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El secreto de Grosso: Ser la mejor trabajando con los mejores

 Si el backstage de Grosso hablara, contaría historias de viajes, de catas, de pruebas de recetas y de una auténtica obsesión por la calidad. Uno de los motivos que les hace situarse entre los mejores no es otro que el mejor producto italiano, traído directamente de la cuna de la pizza. Dos veces por semana, sin falta. Porque si se hace, se hace bien. 

El secreto de Grosso:
Ser la mejor trabajando con los mejores

Harina de Mulino Caputo: la base de la magia. 

Todo empieza con la harina. Y no cualquier harina. La de Grosso viene de Mulino Caputo, el único molino que sigue en pie en el corazón de Nápoles tras más de un siglo de historia. Se dice rápido, pero seleccionar de entre sus 20 variedades la mejor para la pizza napolitana es cuestión de maestría. Grosso cuenta con diferentes harinas dependiendo elige su harina de fuerza tipo 00, la más molida, la más fina, la que da elasticidad a la masa y la hace danzar en las manos de los pizzaioli como si tuviera vida propia. 

Tomate San Marzano: el oro rojo del Vesubio. 

Entero, pelado, con denominación de origen y cultivado en las faldas del Vesubio y a escasos kilómetros del mar. Grosso compra a Solania 300.000 kilos al año de esta joya roja. «El equilibrio entre acidez y dulzor es perfecto. No nos valía cualquier tomate, queríamos EL tomate», afirma Fabricio Polaco, Capo de Producto de Grosso. Tanto es así, que Grosso se ha metido de lleno en el programa Il Mio San Marzano, lo que significa que pronto cosechará su propia producción. 

Mozzarella Fiordilatte: la joya blanca. 

La mozzarella no podía ser menos. Nada de sucedáneos ni de atajos. Grosso solo usa fiordilatte de Latteria Sorrentina, hecha con leche fresca de vacas que pastan libremente en laderas mediterráneas. Más de un siglo de tradición en cada bocado. Más elástica, con la cantidad justa de humedad.

Embutidos y otros manjares italianos: un festival de sabores.
Parece sencillo, pero no lo es. Grosso ha recorrido Italia de arriba abajo para encontrar lo mejor de lo mejor. Embutidos como el guanciale, la mortadela, el prosciutto cotto, la
coppa y el salami vienen directos de los productores que llevan generaciones perfeccionando su receta como son Coati y Clai. Grosso trabaja mano a mano con
Mammafiore como experto distribuidor de productos italianos para completar el abanico de sabores italianos que distingue a Grosso, haciendo honor a la autenticidad y la pasión
por lo bien hecho.

Frescura y rigor, dos veces por semana
Cada semana, dos veces, sin fallar, un cargamento de lo mejor de Italia aterriza en las cocinas de Grosso. Esta cadencia en el abastecimiento no es un capricho, es la clave
para garantizar que la frescura y la calidad se mantengan siempre intactas.

Una fórmula que habla por sí sola
“El camino hacia la excelencia solo puede ir de la mano de ingredientes de primera, seleccionados con precisión y transportados desde Italia junto a los mejores. En Grosso
no dejamos nada al azar. Somos plenamente conscientes de que somos capaces de hacer pizzas mejores ahora que cuando nacimos y eso es gracias a la capacidad de
crecimiento que hemos tenido. Cada pizza es un homenaje a lo mejor de la cocina napolitana y el cliente lo percibe y lo disfruta. Porque cuando la calidad es la protagonista,
el resultado solo puede ser redondo” , concluye Bruno González, CEO de GrossoNapoletano.

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