Una piscina de cuatro metros de profundidad atraviesa el salón. Bajo la casa, una discoteca original de los años 70 sigue conservando su esencia intacta. En el exterior, jardines, esculturas y espacios de encuentro se extienden sobre más de 7.000 metros cuadrados como si el tiempo hubiera decidido avanzar a otra velocidad.
Casa Axis de Felipe Pantone, la residencia artística entre el ayer, el presente y el futuro
Parece el escenario de una película de ciencia ficción olvidada. Pero existe. Está en L’Eliana, Valencia, y hoy es uno de los proyectos más personales y ambiciosos de Felipe Pantone.
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Durante años, Casa Axis ha sido residencia privada, localización de campañas para Puma, escenario de películas independientes e incluso fondo para episodios de Black Mirror. Sin embargo, el pasado 13 y 14 de junio volvió a activarse desde un lugar completamente distinto: el arte, el deporte y la comunidad creativa.
El motivo fue el Casa Axis International Open, un torneo abierto al público impulsado junto a marcas como Lacoste y ProShop NYC, entre muchísimas otras más. Más que una competición deportiva, el evento funcionó como una extensión natural del espíritu de la casa.
La identidad visual, desarrollada por MRKA, transformó la pista en una intervención artística de gran formato. Las líneas reglamentarias desaparecían entre trazos gestuales e imperfectos que convertían cada partido en parte de una instalación viva. Durante dos días, artistas, diseñadores y creativos compartieron pista, conversaciones y largas sobremesas en un encuentro donde las fronteras entre deporte, diseño y cultura contemporánea parecían desdibujarse.
De todos modos la historia de Casa Axis comienza varias décadas atrás.
Porque en un mundo saturado de lo mismo, el verdadero lujo no es solo el diseño, sino encontrar un refugio que nos obligue a volver a imaginar.
Entonces surge la pregunta: ¿qué es exactamente Casa Axis?

Casa Axis (axis significa eje en latín) nació a partir de una idea tan ambiciosa como improbable: construir una vivienda que pareciera flotar.
Levantada a mediados de los años 70, la casa conserva intacta parte de aquel imaginario Space Age que entendía la arquitectura doméstica como un experimento capaz de anticipar el futuro. El proyecto fue promovido por Miguel Camañes y firmado por el arquitecto Pascual Genovés, aunque gran parte de su identidad interior se debe a la intervención de Antonio Segura.
Nada en la vivienda responde a una lógica convencional. La piscina que atraviesa el salón es solo la primera pista. A su alrededor conviven espacios para crear, exhibir y compartir ideas, como si la casa hubiera sido concebida para borrar los límites entre vivir y producir cultura.
Más que una casa, Casa Axis parece una visión del futuro construida desde el pasado.
Una cápsula del diseño que sobrevivió al paso del tiempo
El interior conserva referencias que atraviesan décadas de historia del diseño. Piezas firmadas por nombres fundamentales conviven sin solemnidad ni jerarquías aparentes, como si cada etapa hubiera dejado una capa distinta sobre la anterior.
Lejos de parecer un museo, el conjunto transmite la sensación de un lugar habitado, transformado y reinterpretado constantemente. Un archivo vivo donde diseño,arquitectura y memoria conviven en equilibrio.
Quizá por eso la casa ha logrado acumular tantas vidas distintas.
De escenario de rodajes a laboratorio creativo
Un lugar que a lo largo de los años ha sido ecléctico y transformista, y cuya existencia gira hoy alrededor de una nueva función: convertirse en un ecosistema creativo.
Felipe Pantone ha transformado el complejo en un espacio donde las ideas pueden desarrollarse desde su origen hasta su materialización final. Un lugar pensado para imaginar, producir, investigar y compartir procesos creativos.

En el centro de todo se encuentra FP Studio, el núcleo operativo del proyecto. Allí se diseñan obras, se desarrollan prototipos y se experimenta con nuevas posibilidades visuales. Las luminarias del estudio, creadas específicamente por Benoit Lalloz Light Studio, reflejan esa misma combinación entre precisión técnica y exploración artística.
Bajo la casa, la antigua discoteca de los años 70 ha encontrado una segunda vida. Conservando buena parte de su diseño original, el espacio funciona hoy como escenario para residencias musicales y experiencias de escucha inmersiva gracias a un sistema de sonido desarrollado por Admire Audio.

En el exterior, los jardines diseñados por Cianea Estudio bajo la dirección de Pantone continúan expandiendo esa visión. El espacio evoluciona constantemente y apunta hacia un futuro parque escultórico pensado para la contemplación, el encuentro y la conversación.
Un lugar pensado para quienes necesitan crear de otra manera
La casa no funciona únicamente como un contenedor de diseño ni como una obra arquitectónica singular. Su valor reside en algo más difícil de definir.
Es un espacio construido alrededor de una idea: que para crear algo diferente quizá sea necesario habitar lugares diferentes. Un entorno capaz de estimular los sentidos, romper rutinas y generar encuentros inesperados entre disciplinas, personas e ideas.
En una época donde gran parte del trabajo creativo sucede frente a una pantalla, Casa Axis propone algo distinto. Recuperar el valor del espacio físico, de la experiencia compartida y de la conversación sin prisas.
Quizá por eso el verdadero lujo ya no sea únicamente el diseño.
Quizá sea encontrar lugares capaces de hacernos imaginar otra vez.



