No busco imponer una idea al espacio. Prefiero llegar, mirar y esperar. El cuerpo aparece cuando todo lo demás ya está ahí. Las paredes, el suelo, la luz, las líneas. Nada se mueve demasiado, pero todo está vivo. Reconocer ese equilibrio y no alterarlo.
Me atraen los lugares que no reclaman ser vistos. Espacios de paso, de trabajo, de desgaste. Son honestos. No pretenden seducir. En ellos, el cuerpo humano se vuelve más claro, más sencillo. No actúa, no representa nada. Simplemente ocupa un punto en el mundo, como cualquier otro elemento de la escena.
La ropa no es un tema en sí misma. Forma parte del cuerpo, como el gesto o la postura. No está ahí para destacar, sino para acompañar. Me interesa cómo cae sobre la figura, cómo dialoga con las superficies, cómo responde a la luz. Todo lo demás es ruido.
No dirijo demasiado. Prefiero observar hasta que el cuerpo encuentra su lugar por sí solo. Hay un momento en el que todo encaja sin esfuerzo: la distancia justa, la relación entre líneas, el peso de la presencia. Ese instante no se construye; se reconoce. Y dura muy poco.
La quietud es importante. En ella se revela lo esencial. Frente a un mundo que avanza sin pausa, detenerse es una forma de atención. Aprender a mirar sin prisa, aceptar lo que ocurre y confiar en que lo cotidiano contiene suficiente verdad.
No intento explicar nada con estas imágenes. Solo mostrar cómo un cuerpo existe en un espacio concreto, en un momento preciso. Si hay algo que queda, es esa sensación: la de haber estado ahí, plenamente, aunque sólo fuera un instante.
modelo Mona Bhujel @trend modelshttps://www.trendmodels.
estilista Paula Serrano https://www.instagram.













