A veces no hace falta leerse un gran libro de autoayuda para volver a encontrarle sentido a la existencia. Quizás solo necesitas un café y un fanzine que te haga ver la vida con una pizca de humor. Y eso es justo lo que hacen los chicos de Ay Ediciones con sus publicaciones.
Ay Ediciones y la magia de la autoedición para volver a mirar lo cotidiano con otros ojos
Primero que nada, para quienes se quedaron con la duda: un fanzine es una publicación independiente, autoeditada y que suele ser sobre un tema muy, muy específico.
Ahora sí, seguimos con la historia. Javier y Susana fundaron la editorial en 2023 con una intención muy clara: hacer fanzines que acompañen distintos momentos del día y del ánimo. De ahí el nombre, ¡AY!, esa interjección que puede significar mil cosas distintas, según cómo la digas.
Cuando se conocieron, descubrieron que tenían varias cosas en común, entre ellas las ganas de participar en el festival de fanzines HUL (Hostia, Un Libro) en Madrid, y que su canción favorita era Con las manos en la masa. Con una coincidencia así, solo les quedaba una opción: montar una editorial de fanzines o enamorarse.
Ellos eligieron ambas. Y cuando empezaron a intercambiar ideas para ese proyecto aún incipiente, surgieron varias propuestas, todas centradas en el amor, los juegos de palabras y la comida. Como ellos mismos cuentan, tienen varias colecciones, aunque su tesoro más preciado son Las Meriendas.
Instrucciones
Una serie de fanzines conceptuales que dan instrucciones para cosas sencillas, con el objetivo de poder llevar algunos platos nuevamente a casa. Como por ejemplo, “instrucciones para preparar gildas”. También para tomar momentos tan cotidianos como el de compartir un plato con ironía, con “instrucciones para partir un bocadillo”. O finalmente, para tener un pequeño escaparate luego de un largo día, con “instrucciones para una cena de emergencia”.
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Postales de Platos Combinados
Inspirados en los bares de toda la vida, esos que, por una razón u otra, algunos siguen en pie y muchos otros ya no, ellos decidieron rendirles homenaje creando sus propios gastrosouvenirs. Cocinaron sus platos favoritos en casa, les sacaron fotos y, sí: también se los comieron.
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Llegó el momento, Las Meriendas
A través de esta colección decidieron hacer un doble homenaje: por un lado, a uno de los mejores momentos del día y, por otro, al diseñador italiano Bruno Munari, uno de los mayores exponentes del diseño industrial y gráfico. El artista defendía la belleza en lo simple, el juego como forma de pensamiento y el diseño como herramienta para resignificar lo cotidiano.
Y eso es justamente lo que se intenta lograr con esta colección de libros – bocadillo : cada uno de ellos (Mortadela, Mixto con huevo, Calamares, Minutejo, entre otros) está representado a través de un libro conceptual y el abanico de propuestas se va enriqueciendo a medida que visitan nuevas ciudades para feriar. Como bien recuerdan ellos, “los bocadillos en particular, y la comida en general, transportan a cada persona a un sitio, a un recuerdo. Cuando se acercan a la mesa, muchos asocian el bocadillo a una época o a una persona”.
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Quizás ahí está la clave de todo esto: en rescatar ese vínculo emocional con lo simple, en transformar un gesto habitual en una experiencia que te hace frenar un segundo y sonreír. Porque, cada vez más, estamos atravesados y atropellados por tendencias, nos obsesionamos en grupo con algún ingrediente o plato. Pero a veces también es importante encontrar espacio para lo cotidiano. Que algo sea de toda la vida le da un brillo y una magia única, una sencillez compleja de explicar porque no necesita palabras. Simplemente es, y lo disfrutas a muerte.

