Nuevo espacio, nuevos tiempos y una nueva y excelente exposición La exposición The Observer
I’ll Be Your Mirror, de la artista española emergente Inés Jimm, inaugura el nuevo espacio de Tönnheim Gallery el jueves 16 de abril, en el distrito galerístico más importante y prestigioso de España, Doctor Fourquet, en el centro de Madrid.
Inés Jimm inaugura I’ll Be Your Mirror en el nuevo espacio de Tönnheim Gallery
Con su pincelada valiente, Inés Jimm presenta “The Observer – I’ll Be Your Mirror”, una exposición individual en Tönnheim Gallery, que podrá visitarse en Madrid desde el 16 de abril hasta el 24 de mayo. A través de los años y las diversas exposiciones y residencias que la artista ha hecho nacional e internacionalmente, Inés explora con su práctica “el acto de dormir como un estado de verdad radical, la pausa emocional en un evento silencioso de resistencia frente al mandato de la productividad”, declara en su statement. A lo largo de los años, ese ejercicio de reflexión se ha centrado en la identidad, el cansancio y el deseo de pertenecer, siendo estas cuestiones lo que le ha quitado el sueño durante tanto tiempo, encontrando su descanso en la observación de este acto.
Lo que comenzó como una forma de sanar, viendo al otro en la pureza del sueño, evoluciona aquí como una reflexión sobre el presente, intentando aceptar las sombras propias y ajenas, así como las máscaras que nos ponemos para maquillarlas. Esta nueva mirada despierta en Jimm dudas y rabia sobre una aceptación tanto impuesta como imposible, pues todos fingimos ser quienes queremos ser, imitándonos en nuestra mejor versión, haciendo difícil esa aceptación pues la verdad se torna relativa. Ese desengaño se manifiesta en esta exposición con una paleta que se oscurece, colocando a estos Oniros* en la oscuridad a la que pertenecen.
Así, Jimm se zafa de la cama como escenario, pues para ella la cama nunca fue un lugar físico, sino más bien un lugar mágico, un concepto indeterminado que ahora quiere representar menos placentero, más incómodo; un lugar liminal en el que no queremos quedarnos demasiado tiempo, un no lugar en el que flotamos como en el seno materno. En este vacío no hay normas, es donde nos encontramos cuando dormimos, no física sino mentalmente, un vacío por el que vaga la psique, donde habitan los sueños. Consciente o inconscientemente Jimm bebe de la pintura moderna, un movimiento que surge econtraposición al realismo, buscando romper con el academicismo a favor de un arte más libre, joven y puro. Como Ramón Casas, Jimm representa la cara b de la sociedad, lo que no se suele mostrar. Un retrato que deja atrás la pose y la composición marcada para, irónicamente, capturar la esencia de sus personajes en retratos carentes de emociones explícitas. Cabe destacar en esta comparación obras de finales del XIX y principios del XX como La pereza o Joven decadente de Ramón Casas, que sorprendieron por inmortalizar a estas jóvenes tiradas en la cama o el sofá, con actitudes desenfadadas que solemos ocultar.
La despreocupación formal y conceptual, así como la búsqueda por capturar lo mundano se hace patente en Joaquín Sorolla, en cuya forma de capturar la piel y sus brillos se inspira esta artista. Esa carnalidad y perspectivas poco ortodoxas pueden recordarnos a su vez a Lucian Freud, de quien Jimm dice querer considerarse “una versión más positiva”, si es que eso es posible.
En la mitología griega, los Oniros son las mil personificaciones de los sueños, entre los que se encuentra el famoso Morfeo entre otros. Según Homero, los Oniros vivían en las oscuras playas del extremo occidental del océano, en una caverna del Érebo.
Independientemente de dónde venga, aquí es donde se encuentra. Esta artista ya no quiere hablar de sí misma, con esta exposición busca trasladar su reflexión de lo personal a lo general, de lo íntimo a lo público para que podamos encontrar en su obra un refugio, un lugar en el que flotar para aceptar y sanar, a la par que disfrutar de este proceso del que nadie es ajeno. Se ofrece así como un reflejo de lo que llevamos dentro, enfrentándose a ello para que podamos mirarlo con cariño y respeto, como una manera de decir no te preocupes, pues I’ll be your mirror.
Me refugio en mi sueño, un sueño en el que todo está bien: Últimamente me cuesta dormir. Cuando pasa esto, sé que algo no va bien, porque siempre he dormido bien. Miento. De pequeña tampoco dormía bien, y es que muchas cosas no iban bien. A veces es evidente, otras se esconde en el subconsciente. Se abre una herida, me toca la fibra. La cabeza me va a mil. Repaso conversaciones que nunca tendré, me pongo en situaciones que nunca viviré, y me vuelven a dar las tres. ¿Qué hacer con lo que nos preocupa, cuando ya no hay nada que hacer? Sigo pensando hasta que vuelve a amanecer. Pienso en lo que podría hacer con este tiempo, en la búsqueda del placer. Pienso que ya nada me puede satisfacer. Y es entonces cuando vuelvo a caer.
Texto de Inés Alonso Jarabo
¿Quién es Inés Jimm?
Inés Jimm (Sevilla, 1996) es una artista visual cuya práctica pictórica explora el acto de dormir como un estado de verdad radical, una pausa emocional y una forma silenciosa de resistencia frente al mandato de la productividad. Su obra, desarrollada principalmente en óleo y grafito sobre lienzo, se inscribe en un lenguaje de figuración emocional donde la materia — oscilando entre lo resuelto y lo inacabado — dialoga con la vulnerabilidad del cuerpo dormido y se convierte en un medio para la intimidad. Desde un anhelo profundamente autobiográfico, su pintura investiga la posibilidad de un yo no performativo: cuerpos que reposan sin narrativa, habitando el umbral entre la vigilia y la entrega. Su trabajo abre una reflexión más universal sobre la identidad, el agotamiento y el deseo de pertenecer. Representa cuerpos dormidos no desde la fantasía onírica, sino desde el instante exacto en el que toda representación cesa.
El sueño aparece como un espacio donde la obligación de construir un “yo” coherente se disuelve. A través de figuras entregadas, libres de narrativas heroicas, propone un nuevo tipo de retrato: uno que no busca definir, sino permitir. Su pintura surge de una ruptura personal con el mundo digital, tras haber habitado espacios de exposición pública en redes sociales. Este giro hacia la pintura se convierte en un refugio donde el tiempo se desacelera y lo privado se hace visible con honestidad. Mediante una pincelada viva, zonas deliberadamente abiertas y composiciones suspendidas, sus obras proponen habitar la quietud como un gesto legítimo. Influida por Lucian Freud, Joaquín Sorolla y el lenguaje cinematográfico, su práctica subvierte el espectáculo a través de la intimidad, ofreciendo imágenes que no buscan impresionar, sino sostener.
Con exposiciones individuales y colectivas en España, Latinoamérica y Estados Unidos, su trabajo ha estado presente en ferias como Art Madrid, Hybrid 2025, Estampa y FACBA, así como en colaboraciones institucionales como Luces y Sombras en el Museo de la Cancillería de Ciudad de México, y una reinterpretación por encargo del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid como artista invitada. Su proyecto en curso, When You Sleep
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