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8 días en Dolomitas: una ruta por algunos de los paisajes más bonitos de Italia

Hay viajes que empiezan mucho antes de empezar a hacer la maleta, y ese es el caso de Dolomitas; un lugar que ha estado muy de moda este año. Y no es para menos. En los Alpes orientales, al noroeste de Italia, se encuentra Dolomitas: un conjunto de macizos montañosos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009. Al norte de Italia

8 días en Dolomitas: una ruta por algunos de los paisajes más bonitos de Italia

Sin duda, un sitio que parece sacado de una postal y que parece en todo momento que es parte de un decorado de película. Pero, como suele pasar, por muchas fotografías y vídeos que puedas ver, la realidad nunca le hace justicia y es un sitio que merece la pena recorrer al menos una vez en la vida (aunque podrían ser muchos más por todas las oportunidades de rutas que hay).

Aunque se trate de un viaje ideal para hacer en autocaravana, también puedes alquilar un coche y conocer los lugares más míticos. En una ruta de varios días podrás recorrer algunos de sus paisajes más espectaculares: desde las icónicas cumbres de Seceda y las Tres Cimas de Lavaredo hasta las aguas cristalinas del lago di Braies y el lago di Carezza, pasando por los senderos de Val di Funes y las verdes llanuras de Alpe di Siusi.

Una de las primeras recomendaciones a la hora de hacer un viaje así, si lo que quieres es disfrutar de los paisajes y hacer rutas, es intentar evitar la temporada alta del verano o invierno (diciembre – marzo), salvo que tu objetivo sea ir a esquiar. Para mí, la época ideal es entre mediados de septiembre y octubre. Por un lado, evitarás que esté masificado y estarás prácticamente solo en todas las rutas. Además, el tiempo es ideal porque huyes del sofocante calor de agosto, pero podrás hacer las rutas sin problema puesto que todavía no estará nevado.

Dolomitas en coche: ruta de 8 días entre montañas, lagos y pueblos de cuento

  1. Primera parada: de Milán a Crema

Las llegadas recomendadas suelen ser el aeropuerto de Milán o el de Venecia. Si eliges Milán Malpensa, puedes aprovechar antes de adentrarte en los Alpes para hacer una parada en el centro histórico de Crema, el pueblo que sirvió de escenario para la mítica película ‘Call me by your name’, protagonizada por Timothée Chalamet.

De ahí rumbo al primer alojamiento en Giovignano, en Trentino-Tirol del Sur; perfecto como punto de salida para hacer rutas un par de días.

  1. Val di Funes: iglesias de postal y senderos entre montañas

El valle de Funes ofrece algunas de las imágenes más reconocibles de los Dolomitas: pequeñas iglesias aisladas, praderas verdes y las espectaculares agujas de los montes Odle como telón de fondo. Lo que no te puedes perder: recorrer el Adolf Munkel Trail, una ruta circular que se adentra por el bosque y paisajes de alta montaña.

  1. Seceda y Alpe di Siusi: las dos caras más espectaculares de los Alpes

Esta jornada reúne dos paisajes muy diferentes: las crestas afiladas de Seceda y las praderas infinitas de Alpe di Siusi. Lo ideal en este tipo de viajes es madrugar para subir de los primeros a Seceda y aprovechar las primeras horas del día y poder ir con más calma.

Después, toca bajar al pueblo de nuevo para subir hacia Alpe di Siusi, uno de los mayores prados alpinos de Eruopa. Cuando ya no puedas más de andar, es el momento de cambiar el campo por el asfalto para visitar el pueblo de Ortisei, justo donde habrás cogido el teleférico para subir.

  1. Paso Pordoi y lago di Carezza: carreteras panorámicas y aguas turquesas

El Paso Pordoi, a 2.239 metros de altitud, ofrece vistas panorámicas de las montañas del macizo de Sella y de la Marmolada. Una de las rutas imprescindibles, que, si consigues evitar la temporada alta tendrás la suerte de recorrer solo y poder disfrutar de la paz y la tranquilidad que transmite un sitio como este.

Por la tarde se acabaron las rutas y el lago di Carezza es final perfecto con sus aguas de tonos verdes y turquesas, rodeadas de bosque y montañas. Después es el momento de un cambio de apartamento en el pueblo de Auronzo para recorrer otra zona de Dolomitas durante los siguientes días.

  1. Cinque Torri y lago di Braies: del paisaje rocoso al agua cristalina

El viaje continúa hacia otra de las zonas más conocidas de los Dolomitas. Cinque Torri, con sus formaciones rocosas tan características, es un lugar perfecto para caminar y contemplar el paisaje. La propuesta es dedicar la mañana a una ruta circular por la zona de Passo Giau y reservar la tarde para visitar el lago.

Cabe destacar una impresionante vista panorámica subiendo al Refugio Novolau, el refugio más alto en la zona de las Cinque Torri y Monte Nuvolau, situado a 2.575 metros de altitud. Asimismo, Las Cinque Torri en los Dolomitas albergan un importante museo al aire libre de la Primera Guerra Mundial, donde se conservan y han sido restauradas las antiguas trincheras, puestos de artillería y refugios del ejército italiano.

Por último, llega el espectacular lago di Braies, uno de los grandes iconos de la región, conocido por su embarcadero de madera y sus aguas de color esmeralda.

  1. Tres Cimas de Lavaredo y Cadini di Misurina: el corazón de los Dolomitas

Las Tres Cimas de Lavaredo son uno de los símbolos de los Dolomitas y recorrer sus senderos permite observar de cerca unas formaciones montañosas imponentes. La propuesta es salir temprano (aunque esto se aplica a todos los días) hacia el refugio Auronzo y realizar la ruta circular de las Tres Cimas. Cuanto más temprano mejor, y si es entre semana también, al ser una ruta más fácil y accesible siempre hay más gente.

Después, si las condiciones físicas y meteorológicas lo permiten, se puede añadir el mirador de Cadini di Misurina, famoso por sus crestas puntiagudas. Para terminar, el lago di Misurina es una parada mucho más tranquila perfecta para comer y terminar de pasar la tarde.

  1. Una última aventura alpina

Lo mejor de dejarse “tiempo libre” es poder improvisar en función de lo que hayas visto o no los días anteriores. Si te apetece hacer algo diferente, divertido y original, mi recomendación es el Fun Bob más famoso de los Dolomitas, en el Monte Baranci (San Cándido / Innichen). 1.739 metros de longitud con un desnivel de 314 metros y una velocidad que puede alcanzar hasta los 40 km/h, controlada manualmente con una palanca de freno.

Otra opción adicional si no has podido hacerlo antes: montar en las barcas del Lago di Braies para ver el lago de otra manera. Y, para terminar, el pueblo

  1. Regreso a Milán y parada obligatoria en Como

El último día toca regresar al aeropuerto de Milán Linate para tomar el vuelo de vuelta. Pero, para terminar el viaje con muy buen sabor de boca, una parada que no te puedes perder es el lago de Como. Si bien es un lago enorme y es imposible que puedas recorrerlo entero, lo más recomendable es visitar al menos el propio pueblo de Como; ideal para terminar esta semana de rutas.

 

Consejos adicionales: reservar los párkings y telesillas/teleféricos con antelación (sobre todo si vas en temporada alta); ir siempre pronto a las rutas; comprobar que las carreteras estén abiertas y las restricciones meteorológicas (sobre todo en temporada de nieve).

Recomendaciones extras: Iglesia Santa Magdalena y la Iglesia de San Giovanni in Ranui (o Chiesetta di San Giovanni). Pueblos para visitar: Cortina D’ Ampezo, Chiusa, Bresanone y Dobbiaco.

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