Sofar Sounds, la íntima seducción de la clandestinidad

Una gran parte de la sociedad afirma que lo atractivo es mucho más llamativo que lo bello. Pero si las dos características se reúnen bajo un mismo concepto, el hechizo es tan evidente como infalible. Por eso quizá Sofar Sounds me atrajo desde el día que lo conocí. A primera vista, reservado, interesante y misterioso; a segunda, cálido, cercano y mágico.

Todo lo que la directora del proyecto en la ciudad de Madrid, Almudena Peñas, me había contado una semana antes por teléfono se confirmó en cuanto acudí a We Work el pasado miércoles, uno de los espacios seleccionados para acoger esta maravillosa reunión de amantes de la música.

“Conciertos íntimos en lugares secretos donde la música es lo que verdaderamente importa”, advirtió Almudena sobre lo que, más tarde, pude comprobar. El encanto de su misterio y su envolvente clima se confirmaron aún más al conocerlo desde el interior de su alma: Un reducido grupo de personas sentadas en sofás y en el suelo, compartiendo, cómplices, la bebida y la comida que ellos mismos compraron para disfrutar de la velada envuelta, únicamente, en las voces de los artistas invitados.

Sofar Sounds lleva más de diez años celebrándose, se ha expandido a 440 ciudades del mundo y tan sólo en la ciudad de Madrid, se celebran 30 conciertos cada mes. La ubicación y los artistas, eso sí, siempre secretos. En Kluid magazine hablamos con Almudena para que sea ella, la encargada de desvelaros parte del aura y de la magia de esta gran comunidad de artistas.

 

 Almudena, cuéntanos los orígenes de Sofar Sounds.

Sofar es un proyecto que empezó hace 10 años, este es su décimo aniversario. Empezó en Londres por el fundador, Rafe Offer, que es una persona que ha trabajado para Coca-cola, para Disney y para diferentes proyectos de márketing.
A raíz de que ir a conciertos y encontrar siempre las mismas interrupciones (gente hablando o pidiendo copas) se preguntó qué podía hacer para que realmente centrar la atención en la música y que eso fuera lo realmente importante. Entonces él y unos amigos suyos invitaron a unas bandas a su casa, prepararon unos cócteles antes, se sentaron todos en el suelo y prestaron atención a las melodías, algo que se convirtió en costumbre y que comenzaron a hacer con frecuencia en Londres hasta hacerlo famoso.
Poco a poco esta práctica se fue extendiendo e incluso le llamaron una vez de Estados Unidos proponiéndole llevar su proyecto allí. Ante esta propuesta él se quedó extrañado porque desde hace épocas se hacen conciertos en casa y les dijo que podían hacerlo pero que no tenían porqué pedirle permiso. Le respondieron que lo que ellos buscaban era crear una comunidad global en alrededor de su proyecto y así fue como Sofar Sounds se ha ido extendiendo hasta alcanzar a día de hoy 440 ciudades del mundo.

¿Qué diferencia a Sofar Sounds de, por ejemplo, conciertos en salas pequeñas?

Es un proyecto enorme, con cientos de conciertos al día y que es muy especial porque tiene un formato muy singular que se mantiene en todas las partes del mundo. Los asistentes no saben nada de los artistas hasta que llegan y se encuentran tres bandas o artistas de géneros diferentes que actúan durante alrededor de 20 minutos en formato acústico o semi acústico mientras todo el mundo les ve sentados en el suelo. Entre las actuaciones hay descansos de unos 5 minutos.

Todo esto, además, va guiado por un maestro de ceremonias que presenta a los artistas y al espacio, porque los lugares donde se celebra el Sofar son espacios singulares donde no se realizan conciertos habitualmente. Desde una barbería hasta una casa…El objetivo es mantener la esencia de donde nace el Sofar. Coworkings, cafeterías y espacios acogedores donde la gente llega y conoce nueva música, pero también nuevos lugares donde tomar algo o realizar actividades culturales que no conocían.

¿Cómo asistir a un Sofar?

Estés en la India, en España o en Estados Unidos, la metodología del Sofar es la misma. La gente que quiere asistir a los conciertos entra en la web de Sofar, selecciona la ciudad y ahí ve las fechas y el barrio, pero nada más.

Selecciona una y solicita asistir. Un algoritmo nuestro selecciona a las personas -porque igual tenemos demasiadas solicitudes y como queremos que sea algo íntimo igual podemos sólo seleccionar a 70 de 300 que lo han pedido. Los seleccionados reciben un mensaje, compran la entrada y 36 horas antes del evento reciben la localización para que puedan asistir.

 

Sofar es un proyecto muy inclusivo a nivel audiencia, géneros y artistas

 

¿Y en Madrid? ¿Cómo ha sido la acogida?

Aquí lleva unos seis años aproximadamente.

Nosotros en Madrid estamos haciendo 30 conciertos al mes, con muy buena acogida, casi siempre con aforo completo.
La gente que viene es gente realmente interesada en la música que quiere conocer propuestas. En lugar de meterse en Spotify a descubrir la canción, viene y la descubre en directo.
Madrid siempre ha tenido un potencial enorme.

Yo empecé en la ciudad en marzo y hemos pasado de hacer ocho a 30 conciertos al mes, así que estoy muy contenta. Hay público y gente muy interesada en conocer la música y la oportunidad tan inmensa que es para los artistas, porque ellos no promocionan el concierto y la gente que viene no les conoce por lo que es una ventana perfecta para ellos y conseguir darse a conocer a ese público llevándoselos a otros conciertos que organicen.

¿Se sigue algún criterio en concreto a la hora de seleccionar los artistas?

Tenemos de todo. Sofar es un proyecto de apoyo al artista emergente pero para que te hagas una idea James Bay ha tocado en el Sofar. Tenemos una lista muy diferente y hay algunos muy grandes que han pasado por aquí. El otro día tuvimos a Guitarricadelafuente, ha venido también Álex Ferreira. Pero a pesar de que estos artistas a lo mejor son más reconocidos, es muy importante para nosotros la calidad.

No hay un cabeza de cartel o un artista que abra otra banda. Son tres actuaciones, las tres igual de importantes en las que cada uno tiene algo que aportar y eso para nosotros es muy importante

 ¿Cuántas personas forman ahora mismo el Sofar de Madrid?

Las ciudades de Sofar comienzan como ciudades voluntarias donde la gente que lo organiza se dedica a otras cosas. Por ejemplo, en otras ciudades españolas tan sólo se realiza un concierto al mes. Pero en este caso, en Madrid ha tenido tanta acogida que como en mi situación, Sofar ha contratado a personal, aunque somos un grupo pequeñito aquí. Formamos el equipo de la ciudad, unas tres personas y hay otra trabajando a nivel regional dando apoyo a todas las ciudades

 ¿Y cómo definirías el espíritu Sofar?

Sofar es un proyecto muy inclusivo a nivel audiencia, géneros y artistas. Sus conciertos son íntimos, se celebran en lugares secretos y la música es lo que verdaderamente importa