La cultura argentina se construye sobre tradiciones muy arraigadas: los asados de los domingos y los días festivos, o el mate que tomamos incluso con 40 grados de térmica y en cualquier lugar.
Además de ser fanáticos de nuestras costumbres, también somos bastante supersticiosos. Amamos las cábalas. Así que, ¡ojo!: nunca pases la sal de mano en mano, siempre tiene que apoyarse sobre la mesa.
Y si se te cae, agarras un puñado, te lo pones en la mano y lo tiras hacia atrás, encima del hombro, para anular cualquier tipo de mufa (mala suerte).
Entre las costumbres que seguimos casi sin pensarlo, hay algo que por este lado del océano (tanto en Argentina como en Uruguay y también Paraguay) hacemos todos los 29 y es comerse un buen plato de ñoquis.
Pero no es solo eso. La tradición incluye una particularidad bastante fundamental: poner un billete debajo del plato. Se dice que este simple ritual puede ayudar a atraer la buena suerte y la abundancia para el mes siguiente.
Ahora la pregunta es: ¿de dónde surge esta creencia? Las teorías son varias.
La influencia italiana dentro de la cultura gastronómica argentina
Primero y principal, es muy notable que en la cultura gastronómica argentina existe una gran influencia de la inmigración italiana que recibió, sobre todo a mediados del siglo pasado.
Este fenómeno, que ya había comenzado mucho antes, trajo consigo un gran bagaje de hábitos, entre ellos el ritual de comer ñoquis todos los jueves (giovedì gnocchi).
Si queremos ser más específicos, esta tradición se encontraba arraigada principalmente al territorio romano. Surgió tras la Segunda Posguerra, con el objetivo de organizar las comidas diarias en base a los alimentos disponibles, y también está fuertemente ligada a la religión cristiana.
Las leyendas que acompañan la tradición
Una parte de nuestra historia tiene su origen en 1690, en lo que hoy conocemos como Piemonte. Tras una hambruna provocada por una mala cosecha de trigo, la versatilidad de la papa inspiró a un ama de casa a crear una nueva receta.
Esta invención no sólo combatió el hambre, sino que originó una celebración: la gente de esa zona decidió reunirse cada 29 de junio (día de las fiestas de San Pedro y San Pablo) para comer este plato y agradecer la cosecha de la papa.
Por otro lado, aparece la leyenda de Pantaleón de Nicomedia. Según se cuenta, este joven médico y filósofo realizaba curaciones milagrosas por la región del Véneto. Durante uno de sus viajes pidió pan a una familia campesina.
Ellos, además de darle pan, también lo invitaron a comer, y él, en señal de agradecimiento, dejó unas monedas debajo del plato y les prometió tiempos de buena cosecha.
La profecía se cumplió, y desde entonces se empezó a celebrar San Pantaleón (27 de julio) con un plato sencillo y un billete debajo del plato para asegurar prosperidad.
Ahora sí, volvamos a Argentina
La gran mayoría de las tradiciones traídas por los inmigrantes, hasta hace no mucho, se mantenían dentro del sector más popular, pero el ritual de los ñoquis del 29 dio su gran paso a finales de la década de los ’70.
Un día la cocinera Monona Molina invitó un grupo de periodistas gastronómicos a comer en su casa. Ella conocía bastante sobre la tradición, así que decidió sorprender a sus invitados con un buen plato de ñoquis caseros y la recomendación de dejar unas monedas debajo de su plato.
Finalmente, más allá de que los orígenes de esta cábala pueden ser múltiples e infinitos, lo más increíble es que al día de hoy se sigue haciendo, se caiga el mundo o no, transformándose así en una excusa más de reunión, compartir y festejar todo lo que pueda deparar el siguiente mes del año. Además de ayudarnos a concentrarnos en el momento presente, disfrutar de los nuestros y crear nuevos recuerdos.
Así que para este fin de mes ya saben, toda la magia y poder de manifestación también puede existir alrededor de un plato de ñoquis, sea este compartido con amigos, familiares o también puede ser con una copa de vino mirando un capítulo de una de tus series favorita.
En otras noticias Càlido Madrid: Un oasis en el barrio de Chamberí que necesitas para empezar tu día

