Hoy en Kluid Magazine analizamos una de las marcas más icónicas de la moda urbana y el hip hop. Coogi, junto a firmas como FUBU o Karl Kani, fue sinónimo de estatus, exceso y personalidad en los años 90. Su estética era clara: punto grueso, colores imposibles y reconocimiento inmediato.
De Melbourne a Brooklyn: los orígenes de Coogi
Si no eres especialmente fan del hip hop o del streetwear clásico, es posible que Coogi no te diga nada. Pero si creciste escuchando rap noventero, su nombre forma parte del imaginario cultural del género.
Coogi fue fundada en 1969 en Melbourne por Jacky Taranto bajo el nombre original de Cuggi. En sus inicios, la marca no apuntaba al streetwear, sino a un público turístico. Sus prendas se vendían principalmente a visitantes estadounidenses y europeos como souvenirs premium, más cercanos al lujo relajado que a la moda urbana.
Sin embargo, había algo especial en su ADN: jerséis de punto tridimensionales, coloridos y totalmente reconocibles a distancia. Veías uno y sabías que era Coogi. La gran pregunta es inevitable: ¿cómo una marca australiana terminó dominando el armario del hip hop estadounidense?
El momento Biggie: cuando Coogi entra en la historia
El punto de inflexión llegó cuando The Notorious B.I.G. apareció vistiendo uno de sus icónicos jerséis multicolor. A partir de ahí, Coogi dejó de ser una marca más para convertirse en un símbolo de éxito, lujo y calle.
Biggie no solo los vestía: los inmortalizó en sus letras, mencionando Coogi en temas como, One More Chance (Stay With Me Remix), Hypnotize, Big Poppa
El hip hop estaba conquistando todas las disciplinas culturales, y la moda no fue la excepción. Los jerséis de Coogi se convirtieron en objetos de deseo, y miles de jóvenes recorrían tiendas second hand de Brooklyn buscando alguno de segunda mano a buen precio.
Del hype al olvido (y la venta de la marca)
Como ocurre con muchas marcas ligadas a una era concreta, el interés por Coogi fue disminuyendo con el cambio de década. A principios de los 2000, la estética del hip hop evolucionó y la marca perdió relevancia.
En 2001, Jacky Taranto vendió Coogi por 25 millones de dólares, marcando el final de su primera gran etapa. Durante años, el nombre sobrevivió más como referencia cultural que como marca activa.
El regreso de Coogi en la era del streetwear moderno
Tras más de una década fuera del foco, Coogi volvió a escena de la mano de un grupo de inversión estadounidense con una estrategia clara:
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Producción más limitada
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Fuerte enfoque en canal online
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Colaboraciones selectas con retailers de prestigio como KITH
El revival también vino acompañado de una revalorización cultural. Figuras como A$AP Yams ayudaron a reconectar la marca con una nueva generación, reafirmando su estatus como pieza clave del legado del hip hop.
¿Sigue siendo Coogi una marca relevante hoy?
Coogi no es barata, ni pretende serlo. Sus jerséis siguen posicionándose como piezas statement, más cercanas al coleccionismo que al consumo masivo. Aun así, es posible encontrar auténticas joyas vintage en plataformas como ASOS Marketplace, donde el archivo de la marca sigue muy vivo.
Coogi ya no compite por volumen, sino por valor cultural. Y ahí sigue jugando en primera división. Más allá de la moda, Coogi representa una época en la que el hip hop dictaba las reglas del estilo global. Sus jerséis de punto multicolor no solo abrigaban: hablaban de éxito, identidad y exceso, tres pilares fundamentales del rap de los 90.
Hoy en día es posible encontrar jerséis Coogi vintage y reediciones oficiales en marketplaces como ASOS, donde todavía aparecen auténticas piezas de archivo a precios más accesibles, te los dejamos en este enlace.
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