Dark Mode Light Mode
Myke Towers lanza "Te imagino" Su nueva apuesta por los sonidos retro
Peio Santisteban: “Tenemos un altavoz que podemos y debemos utilizar para reivindicar nuestras ideas y nuestra perspectiva de cómo podemos habitar en el mundo”

Peio Santisteban: “Tenemos un altavoz que podemos y debemos utilizar para reivindicar nuestras ideas y nuestra perspectiva de cómo podemos habitar en el mundo”

Créditos: Paulo Herrera

¿Qué convierte a alguien en un monstruo? ¿Aquello que lo hace diferente o la mirada de quienes lo señalan? Con Flores para un Monstruo, su primera colección, el diseñador bilbaíno Peio Santisteban explora la frontera entre la belleza y lo incómodo, y como esta puede encontrarse hasta en los rincones más monstruosos. Entre referencias artísticas y una mirada especialmente sensible, Peio transforma la vulnerabilidad en un lenguaje propio, oscuro y profundamente personal.

Peio Santisteban: “Tenemos un altavoz que podemos y debemos utilizar para reivindicar nuestras ideas y nuestra perspectiva de cómo podemos habitar en el mundo”

Recién graduado en Diseño de Moda por IED Madrid, ha presentado esta colección en la Semana de la Moda de Madrid, en un desfile organizado por la escuela, donde también ha recibido el Fashion Talent Award. Pero más allá del reconocimiento, su propuesta plantea una reflexión sobre la identidad, la exclusión y el poder de la moda como herramienta para expresar aquello que a menudo permanece silenciado.

Unas semanas después hablamos con él sobre las historias que habitan sus prendas, el significado de abrazar la palabra «monstruo» y la responsabilidad de utilizar la creatividad para reivindicar otras formas de estar en el mundo.

1. ¿Quién es Peio Santisteban cuando no está diseñando?

Ay, pues, sinceramente, soy una persona bastante serena. Soy de Bilbao, tengo 26 años, voy a cumplir 27, y desde hace mucho tiempo que intento llevar esta vida un poco pausada y tranquila. Me gusta estar por ahí, sobre todo por San Sebastián, por Bilbao, pasear por la playa, ver museos, exposiciones…Me encantan las obras de Jorge Oteiza, me transmite mucha paz. Cuando estoy en casa, me encanta leer, ver cine. No sé, la verdad es que soy una persona bastante tranquila en ese sentido. Todo esto, evidentemente, influye mucho a la hora de diseñar. Me intento sumergir mucho en mis propios mundos.

2. ¿Cuándo apareció por primera vez la idea de Flores para un Monstruo y en qué te has basado para su creación?

La colección nace de un imaginario muy complejo. Fue en París donde ya me quedé un poco con la mosca detrás de la oreja. Entraba a las salas de los museos donde estaban las obras de Toulouse-Lautrec o de Degas y pensaba en las historias de aquellas bailarinas. La gente las miraba como si fuesen un objeto kitsch con el que te pudieses hacer un selfie y yo pensaba: no, son personas que lo pasaron realmente mal. Me impactaba esa inconsciencia, porque yo, en cambio, sentía una especie de congoja al pensar en sus historias. También hubo otras imágenes que me marcaron. Recuerdo cuando fui a un pueblito muy pequeño y de repente vi a unas ovejitas comidas por los buitres. Pensé en lo bonitos que eran aquellos animales, en lo triste de la escena y en la belleza de las plumas. Me hizo pensar en cómo algo así podía transformarse y utilizarse para construir otro concepto. A todo esto se suma la sensación de haber estado silenciado durante tanto tiempo y sentir que por fin te están escuchando, que están hablando de ti. Creo que todo se va uniendo, como pequeñas ramas que terminan formando un nudo muy fuerte en el que sientes como que todas esas historias tan trágicas de repente tienen un foco de luz para ti.

3. ¿A qué te refieres con ese monstruo y que hay detrás de ese nombre?

Monstruo es una palabra, personalmente, muy fuerte porque creo que puede definirte tanto para bien como para mal. Al final, monstruo es una metáfora que he utilizado para referirme a todas esas personas que en algún momento quisieron ser como eran. Da igual si querían ser artistas, diseñadores o, sencillamente, tener la personalidad que les apetecía. A veces, por ser quienes somos, nos señalan y nos convierten en objetos de una mirada negativa, como si hubiera algo malo en nuestra forma de ser. Y da igual si hablamos de pertenecer al colectivo LGTB, de venir de otro país o de cualquier otra circunstancia por la que alguien pueda sentirse señalado. Que te tachen de mala persona por tu condición es terrible. Pero creo que también podemos apropiarnos de esa palabra y decir: sí, somos monstruos, pero somos personas valientes que hemos vivido situaciones difíciles y que hoy podemos crear a partir de ellas.

 

4. ¿En qué momento sentiste que ya no estabas haciendo un proyecto académico, sino construyendo tu carrera como diseñador?

Desde el primer momento me lo tomé muy en serio. Quiero decir, pensé que esta era la última oportunidad para hacer realmente lo que quisiera y, sobre todo, crear una insignia que hablase de mí. Soy muy metódico y, cuando tengo que encerrarme a hacer algo, lo hago desde la perspectiva más feliz del mundo, porque me encanta. Creo que empecé a verlo desde una perspectiva profesional desde el principio, sobre todo porque sabía que podía ser un gran escaparate para después trabajar en lo que siempre había querido. Me da igual si en Madrid, Londres, París o San Sebastián; sería feliz. Pero, más allá de eso, también quería hacerlo por mí, para demostrarme que realmente valgo para esto.

 

5. Ahora que otras personas han empezado a entender tu colección, ¿hay algo qué sientes que no han comprendido aún?

Es que es complejo. A veces pienso que incluso a mí también me costaría entenderlo si no me lo explicaran bien. Si te paras a hablar con una persona y le explicas el concepto, lo entiende a la primera. Pero, al ver las prendas, quizá sólo intuyes que todo parte de una perspectiva muy metafórica, onírica y oscura. Hay una historia muy teatral detrás, conimágenes muy profundas. Lo que más cuesta entender es que la colección está dedicada a las personas a las que les cuesta abrirse camino. Porque no se trata únicamente de crear una colección que llame la atención. En mayor o menor medida, tenemos un altavoz que podemos utilizar y debemos utilizar para reivindicar nuestras ideas y nuestra perspectiva de cómo podemos ser en el mundo.

6. Mirando hacia atrás, ¿qué crees que es lo que recordarás de tu formación?

Creo que siempre voy a recordar esta etapa con muchísimo cariño. Al final han sido unos años que ya no únicamente me han enseñado a crear las colecciones, sino que también me han enseñado muchas cosas de la vida. A nivel personal, he hecho amigos a los que recordaré siempre. He vivido situaciones que, tanto si han sido buenas como malas, me ayudarán a pensar y a tener una visión más profunda de mi ser. Son experiencias que me van a acompañar siempre, tanto las vividas con los profesores de IED Madrid como las compartidas con mis compañeros. De todas las experiencias se aprende. Y es muy tonto decir que no, porque hasta de lo más feo sacas algo.

7. ¿Y ahora qué? ¿Tienes algún proyecto en mente? ¿Cómo te ves en un futuro cercano?

Después de mi etapa en Londres, que ha sido cortita, sí que me veo saliendo de aquí. Soy una persona muy inquieta en lo que se refiere a aprender cosas. Cuando encuentro un lugar en el que me veo cómodo, donde hay una comunidad que me gusta, personas con las que comparto intereses y formas de pensar, o un entorno que mantiene mi mente abierta y me permite seguir creando, siento que puedo crecer. Evidentemente, me veo en España y nunca me sentiría cómodo dejándola ir. Pero sí que me gustaría salir y, sobre todo, siguiendo explorando distintas facetas para seguir creando, ya sea mi imaginario o en una empresa que me dé espacio para hacerlo.

Previous Post
Myke Towers

Myke Towers lanza "Te imagino" Su nueva apuesta por los sonidos retro

Advertisement