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Hanoi Film Store: el último refugio analógico en una ciudad que avanza a toda velocidad

En Hanoi todo parece moverse deprisa: el tráfico, los cables que cruzan el aire como un caos organizado, los mercados que despiertan antes del sol. Sin embargo, entre la energía eléctrica de la ciudad, hay espacios que funcionan como una pausa. Hanoi Film Store es uno de ellos. No es sólo una tienda: es un archivo vivo, una cápsula de resistencia cultural y, para muchos, un pequeño santuario dedicado al cine.

Hanoi Film Store: el último refugio analógico en una ciudad que avanza a toda velocidad

Ubicado cerca del histórico barrio de Văn Miếu —con sus templos, sus calles estrechas y su mezcla de tradición estudiantil y vida cotidiana— el local se presenta sin pretensiones. Un rótulo sencillo, un interior estrecho, y una atmósfera que huele a polvo, metal antiguo y celuloide. Entrar es como retroceder al tiempo en el que las películas no se abrían con un clic, sino con un sonido mecánico. Cuando entramos a la tienda, daba esa sensación de cercanía con el cliente, y sobretodo, al entrar, estaba, quien imaginamos que es el dueño de la tienda, un hombre de unos 60 años, y sus 2 hijos muy jovencitos, dando el servicio que mereces y la tranquilidad necesaria cuando vas a una tienda de película.

Un espacio donde el cine todavía se toca. Hanoi Film Store conserva algo que en el resto del mundo está desapareciendo: la materialidad del cine. Sus estanterías están cargadas de cámaras analógicas —desde SLR clásicas hasta pequeñas joyas compactas—, fotómetros, accesorios obsoletos y carretes de todos los formatos, algunos caducados, otros imposibles de encontrar fuera de Asia. El espacio es una maravilla, nosotros tomamos un café mientras decidíamos que carretes nos queriamos llevar, finalmente nos decidimos por un clásico Portra, pero la verdad es que tenían miles de cartuchos de pelicula caducada, y muchos tipos de carretes raros.

Pero el verdadero encanto no es lo que se vende, sino lo que se respira. Cada objeto parece tener una historia detrás. Hay cámaras usadas por generaciones de familias vietnamitas, carretes militares sobrantes de los años 80, pósters que han sobrevivido a la humedad tropical. El lugar funciona como un museo sin vitrinas: todo está al alcance de la mano, disponible para ser descubierto.

En Vietnam, donde las generaciones jóvenes consumen contenido casi exclusivamente desde el móvil, la existencia de un punto de encuentro para amantes del celuloide es un acto de resistencia. Hanoi Film Store no pretende ser romántico, pero lo es por naturaleza: mantiene vivo un lenguaje visual que la inmediatez digital ha puesto en riesgo.

Para muchos creadores locales, este sitio representa un vínculo con una memoria colectiva que no se quiere perder. La textura del grano, la espera del revelado, la incertidumbre de la imagen… todo eso forma parte de una relación con la fotografía que aquí sigue muy presente. No por nostalgia vacía, sino como otra forma de mirar.

Lo más interesante no son las cámaras, sino las personas que las buscan. Jóvenes estudiantes de arte, cineastas en formación, extranjeros que llevan una Point & Shoot colgada al cuello, fotógrafos locales que entienden la luz tropical como nadie. La tienda funciona también como punto de partida para conversaciones improvisadas: sobre la historia del cine vietnamita, sobre técnicas de revelado, o simplemente sobre qué carrete sobrevivirá mejor al calor húmedo de Hanoi. Es una microcomunidad que nace sin pretenderlo, unida por la lentitud en una ciudad que no deja de correr.

Un destino inesperado para quienes viajan con la mirada abierta y tienen ganas de descubrir la fotografía en otro pais.

Para el viajero que llega a Hanoi buscando algo más que cafés y templos, Hanoi Film Store es una experiencia distinta. No es un lugar turístico, y quizá por eso mismo tiene encanto. Es una parada que revela otra cara de la ciudad: la de los creadores, los nostálgicos, los coleccionistas y los que aún creen que una imagen no se hace, sino que se cultiva.

Hanoi Film Store, es el mejor punto de Hanoi, por si te has quedado sin carretes. Nosotros no nos atrevimos a revelar, pero estuvimos leyendo y tenia muy buenas reseñas la verdad.

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