Después de cerrar en Madrid la gira de Spanish Leather, Guitarricadelafuente deja un disco atravesado por el deseo, el sexo, la identidad y una nueva forma de hablar de las relaciones. De Sixtinain a La nieve, sus canciones cuentan mucho más de lo que parece.
El 2 de octubre, Guitarricadelafuente cerró en Madrid la gira de Spanish Leather con un concierto que resumió bastante bien el momento en el que se encuentra el artista. Más de 15.000 personas llenaron el Movistar Arena para despedir un disco en el que ha llevado su música hacia un lugar mucho más directo: cuerpos, deseo, sexo, identidad, relaciones y una forma de entender la masculinidad que poco tiene que ver con aquella imagen del chico con guitarra que empezó a hacerse viral hace unos años.
Pero hubo algo especialmente interesante en el concierto: entre las canciones de Spanish Leather, Guitarricadelafuente recuperó Sixtinain, uno de sus primeros temas. Escucharla ahora, después de todo lo que ha ocurrido entre aquella canción y su segundo disco, permite comprobar que no ha dejado de hablar de lo mismo; simplemente ha aprendido a hacerlo de otra manera.
En Sixtinain ya estaban el amor que duele, el intento de olvidar y esa contradicción de querer dejar atrás una historia mientras se sigue pensando en ella. La canción habla de beber, cantar y tratar de superar una relación mientras aparecen imágenes como las cicatrices, las olas o el temporal.
“Voy viajando con las olas / evitando el temporal”
La imagen resume bastante bien a aquel Guitarricadelafuente: un cantautor joven que convertía una ruptura en paisaje y utilizaba la naturaleza para hablar de lo que le estaba pasando.
En Spanish Leather, en cambio, ya no necesita esconder el sentimiento detrás del paisaje.
De Sixtinain a Spanish Leather
Ahí está precisamente la evolución más interesante.
En sus primeras canciones, Guitarricadelafuente construía buena parte de su universo a través de imágenes. Guantanamera, la canción que le dio a conocer, estaba llena de referencias a su pueblo, Cuevas de Cañart, y de un imaginario que mezclaba Aragón con influencias latinoamericanas. Él mismo explicó que inicialmente había compuesto la canción como una sucesión de imágenes que le parecían bonitas.
Ese recurso sigue presente en su música, pero ha cambiado aquello que quiere representar.
Si antes aparecían pueblos, paisajes, naturaleza y recuerdos, ahora aparecen hoteles, fiestas, cuerpos, sexo y relaciones que no siempre tienen claro hacia dónde van.
El propio artista ha explicado que Spanish Leather nació desde un lugar diferente al de La cantera. Si el primer álbum estaba más cerca de un universo “idílico y romántico”, el segundo buscaba ser más “transparente, directo y de piel”. Y se nota.
El deseo como protagonista
Spanish Leather es, sobre todo, un disco sobre el deseo. Pero no únicamente sobre el deseo sexual.
En canciones como Full Time Papi, Guitarricadelafuente habla de esa manera contemporánea de relacionarnos en la que todo puede pasar muy rápido. La canción está llena de referencias al sexo, la fiesta y el cuerpo, pero debajo de esa estética hay una pregunta mucho más reconocible: ¿qué pasa cuando quieres que algo sea más que una aventura pero no sabes si la otra persona está en el mismo lugar?
El propio Lafuente explicó que cuando canta:
“Quiero que me cuentes la emoción / de pasar de cien a cero”
está hablando precisamente de esa velocidad emocional: pasar de sentirlo todo a dejar de sentirlo prácticamente de un día para otro.
Por eso Full Time Papi tiene más capas de las que puede parecer a primera escucha. El “papi” del título, el cuerpo y la actitud provocadora conviven con una necesidad bastante menos segura: saber qué siente la otra persona.
La seguridad que proyecta el personaje contrasta con la incertidumbre que hay debajo. Y esa contradicción aparece en buena parte del disco.
Del romance al hotel
Futuros amantes lleva esa misma idea a otro escenario.
Aquí Guitarricadelafuente juega con una relación que parece existir siempre en movimiento. Hay una cafetería, un hotel, una noche y dos personas que viven el presente sin saber demasiado bien qué ocurrirá después.
El propio título ya plantea una contradicción: son “futuros amantes”, pero todavía no saben qué futuro tendrán.
La canción mezcla palabras en inglés, referencias urbanas y una concepción bastante clásica del amante con un escenario completamente contemporáneo.
Es una actualización de la canción de amor tradicional. Ya no hay serenatas bajo un balcón. Hay hoteles. Ya no se trata solamente de enamorarse. También de acostarse, desearse, marcharse y preguntarse qué significa todo eso al día siguiente.
Poses: dejar de esconderse
Si hay una canción especialmente importante para entender Spanish Leather, esa es Poses.
El tema parte de la canción homónima de Rufus Wainwright, que hablaba de esconder determinados gestos y controlar la propia expresión. Guitarricadelafuente recoge esa idea y la lleva en otra dirección: dejar de esconderse.
La canción conecta directamente con la manera en la que el artista ha construido su imagen durante esta etapa. El cuerpo deja de ser algo que simplemente aparece en sus canciones y se convierte en una herramienta para hablar de identidad.
La “pose” ya no es necesariamente una máscara. Puede ser también la manera de ocupar un espacio sin pedir permiso.
Y aquí entra la masculinidad, uno de los temas que atraviesan Spanish Leather. Guitarricadelafuente juega con elementos asociados tradicionalmente a ella —el cuero, el cuerpo, la fuerza, el “papi”, el caballo, la conquista— pero los combina con vulnerabilidad, deseo y libertad para mostrar una identidad que no tiene por qué ajustarse a un único modelo.
Es una de las razones por las que el disco resulta diferente a su primera etapa.
La piel como lenguaje
El título Spanish Leather tampoco es casual.
El cuero representa algo físico, resistente y vinculado a una determinada idea de masculinidad. Pero también está la piel: aquello que nos separa del exterior y que, al mismo tiempo, es la superficie más expuesta de nuestro cuerpo.
Y Spanish Leather habla precisamente de quitar capas. Dejar de esconderse. Hablar de sexo sin convertirlo en algo que haya que suavizar. Mostrar el deseo. Reconocer la vulnerabilidad que existe detrás de él.
En Pipe Dream, por ejemplo, el deseo aparece como fantasía y como posibilidad. En Tramuntana, que cierra el disco, vuelve a transformarse en algo más emocional.
El viento que da título a la canción funciona como una fuerza difícil de controlar. No se puede detener ni decidir hacia dónde sopla.
Y ahí vuelve a aparecer el amor, pero desde un lugar diferente al de Sixtinain. Ya no es solamente aquello que duele cuando termina. También puede ser aquello que te cambia.
Y entonces llegó Sebastián
Todo esto hace que la llegada de La bola negra tenga todavía más sentido dentro de su trayectoria.
Guitarricadelafuente interpreta a Sebastián en la película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, un personaje cuya historia está atravesada por el deseo, la identidad y aquello que no pudo decirse libremente.
Los Javis han contado que escribieron el personaje pensando en él, y la película supone además su primer gran papel como actor.
La conexión con Spanish Leather no significa que Sebastián sea una versión cinematográfica de Guitarricadelafuente. Pero sí existe un punto de encuentro evidente.
En sus canciones, el artista habla de poder mostrar el deseo. En La bola negra, interpreta a alguien que pertenece a un contexto histórico en el que mostrarlo podía tener consecuencias. La diferencia entre ambos mundos dice mucho.
La nieve: cuando las palabras ya no son suficientes
Y después está La nieve.
La canción, creada por Guitarricadelafuente junto a Raül Refree y Lucas Durán para La bola negra, lleva su universo musical hacia otro momento histórico.
Para escribirla, el artista se inspiró en Sebastián y en la última carta de Federico García Lorca. La canción establece además un vínculo directo con los Sonetos del amor oscuro, recuperando la imagen de las “turbias palabras” de Lorca.
Aquí el deseo vuelve a aparecer, pero desde un lugar completamente diferente. En Spanish Leather, poder hablar del deseo es una forma de libertad. En La nieve, hablar de ese mismo deseo significa recordar a quienes no pudieron hacerlo.
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Y eso convierte la canción en algo más que un tema para una película. También funciona como un puente entre dos momentos: el de un artista que hoy puede cantar abiertamente sobre su identidad y el de quienes tuvieron que esconderla.
Lo que ha cambiado desde Sixtinain
Por eso resulta tan interesante que Sixtinain apareciera en el repertorio del concierto que cerró Spanish Leather. Volver a esa canción después de recorrer todo el segundo disco permitía escuchar al Guitarricadelafuente de entonces y al de ahora prácticamente en la misma noche.
No ha cambiado tanto aquello de lo que habla Guitarricadelafuente como la forma en la que se permite hablar de ello. Antes necesitaba el paisaje para explicar lo que sentía. Ahora puede hablar directamente de la piel.
Y quizá por eso no sale de tu cabeza.
Porque detrás de las guitarras, de los ritmos, de la estética y de todo lo que ha convertido Spanish Leather en una de sus etapas más reconocibles hay algo bastante sencillo: canciones sobre cosas que todos hemos sentido alguna vez, aunque no siempre sepamos cómo contarlas.
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