Una realidad de la que no querrás salir, Bilbao BBK Live

Las ganas de realizar un pequeño viaje, disfrutar de música en directo de algunos de nuestros

grupos favoritos nos llevaron al BBK en Bilbao. Nos juntamos cuatro amigos, preparados para

asistir a nuestro primer festival.

El Bilbao BBK Live era un espacio con cinco escenarios, mucha vegetación, puestos de comida e

incontables interesantes personas que se cruzaron por nuestro camino, que tenían un estilo típico de festival, despreocupado pero acorde con el ambiente que les rodeaba. Salimos de Barcelona, un soleado miércoles 6 de junio, rumbo a Bilbao, 8 horas de viaje, algunas paradas durante el viaje, un maletero lleno de maletas (más de las deseadas), una tienda (gigante),

muchas risas y las ganas de vivir una experiencia única. Finalmente, después de estar un par de veces perdidos llegamos al parking, donde dejaríamos el coche y cogeríamos una lanzadera hasta Kobetamendi (donde estaba el camping del festival).

Sí, creíamos que el camping era la mejor opción, pero la primera noche nos despertamos a la

madrugada con la tienda medio inundada por la lluvia. Cosas de la vida.

 

JUEVES 7

Afortunadamente, el jueves (primer día del festival) amaneció soleado. Aunque lo mejor estaba porvenir. No había enchufes en el camping, para cargar los móviles y teníamos que comprar baterías recargables, problemas del siglo XXI, vaya. El problema número dos fue la ducha. El primer día pagamos un euro por usar agua caliente, los otros dos días se estropearon. Nos duchamos con las duchas gratis del camping, el inconveniente fue que el agua estaba congelada, donde se oían los

gritos de la gente a una milla de distancia. El jueves fuimos a ver Bilbao, su casco antiguo, sus refrescantes chacolíes y sus tapas. Una buena forma de prepararnos para el primer día.

Luego un bus nos llevó hasta el esperado BBK. Eran las 18:00 de la tarde. Después de unos minuto de cola y de registro de bolsas, entramos. Empezamos por Little Scream, en el Bilbao Stage. Luego dimos una vuelta y nos encontramos con Los chicos de Jägermeister, preparados para darnos Jäger en probetas, jugar a un juego de música y hacernos fotos con una polaroid. Seguimos el espectáculo con el joven talento de Years and Years en el Bilbao Stage. Nos fuimos a bailar con los DMA’S en la Carpa Stage hasta no poder más. Iba anocheciendo pero aún quedaba por ver a uno de los grupos (para nosotros) más esperados, M83! Una actuación que nos llenó con ganas de bailar, con temas como “Do it, try it” y el mítico “Midnight city”. Continuamos la fiesta con la energía de New Order y su definido ritmo en el Heineken Stage y finalizamos la primera e Increíble noche con Aracade Fire en el Bilbao Stage, donde repasaron sus álbumes y finalmente llegaron a Funeral con “Wake up” y “Rebellion”. El público cantaba sus canciones como si de un himno se tratará. Un espectáculo único donde se combinaban su fuerza con la de su séquito de seguidores.

 

VIERNES 8

El primer día del festival había superado nuestras expectativas. Por suerte el día dos parecía que iba a ser un poco más tranquilo. Igual que el día anterior fuimos a recorrernos Bilbao en busca de bares, chacolíes y pinchos. Con la diferencia que hacía un poco de frío y no hacía nada de sol. Llegamos un poco antes de las 19:00 para ver a José González

en el Bilbao Stage, uno de los cantantes que más ganas tenía de ver y escuchar, por su voz, su tranquilidad y toda la intensidad que desprendía. Dimos una vuelta por el recinto para ver los stands, había: de Pringles, un Karaoke (que menuda fiesta nos dimos allí) y otras marcas que daban gafas de sol, almohadas de plástico con su logo, etc.

Sobre las 21:15 nos dirigimos hacía Belako en el Pepsi Stage, un concierto que desbordaba carácter pero era una locura si estabas delante, la gente bailaba hacía todas direcciones, levantando piernas, brazos y chocando contra todo el mundo. Comimos un bocata y conseguimos llegar a segunda fila de Grimes en el Heineken Stage, un concierto en el que no puedes parar de saltar por el gran ritmo que llevaban aunque tuvieron problemas técnicos y una parada de quince minutos sin electricidad en el escenario, Para completar la noche fuimos a ver los míticos Pixies sobre las 00:00. Su repertorio fue un éxito con temas como “Where is my mind?” o “Debaser”. Terminamos la noche en el escenario BASOA (un escenario más alejado con música techno, rodeada de árboles y altavoces situados de forma circular, con una iluminación muy cuidada) sobre las 5:30.

 

 

SÁBADO 9

El sol regresó el sábado para despedir el último día del festival. Nuestro tercer día empezó a las 19:30 viendo a Courtney Barnett en el Bilbao Stage. A las 20:15 fuimos hacia el Heineken Stage para ver a Father John Misty, un hombre que parecía de otra época, igual que su música. Nos encantó su energía, su ritmo y la luz del atardecer parecía formar parte del set.

A las 21:30 fuimos directos al Bilbao Stage, para escuchar a los australianos Tame Impala, con un escenario lleno de humos de colores e imágenes psicodélicas. Supieron crear un ambiente que no te dejaba quitar los ojos de encima del escenario. Llenaron el escenario con temas como “The Moment” y “Feels like we only go backwards”. Nos tomamos un descanso para comer en uno de los food trucks para coger fuerzas para terminar el último día.

El último concierto fue el de Foals, que no nos pudo dejar mejor sabor de boca para terminar el

festival. Nos hizo bailar con temas como «My Number» o «Mountain At My Gates»

Decidimos finalizar la noche en Basoa y a las 6:00 nos despedimos de tres increíbles días de música y grupos reunidos en una montaña llamada Kobetamendi.El domingo recogimos, cogimos el coche, hicimos algunas paradas y llegamos a Barcelona, poco preparados para volver a otra realidad muy distinta.

 

Texto e imágenes:

Josep Moré

(analógico) 35 mm