decidido el jurado encargado de otorgar el premio Mercedes-Benz Fashion Talent, quien le ha reconocido con el título a mejor colección en la pasarela dedicada a diseñadores emergentes, Samsung EGO.

Robber Rodríguez: “Esta colección está bailada, llorada y reída”

El domingo 13 de septiembre, pasadas las cinco y media de la tarde, el creador –y graduado en Economía- originario de Valdemoro “despertaba” en la Semana de la Moda madrileña junto a un entregado público. Tras un arduo proceso de desarrollo (en el que se vio obligado incluso a recurrir a donaciones de amigos y familiares) y después de haber apostado todo a la que es su primera colección completa, ‘Despierta, Despierta’ vio la luz en el recinto ferial de Ifema. Concretamente, en la jornada dirigida a las jóvenes promesas de la moda nacional, compartiendo espacio y tiempo con creativos de la talla de Paloma Suárez, Fátima Miñana o Peter Sposito, entre otros.

Talento, personalidad y resiliencia. Todos y cada uno de los diseñadores participantes demostraron saber sobreponerse a las circunstancias, presentando propuestas que nada tienen que envidiar a las de los nombres consagrados, quienes exhibieron sus trabajos en los días previos. Pero fue la colección firmada por Robber Rodríguez la que logró cautivar al jurado de excepción, compuesto por profesionales de la industria y reconocidos expertos. Su firme compromiso con el upcycling, unido a un profundo concepto que toma la transformación de nuestro ser como leitmotiv, gustó. Y mucho. Los 18 looks presentados, confeccionados a partir de los retales acumulados durante sus 4 años de carrera en el IED Barcelona (entre los que encontramos servilletas, manteles y cortinas) convencieron a la audiencia, al demostrar que la “basura” acompañada de ingenio y técnica puede igualar (e incluso superar) a las prendas de primera mano.

Hablamos con Robber al día siguiente de ser proclamado vencedor (por teléfono y desde la madrileña plaza del Dos de Mayo, donde celebra su éxito junto  a su equipo) para conocer todos los detalles de su propuesta y saber cómo se siente.

La primera pregunta es obligada… ¿Esperabas ganar el Mercedes-Benz Fashion Talent?

Mmm… no lo sé. Yo iba a por todas. Tenía confianza plena en mi trabajo porque ahí estaba mi alma. La colección está bailada, está llorada, está reída. Hay lágrimas en los vestidos. No te engaño si te digo que me las he secado con las propias prendas mientras cortaba los patrones. Eso para mí tenía mucha importancia, y estaba convencido de que era lo que iba a sentir la gente.

Sí, cuando saliste a recoger el premio se palpaba mucha emoción detrás del trabajo…

Muchísima.

¿Por qué ‘Despierta, Despierta’ como título para la propuesta?

El nombre viene de la película ‘Deprisa, deprisa’, de Carlos Saura. El cine kinki de los ochenta es una referencia súper top para mí, porque es muy nuestro y tiene una esencia propia. Está mal actuada, no es un producto de una calidad extraordinaria que vaya a valorarse más allá de nuestras fronteras; pero refleja muy bien una cultura de calle que pocas veces se lleva al foco mediático. Para mí es muy importante. En un momento que tuve dentro de mi proceso del “renacer”, fui a agradecer al Cerro de los Ángeles, porque ahí transcurre una escena muy importante de la película. Conecté mucho con el lugar porque sentía que me faltaba agradecerle a Dios, entendido como el universo, que me hubiese puesto en el camino del “despertar”. Cuando hablo de lo espiritual y del renacer, no me refiero a ninguna religión en concreto. Ha sido un proceso que culminaba en el “despertar” el domingo 13; por eso le decía a la gente que viniese a despertar conmigo.

Así que el desfile era el broche de oro a una experiencia trascendental en tu vida…

Efectivamente.

Durante las semanas previas a la presentación, emprendiste una campaña de crowdfunding en la que pedías a la gente a que te ayudase económicamente vía Bizum a financiar la colección. ¿Cómo surgió la idea? ¿Qué acogida tuvo la iniciativa?

Antes del “despertar”, nunca hubiera pedido ayuda de esta manera. Me daba mucha vergüenza tener que pedir este tipo de cosas, pero ahí estaba mi alma sin filtro y las situaciones me exigían que pidiese apoyo. Si no me ayudaban, no podía hacerlo. Mis padres se gastaron todos sus ahorros en la tesis que presenté el año pasado y del banco he tirado lo máximo que he podido. He pedido ayuda de forma espontánea y un montón de gente ha colaborado. Desde donaciones de 3 euros que me ha mandado un colega que no tiene ni un duro ,un gesto precioso, hasta gente que sin conocerme de nada me ha dado 100 euros.

Hablemos de la técnica por la que has apostado de lleno en ‘Despierta, Despierta’: el upcycling, o reutilización –elevada- de tejidos restantes. ¿Qué te llevó a optar por este procedimiento? ¿Lo decidiste a consecuencia del confinamiento, o tenías claro desde un principio que recurrirías al reciclaje creativo?

Es una mezcla de ambas cosas. Por un lado, cuando me decidí a utilizar los restos que tenía acumulados de mis cuatro años de carrera en el IED, era porque no tenía un duro y necesitaba hacer una colección para sanarme. Como dice Macario, que tiene aquí en Malasaña una tienda mágica y que también me ha ayudado en mi proceso, “el arte es la forma de sanar el alma”. Y yo necesitaba esta colección para estar en paz conmigo mismo.

Por otro lado, el upcycling es algo que va en mi esencia. Por ejemplo, el look de las servilletas baby pink con puntilla y el último look, que es el mantel de esas mismas servilletas, los tenía en una bolsa que mi madre me metió en segundo de carrera, cuando empezaba a hacer proyectos. Nunca había visto el momento de utilizarlas porque eran proyectos cortos de uno o dos looks, y por aquel entonces no tenía la técnica suficiente para montarlo en modelado. El vestido de las servilletas surgió una noche de forma espontánea. Pretendía salir con mis amigos y no me cogieron el teléfono,  y en 45 minutos lo tenía listo, de forma muy natural. Fue increíble.

Todo pasa por algo

Sí, el momento era ese.

‘Despierta, despierta’ ha supuesto tu debut en Samsung EGO; pero no es tu primer trabajo. En el showroom de jóvenes creadores, abierto al público durante estos días en las instalaciones de Ifema, encontramos parte de tu anterior obra expuesta. Háblanos de ella.

Esta es mi primera colección. Lo que tengo de antes es mi tesis, pero no lo puedo considerar una colección completa porque son solo 6 looks. Es mi trabajo de fin de grado del IED Barcelona, de cuando acabé mis estudios el año pasado. Las piezas que había en el showroom eran mi tesis, junto con la parte comercial de ‘Despierta, despierta’, consistente en sudaderas y camisetas.

Te has formado en el IED Barcelona en Diseño de Moda, escuela a la que accediste tras ganar una beca. ¿Cómo resultaste vencedor de este premio?

Sí, una beca completa para estudiar los cuatro años de carrera. Yo quería montar una marca de streetwear y no tenía mucha idea de nada. Busqué un curso para aprender un poco de confeccion y descubrí que había una carrera de moda. Yo ni siquiera sabía que existía la carrera de Diseño de Moda. Vi que no podía pagarla y me enteré de que había un concurso de becas. Los requerimientos eran: 3 fotos, un concepto desarrollado en 150 palabras y una carta de motivación. Por aquel entonces, estaba haciendo los últimos exámenes de la carrera de Economía, a punto de acabarla. Llamé a un colega y montamos un shooting con amigos. Ente ellos Ángela, que confió en mí desde que me conoció y fue quien me animó cuando volví de Londres a hacer una marca yo solo. Ella me ayudó un montón. Hicimos una silueta con la manga incluida en el patrón para expresar la idea que tenía en mente. Y les gustó mucho. Julia Weems me llamó y me dieron la beca. Les estaré eternamente agradecido. Gracias a ello, también estoy hoy aquí

Entonces, ¿entraste a la carrera sin conocimientos previos en moda, patronaje y confección?

Así es, no sabía nada de nada. Ese verano estaba trabajando en Zara los fines de semana, y decidí hacerme el bajo tobillero con vuelta del pantalón del uniforme. Mi abuela me ayudó. A la vez, trabajaba como teleoperador, y mientras estaba con los cascos, dibujaba. Me dibujaba la mano porque me habían dicho que era importante. A Julia le dije en la entrevista que no sabía dibujar ni un perro. Ahora me he dado cuenta que dibujar un perro es muy difícil. Pero no sabía nada de nada.

Has comentado que estabas terminando la carrera de Economía cuando te seleccionaron para cursar la beca. ¿Llegaste a acabar los estudios?

Sí, me gradué en Economía por la Universidad Autonóma y trabajé como gestor financiero.

También has mencionado a tu abuela. Si tuvieses que dedicar esta colección a alguien, ¿sería a ella?

Sí, se la dedico a mi abuela. Pero sin excluir a nadie. Toda esta gente que me acompaña ha estado ahí a mi lado. La medalla con la que salí a la pasarela me la dejó ella para que me diera suerte y me la bendijo para que la llevase en el desfile. Y mira, hemos ganado.

¿Cuál es la pieza más especial de la colección?

Estoy enamorado de todas, me gustan mucho. Eso es raro, porque normalmente cuando las has visto tantas veces acabas cogiéndole tirria, pero de esta colección estoy enamorado. Hay una prenda que es especial porque la acabó mi madre. Es un mantel que ella compró en el rastro hace muchos años. Me lo subió el otro día a la bohardilla, donde tengo el atelier, y me la dio. Empecé a hacer moulage y a trabajar la falda. A los días, subió a darme los buenos días y cogió la prenda repentinamente, levantó la parte delantera para subirla al cuello y acabó el vestido.

¿Tenías claro que te presentarías a EGO desde un principio?

Me dejé fluir porque cuando acabé la carrera quería irme a París. La vida acabó poniéndome en Madrid para trabajar en mí, y una vez estaba aquí sí que veía que la opción más lógica era comenzar en mi ciudad. Me he presentado por primera vez y he conseguido brillar donde me he criado.

¿Qué te ha parecido el nivel y la calidad del resto de propuestas presentadas?

He flipado. No suelo seguir mucho las pasarelas, me nutro de otras cosas. Me aburren un poco los desfiles y no estaba muy puesto en cómo era el nivel de anteriores ediciones. Sí que sabía que estaba habiendo propuestas frescas en los últimos tiempos como Dominnico o Palomo, pero ha sido ahora cuando he visto el nivel. Y he flipado.

Y para acabar… ¿qué vas a hacer con los 3000 euros del premio?

Vamos a ir a cobrarlos juntos Margarita Casaverde y yo. Van para ella.