Entrevista a la actriz Cinta Ramírez: “No escojo la comodidad, si no, no habría elegido esta profesión”
Dicen que el arte se lleva dentro, y en el caso de Cinta Ramírez, parece haber sido así desde siempre. Criada en Corrales ( Aljaraque, Huelva), descubrió desde niña su amor por la interpretación. De bailar con la orquesta en las fiestas de su pueblo, a formarse en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga, su camino ha estado marcado por la disciplina, y la emoción de contar historias. Y aunque no es tarea fácil, ha logrado sumar a su trayectoria proyectos en televisión, y una nominación a los Premios PRODU.
Cinta Ramírez sigue al pie del cañón, convirtiendo su pasión en su día a día. En Kluid nos reunimos con ella para hablar sobre su trayectoria, sus inspiraciones y lo que significa perseguir un sueño.
¿Quién es Cinta Ramirez?
Eso mismo me pregunto yo… Cinta Ramirez es una chica jóven de 29 años de Corrales, una pedanía minera a orillas del río Odiel. Proveniente de una familia humilde y trabajadora, dos valores que tengo presentes día a día y me mantienen a flote. Siempre he sido una niña que le ha gustado mucho en las fiestas de pueblo bailar con la orquesta, desde pequeñita apuntaba maneras y a los seis años mis padres me apuntaron a ballet clásico, que me aportó disciplina y que con esfuerzo y constancia las cosas se consiguen. Ahí fue donde descubrí mi amor por el arte y por interpretar, lo que me lanzó a estudiar el grado de interpretación musical en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga (ESAD).
¿Cuándo te diste cuenta de que querías dedicarte a la interpretación?
Pues supongo que cuando iba en la parte de detrás del coche de mis padres y con todas las canciones que salían en la radio yo me montaba una historia de principio a fin. Quizá también cuando me ponía el radiocasete encerrada en el cuarto, me disfrazaba y montaba mi espectáculo. Y, ya más concretamente, cuando interpreté con 15 años la muerte del cisne en el Cinema Corrales, que era el teatro de mi pueblo, en la gala de fin de curso de mi escuela de danza y muchas personas me dijeron que se habían emocionado mucho con mi interpretación. Comentaron que con mis caras les había transmitido mucho. Además, Dani Mantero, actor y marido de Inma, mi profesora de ballet, me impulsó a ello.
¿Qué te inspira en tu día a día?
Me inspiran mis amigas y amigos, que luchan día a día y trabajan bien duro en lo que sea para poder pagar el alquiler y seguir en Madrid, teniendo como único objetivo cumplir sus sueños; siendo consciente lo difícil que es, y difícil que es tener el control sobre ello. Nunca dejé de hacer cursos y, aún a pesar de ser rechazada en cástings, siempre he hecho lo imposible por seguir en la rueda. A nivel mental y físico es agotador, pero es envidiable la energía, la sonrisa y el cariño que los amigos tienen siempre para darte.
El mundo de la actuación es muy competitivo. ¿Cómo ha sido tu camino hasta aquí y qué retos has enfrentado?
Es un mundo competitivo, pero realmente es lo que menos me preocupa y no me he visto muy afectada por ella. Al final entiendes que tienes un perfil, tanto físico como a la hora de interpretar, y que en la decisión final entran en juego muchos factores que no dependen de ti. Entender eso a nivel mental es sinónimo de paz. El mayor reto al que me he enfrentado y me sigo enfrentando es a esos momentos de parón en los que no sabes si volverá a salir algo. Aunque el dinero se va agotando, no te queda otra que meterte a trabajar de lo que sea para poder seguir en Madrid esperando esa llamada.
Has sido nominada a los Premios PRODU. ¿Cómo fue recibir ese reconocimiento y qué significa para ti?
Cada reconocimiento lo recibo con una alegría y emoción enorme, porque al final, es saber que valoran tu trabajo y te da fuerza para seguir adelante. Es saber que vas bien por ahí y que todo esfuerzo tiene su recompensa.
Tras aparecer en ‘Perdiendo el juicio’, y en ‘El Marqués’, ¿cómo ha cambiado tu vida profesional y qué esperas del futuro?
Tener la oportunidad de trabajar, te da la oportunidad de poner en práctica todo lo trabajado; de seguir aprendiendo y poder tener la posibilidad de seguir aprendiendo. En este caso, el cambio notable es que, al ser vista por más personas, tienes acceso a más castings y oportunidades laborales. A nivel personal, esto me llena de energía para continuar en la lucha; es una felicidad enorme saber que confían en mí para interpretar esos personajes. En un futuro soñado, deseo enlazar un trabajo con otro, convirtiendo mi plan A en el único camino en mi vida.

¿Cómo se prepara Cinta para un papel?
Pues depende un poco, pero suelo recabar información de la época y el momento en el que está la serie, hacer una lista con ella, y luego decidir lo que sí, o lo que no, pueda interesarle a mi personaje. Suelo analizar lo que dice mi personaje y lo que dicen los demás personajes de él para tener toda la información posible. También hago una lista con todo eso y hago una biografía del personaje, y si hay datos que no tengo me los invento dándole sentido con todo lo que he aprendido sobre él. Luego pienso cómo andaría, que le gustaría comer, vestir, y todo. Además, escribo lo que tiene Cinta y lo que no tiene de este personaje para saber si puedo usar algo mío al interpretarlo.
¿Eres de desafíos o hay un papel concreto en el que te sientas más cómoda?
Ahora mismo no me encuentro en una posición de poder elegir lo que me gustaría o no hacer, a no ser que me escriba yo mi movida y la haga, pero claro que me encantaría enfrentarme a todo tipo de papeles, no soy una persona que la comodidad sea lo que escoja, si no nunca habría escogido esta profesión.
Y para acabar, en Kluid hablamos de música, moda, gastronomía y cómo no de ilustración… ¿nos recomendarías uno de cada?
Me encanta la música, no podría vivir sin ella. Como cantante escojo a Robe de Extremoduro, como restaurante el Bodegas el maño, suelo ir mucho. Un podcast que elijo es el de Estirando el chicle. Y mi cuadro favorito es Sueño causado por el vuelo de una abeja de Salvador Dalí.
Texto por @Paula Martins Fotos por @Pablo Garcia








