En plena Avenida da Liberdade, entre tiendas como Michael Kors, Miu Miu, hoteles como el Tivoli y restaurantes tan emblemáticos como el Je Ne Sais Quoi, ha abierto sus puertas el nuevo local de Oyster Margarita.
Es, sin duda, the place to be del momento: un concepto que aporta un toque fresco y moderno a una zona tan lujosa y tradicional. Olvida los clichés. Aquí te reciben camareros con mucho rollo, looks holgados, tatuajes, piercings y esa vibra que normalmente encontrarías en la calle de São Paulo o en el barrio de Anjos.

Pero tras el ambiente relajado y bohemio del primer local en Príncipe Real, esta nueva ubicación propone algo diferente: un aire más clásico, más refinado, pero, eso sí, sin perder ni una pizca de encanto.
La gran protagonista es la terraza. Perfecta para almuerzos tardíos, copas al atardecer o simplemente para dejar pasar el tiempo en un lugar bonito, rodeado de ostras, cócteles clásicos y pequeños platos de mar.
El ambiente importa, obvio, pero lo que destaca es, sobre todo, la propuesta gastronómica: ostras con seis salsas distintas, mejillones, margaritas para todos los gustos, tartar, patatas con mayonesa de trufa, bruschettas, mejillones, y una carta de vinos tan generosa como bien curada.
Ostras, cócteles, comida del mar… y vino

A pesar de su enclave de lujo, el ambiente sigue siendo cercano y sin pretensiones. Música suave, servicio atento y una clientela que rápidamente se vuelve familiar.
Oyster + Margarita es el sueño de Pavel, que tras dirigir dos restaurantes en las Azores, arrancó este proyecto con una idea sencilla: crear un espacio donde cada detalle importe, desde los ingredientes hasta la atmósfera. El nombre es un homenaje a Margarita, el personaje audaz y elegante de la novela de Bulgakov — y este nuevo espacio encarna ese mismo espíritu libre en uno de los barrios más icónicos de Lisboa.
Lisboa y Oyster + Margarita comparten un don: hacerte sentir en casa, incluso si solo ibas a tomar una copa. Como dijo un poeta, puedes parar ahí, sentarte al sol y olvidar qué día es.

La nueva terraza lo resume todo en una frase: ve a por una copa, quédate por el ambiente y disfruta de las largas tardes y noches lisboetas.