Dark Mode Light Mode
Lo que pasó en los Premios de la Unión de Actores y Actrices no fue una gala más
¿Qué hay detrás de los objetos cotidianos?: así es la exposición sobre el diseño industrial de André Ricard
Vuelve Hannah Montana y mi niña interior está feliz

¿Qué hay detrás de los objetos cotidianos?: así es la exposición sobre el diseño industrial de André Ricard

Objetos comunes como pinzas antipolillas, tuppers, un buzón de correos o una vajilla se reúnen este año en la exhibición que el Madrid Design Festival ha dedicado a la trayectoria del diseñador industrial André Ricard. 

“Los objetos deben responder a las necesidades que la sociedad, sin saberlo, necesita”. Esta frase de Ricard, que está impresa en una de las paredes de la muestra, resume la esencia del diseñador y revela al visitante lo que va a encontrar durante el recorrido. 

Productos como el detergente Norit o la colonia Denenes forman parte de nuestro imaginario colectivo. Se integran en nuestra vida cotidiana y damos por hecho su existencia. En ‘André Ricard: Diseño en Uso’ el espectador descubre que detrás de estos artículos hay un pensamiento y una voluntad de mejorar lo que ya existe.  

Ricard es pionero del diseño en España y ha sido reconocido con el Premio Nacional de Diseño, la Creu de Sant Jordi, la Légion d’Honneur y el título de Chevalier des Arts et des Lettres.

La exposición está comisariada por los arquitectos Marina Povedano y Arnau Pascual e inspirada en la exhibición ‘Le design au quotidien’, que el propio Ricard dirigió en Suiza en 1995. 

Observar y proponer: así trabaja Ricard

Al utilizar los ceniceros planos de los años 60, Ricard observó que una mínima ráfaga de viento conseguía esparcir las cenizas por su mesa de trabajo. Fue entonces cuando decidió crear el cenicero apilable Copenhague de 1966, que se ha convertido en un icono del diseño industrial español. 

Esta práctica de observar y mejorar lo que ya existe es una constante en su trabajo. La lámpara Tatu de 1972, también surgió a partir de un momento cotidiano: Ricard necesitaba un foco de luz para leer por las noches sin molestar a su mujer. 

Su creación más mediática fue la antorcha olímpica de Barcelona de 1992, un diseño contemporáneo que rompía con la estética de las antorchas anteriores y que reflejaba el espíritu de su época. 

Ricard se interesó por el diseño en 1951 cuando observó que las calles de Londres se transformaban tras la segunda guerra mundial y comenzó de manera autodidacta debido a la inexistencia de escuelas de esta disciplina en aquel momento. Su pasaporte francés le permitió viajar fuera de España y aprender de diseñadores que le inspiraban y desde entonces ha sido promotor del desarrollo profesional de la materia en el país.  

Diseño en uso

La exposición que aún puedes visitar en Madrid

‘André Ricard’: Diseño en Uso’, no presenta las piezas en vitrinas o por orden cronológico, sino en secciones diferentes que imitan los espacios para los que fueron creadas: la cocina, el estudio o la fiesta. Ahí es donde cobran sentido. 

Según explica el comisario Arnau Pascual a Kluid Magazine, esta distribución está inspirada en la forma de pensar de Ricard porque sus diseños “no se separan de la realidad y realmente quieren mejorar la vida de las personas”. 

“En su caso los diseños son más bonitos, más reales y más verdaderos cuando realmente se están utilizando”, añade.

Los objetos que la componen, asegura, “forman parte del momento de transición después del franquismo en el que España empieza a producir, se empieza a expandir y quiere tener una representación en el mundo”. En ellos prima la funcionalidad sobre las cuestiones estéticas y formales. 

La exhibición también indaga en los principios y valores que han guiado su práctica profesional y demuestra que si un diseño está bien hecho puede perdurar 50 y 60 años.

Arnau asegura que esta apuesta trata de enfatizar que el diseño “no es algo distante, elitista o para unos pocos, sino que tiene una dimensión social totalmente colectiva”. 

Este relato pedagógico de los más de 30 años de trayectoria de André Ricard que incluye bocetos, fotografías y documentos originales estará disponible en el Teatro Fernán Gómez,  Centro Cultural de la Villa hasta el 3 de mayo. 

Previous Post

Lo que pasó en los Premios de la Unión de Actores y Actrices no fue una gala más

Next Post
Hannah Montana

Vuelve Hannah Montana y mi niña interior está feliz

Advertisement