Obsesión por la nueva película de Emmeral Fennel, que llegaba a Amazon Prime Video a finales de diciembre y que ha cautivado por su trama como por su estética. Saltan chispas en redes sociales de la que ya es la PELÍCULA del recién estrenado 2024.
La escritora y directora Emmeral Fennel nos mantiene cautivados con Saltburn, un relato aparentemente inocente, cargado de intelectuales y niños pijos de Oxford que conviven en el libertinaje y la abundancia. Visualmente de lo más atractiva e inocente, esconde una trama cautivadora que nos lleva a un viaje de lo más loco e inesperado.
¿Qué hay de mentira y de verdad en esta nueva película que remueve y provoca al espectador?
¿Cuánto odio o envidia tenemos hacia los que más tienen?
La alta burguesía clasista, de palacetes y lujos se abre paso en una película ambientada en los 2000 y cuidada hasta el último detalle. Un guion que gira en torno a la historia de amistad – u obsesión- entre Oliver, un estudiante nerd, brillante y solitario que busca su lugar en el mundo, y Felix, joven atractivo, popular e irresistible que pertenece a una familia rica, los Catton, en apariencia impecable pero del todo disfuncional y excéntrica.

Desnudos, excesos, fijación por el lujo y los deseos inconfesables se suceden en esta familia inglesa millonaria que vive en un castillo de infinitos pasillos, con mayordomos y sirvientes, alejados del mundanal ruido y dentro de una espiral como el laberinto del jardín.
Adiós a los feos, hola al lujo y a los inconformistas
Todo está medido en esta película que huye de lo sencillo y se adentra en un universo excéntrico y con un marcado estilo, lleno de referencias a la moda y sus grandes iconos como Kate Moss, Sienna Miller o Alexander McQueen, que se mueven al ritmo de una banda sonora de música pop.
No sabemos si el dinero da realmente la felicidad… o al menos en esta cinta.
¿Y qué decir del cierre…? ¡Soberbio!
